
Actuar correctamente desde el primer momento puede salvar una vida. Cuando presenciamos un accidente doméstico, un familiar sufre un desmayo o un niño se realiza un corte profundo jugando, las acciones inmediatas son claves así como reconocer las señales de alarma, solicitar ayuda y realizar acciones sencillas y seguras para reducir el riesgo de complicaciones. En ese sentido, el Dr. Alfredo Vásquez explica qué hacer y qué evitar ante una emergencia ya que en situaciones graves, cada minuto cuenta.
Reconocer señales de alerta en una emergencia
“En una emergencia, reconocer, pedir ayuda y actuar correctamente desde el primer momento puede salvar una vida. Mientras llega la atención médica especializada, medidas como iniciar una reanimación cardiopulmonar cuando está indicada o controlar una hemorragia con presión directa pueden marcar una gran diferencia”, indicó el especialista.
Existen, además, señales que requieren solicitar asistencia médica inmediata: pérdida súbita del conocimiento, dificultad importante para respirar, dolor intenso u opresivo en el pecho, convulsiones o una reacción alérgica con dificultad respiratoria o hinchazón de la cara y lengua. La aparición repentina de debilidad o adormecimiento de un lado del cuerpo, desviación de la boca o dificultad para hablar también puede advertir de un accidente cerebrovascular.

¿Qué hacer y qué evitar ante una emergencia?
Aunque cada situación requiere una respuesta diferente, estas son algunas de las más frecuentes en las que una persona podría necesitar brindar primeros auxilios:
- Atragantamiento: si la persona todavía puede hablar, respirar y toser con fuerza, se debe animarla a seguir tosiendo. Si ya no puede hacerlo, se debe pedir ayuda e iniciar las maniobras de desobstrucción. ¿Qué evitar? Introducir los dedos a ciegas en la boca, pues el objeto podría desplazarse aún más.
- Convulsión: se debe proteger a la persona de golpes y despejar el espacio a su alrededor. ¿Qué evitar? Introducir cucharas, objetos o los dedos en su boca. Esta práctica no impide que “se trague la lengua” y puede ocasionar lesiones.
- Quemadura: se recomienda retirar a la persona de la fuente de calor y enfriar la zona con agua corriente fresca durante aproximadamente 20 minutos. ¿Qué evitar? Aplicar hielo, pasta dental, aceites, mantequilla o cremas, así como romper las ampollas.
- Pérdida de conciencia o paro cardiorrespiratorio: si la persona no responde y no respira normalmente, se debe solicitar asistencia médica e iniciar RCP. ¿Qué evitar? Perder tiempo esperando que reaccione o intentar trasladarla por cuenta propia.
- Caídas o accidentes: ante la sospecha de una lesión importante, lo recomendable es evitar movilizar innecesariamente a la persona hasta que llegue ayuda especializada, especialmente ante una posible lesión de columna.
La importancia de los primeros auxilios
Conocer las recomendaciones de manera teórica no necesariamente prepara a una persona para reaccionar bajo el estrés de una emergencia. Practicar previamente las maniobras permite familiarizarse con ellas y realizarlas con mayor seguridad cuando realmente se necesitan.
“Los primeros auxilios se aprenden con conocimiento, pero se fortalecen con la práctica. No necesitamos ser profesionales de la salud para ayudar, pero sí podemos estar preparados para reconocer una emergencia, pedir ayuda oportunamente y realizar acciones sencillas y seguras hasta que llegue la atención especializada”, agregó el Dr. Alfredo Vásquez, jefe de Urgencias de la Clínica Anglo Americana.
Si te interesa la salud y el bienestar, te invitamos a sumarte a nuestros canales de WhatsApp y Telegram.












