
A finales de febrero de 2026, el cielo ofrecerá dos espectáculos visuales que están llamando la atención de aficionados a la astronomía y observadores en todo el mundo. El primero ocurrirá el 26 de febrero, cuando dos de los planetas más cercanos al Sol, Mercurio y Venus, se acercan tanto en el firmamento que parecerán muy próximos entre sí desde nuestra perspectiva en la Tierra. Este tipo de encuentro se conoce como conjunción planetaria, un evento visual interesante para observar poco después del atardecer, siempre que las condiciones del cielo sean favorables.
Según Star Walk, una conjunción planetaria ocurre cuando dos cuerpos celestes parecen acercarse en el cielo debido a su posición relativa con respecto a nuestro punto de vista en la Tierra. No significa que realmente colisionen o cambien su órbita, sino que comparten casi la misma dirección desde donde los vemos.
En este caso, la cercanía de Mercurio y Venus permitirá que brillen juntos en el cielo oeste poco después de la puesta de sol, un momento perfecto para observadores y aficionados sin necesidad de equipo mayor.

Solo dos días más tarde, el 28 de febrero de 2026, la Tierra será testigo de un fenómeno igual de impresionante: una alineación planetaria o “desfile planetario”.
En esta ocasión, seis planetas: Mercurio, Venus, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, aparecerán extendidos a lo largo de una misma región del cielo tras la puesta de Sol, formando una línea que puede ser seguida con la vista si el cielo está despejado.
Este tipo de alineaciones planetarias se denominan a veces “desfiles planetarios” porque permiten ver varios planetas simultáneamente, como si marcharan uno tras otro a través del firmamento. Aunque no estarán perfectamente ordenados en una línea geométrica exacta, visualmente parecerá que están alineados a lo largo de la eclíptica, que es la senda aparente que todos los planetas siguen debido a sus órbitas alrededor del Sol.

Fox 9 Minneapolis indica que, para observar este evento, lo mejor es buscar un lugar con vista despejada hacia el oeste/suroeste poco después de la puesta de Sol, entre unos 30 y 60 minutos tras el crepúsculo. Algunos de los planetas más brillantes, como Venus y Júpiter, serán fáciles de ver a simple vista, mientras que Urano y Neptuno pueden requerir binoculares o un telescopio debido a su brillo más tenue.
Cabe agregar que, aunque estos fenómenos astronómicos pueden parecer especiales o incluso raros, no tienen ningún efecto físico directo sobre la Tierra, como cambios climáticos o maremotos.
Cómo observar la conjunción entre Mercurio y Venus y la alineación planetaria de febrero
Para ver la conjunción, busca un lugar con vista despejada hacia el horizonte oeste poco después de la puesta del Sol. Aproximadamente 30 a 45 minutos después del atardecer, Venus aparecerá como un punto muy brillante y Mercurio se verá muy cerca de él, más bajo y con menor brillo. No necesitas telescopio: a simple vista es suficiente, aunque unos binoculares pueden ayudar si hay bruma o contaminación lumínica.
La alineación se observará también tras la puesta del Sol, mirando hacia el oeste y suroeste. En el cielo podrás identificar fácilmente a Venus y Júpiter, mientras que Saturno será más tenue y Urano y Neptuno requerirán binoculares o telescopio. Lo ideal es observar entre 30 y 60 minutos después del crepúsculo, antes de que los planetas más bajos se oculten.
Evita zonas con edificios o montañas al oeste, revisa el pronóstico del tiempo y permite que tus ojos se adapten a la oscuridad durante unos minutos. Si puedes, usa aplicaciones astronómicas para ubicar los planetas con precisión y no olvides que no representan ningún riesgo: son fenómenos visuales perfectos para disfrutar a simple vista.
Si te interesó esta noticia y quieres mantenerte informado sobre los eventos y tendencias en EE.UU. y el mundo, forma parte de nuestra comunidad de WhatsApp. 👉 Únete aquí











