
El año 2026 estará marcado por varios eventos lunares que prometen captar la atención de los aficionados a la astronomía. Habrá superlunas, eclipses y hasta una luna azul, por lo que conviene tener el calendario a la mano. El primer gran acontecimiento llegará muy pronto. La primera luna llena de 2026 ocurrirá el sábado 3 de enero y será conocida como la Luna del Lobo. Este nombre tradicional se asocia al invierno y a los aullidos de los lobos en esta época del año.
Además, esta luna llena de enero será una superluna, lo que significa que se verá aproximadamente un 30% más brillante y hasta un 14% más grande de lo habitual. También será la última superluna hasta noviembre de 2026, lo que la convierte en un evento especial para comenzar el año.
Enero no será el único mes destacado. En 2026 se producirá una luna azul el 31 de mayo, con su punto máximo a las 4:45 a.m. (hora del Este). Aunque su nombre pueda generar confusión, la luna no se verá de color azul: se trata de un fenómeno que ocurre cuando hay dos lunas llenas en un mismo mes, algo que sucede aproximadamente cada 2,5 años, según la NASA.

Otro de los eventos más esperados serán los eclipses lunares. De acuerdo con la NASA, en 2026 habrá dos eclipses visibles desde América. El primero será un eclipse lunar total, también llamado Luna de Sangre, el martes 3 de marzo. El segundo será un eclipse lunar parcial, que tendrá lugar el viernes 28 de agosto.
En total, el año contará con tres superlunas. Además de la del 3 de enero, las otras se producirán el 24 de noviembre y el 23 de diciembre, fechas en las que la luna estará especialmente cerca de la Tierra y se verá más grande y luminosa de lo normal.

A lo largo del año, cada luna llena tendrá su propio nombre tradicional. Entre ellas estarán la Luna de Nieve (1 de febrero), la Luna Gusano con eclipse total (3 de marzo), la Luna Rosa (1 de abril), la Luna de las Flores (1 de mayo), la Luna de Fresa (29 de junio), la Luna del Ciervo (29 de julio), la Luna del Esturión con eclipse parcial (28 de agosto), la Luna de la Cosecha (26 de septiembre), la Luna del Cazador (26 de octubre), la Luna del Castor con superluna (24 de noviembre) y la Luna Fría, también superluna, el 23 de diciembre.
Lo que debes saber sobre la Superluna y los eclipses
Según la NASA, una superluna ocurre cuando la Luna llena coincide con el perigeo, que es el punto de su órbita elíptica más cercano a la Tierra. Debido a que la órbita de nuestro satélite no es un círculo perfecto sino un óvalo, su distancia varía constantemente. Durante este fenómeno, la Luna puede verse hasta un 14% más grande y un 30% más brillante que en su punto más lejano (apogeo).
Aunque para el ojo humano la diferencia de tamaño a veces es sutil, el aumento en el brillo es notable. El fenómeno también provoca “mareas vivas” algo más intensas debido a la mayor atracción gravitatoria.
Según la NASA, un eclipse se produce cuando tres cuerpos celestes (generalmente la Tierra, la Luna y el Sol) se alinean de tal manera que uno de ellos bloquea la luz del otro, proyectando una sombra en el espacio.
En un eclipse solar, la Luna se interpone directamente entre la Tierra y el Sol, ocultando el disco solar total o parcialmente desde nuestra perspectiva. Mientras que en un eclipse lunar, es la Tierra la que se sitúa entre el Sol y la Luna, bloqueando los rayos solares que normalmente iluminan a nuestro satélite y bañándolo en una sombra oscura que a menudo adquiere tonos rojizos debido a la atmósfera terrestre.
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