El cometa 3I/ATLAS fue descubierto en julio de 2025 y confirmó su origen interestelar, convirtiéndose en uno de los objetos más raros jamás observados. (Foto: Mitsunoi Tsumura)
El cometa 3I/ATLAS fue descubierto en julio de 2025 y confirmó su origen interestelar, convirtiéndose en uno de los objetos más raros jamás observados. (Foto: Mitsunoi Tsumura)

El fue uno de los temas más comentados de 2025, tanto en la ciencia como en las redes sociales. Fue descubierto el 1 de julio y rápidamente se confirmó que provenía de fuera del Sistema Solar. Hasta hoy, solo se han detectado tres cometas de origen interestelar, siendo 3I/ATLAS parte de ese grupo extremadamente raro. Sus singularidades llevaron a algunos a especular con que podría tratarse de una nave extraterrestre, aunque la inmensa mayoría de científicos sostiene que se trata de un cometa natural.

MIRA TAMBIÉN:

Para estudiarlo, los astrónomos contaron con abundante material: imágenes captadas por telescopios terrestres como Gemini South y el Very Large Telescope, además de observaciones del Hubble, el James Webb e incluso sondas espaciales ubicadas en Marte y otras misiones que viajaban hacia Júpiter.

MIRA TAMBIÉN

Ante las especulaciones, el proyecto Breakthrough Listen, dedicado a la búsqueda científica de vida inteligente, apuntó varios de los radiotelescopios más potentes del mundo hacia 3I/ATLAS.

Uno de ellos fue el Allen Telescope Array, en California, que observó el cometa pocos días después de su descubrimiento. En un artículo publicado el 18 de diciembre de 2025, el equipo concluyó: “No encontramos ninguna señal que merezca un análisis adicional”.

Su paso por el Sistema Solar despertó especulaciones sobre un posible origen artificial, lo que motivó a varios equipos científicos a investigarlo a fondo. (Foto: Chris Schur)
Su paso por el Sistema Solar despertó especulaciones sobre un posible origen artificial, lo que motivó a varios equipos científicos a investigarlo a fondo. (Foto: Chris Schur)

Otro instrumento utilizado fue el radiotelescopio MeerKAT, en Sudáfrica, una red de 64 antenas que permite realizar observaciones extremadamente sensibles.

Allí se detectaron compuestos químicos compatibles con el comportamiento normal de un cometa, como señales asociadas al derretimiento del hielo. Además, buscaron posibles emisiones artificiales, pero el resultado fue claro: “Las observaciones de MeerKAT confirman que 3I/ATLAS se comporta como un cometa y no detectan señales de origen tecnológico”.

Fernando Camilo, jefe científico del Observatorio Sudafricano de Radioastronomía, destacó la importancia del trabajo conjunto.

“Estamos contentos de contribuir, junto a colegas de todo el mundo, a una comprensión más completa de este fenómeno natural tan extraordinario: un cometa que probablemente se formó en otro sistema estelar y que ahora pasa brevemente por el nuestro”, señaló el experto según según el portal .

Hasta ahora, todos los resultados coinciden en que el comportamiento de 3I/ATLAS corresponde al de un cometa natural. (Foto: NASA)
Hasta ahora, todos los resultados coinciden en que el comportamiento de 3I/ATLAS corresponde al de un cometa natural. (Foto: NASA)

El objeto también fue estudiado por el moderno Observatorio Vera C. Rubin, cuyos datos indican que su comportamiento es exactamente el que los astrónomos esperan de un cometa común.

A esto se suman las observaciones del Green Bank Telescope, que tras analizar múltiples frecuencias concluyó que “no se detectó ninguna emisión de radio artificial localizada en 3I/ATLAS”.

Aunque el radiotelescopio Parkes, en Australia, también recopiló datos sobre el cometa, sus resultados aún no han sido publicados oficialmente.

La conclusión final del proyecto Breakthrough Listen fue contundente: “No se han detectado tecnofirmas en ninguna de estas búsquedas. 3I/ATLAS continúa comportándose como se espera según procesos astrofísicos naturales… Seguiremos observando 3I/ATLAS como parte de una estrategia más amplia para investigar todos los objetos interestelares, en línea con nuestro objetivo de realizar la búsqueda de tecnofirmas más sensible, intensa y completa de la humanidad”.

Un astrofísico de Harvard cuestiona las conclusiones de los científicos

Avi Loeb, astrofísico de Harvard, sostiene que los análisis realizados sobre 3I/ATLAS no son concluyentes y que se está descartando demasiado rápido la posibilidad de que el objeto sea algo más que un cometa común.

El experto sobre la existencia de documentos clasificados, lo que para él contrasta con la seguridad con la que la NASA afirmó que se trata de un fenómeno natural.

Desde su perspectiva, cuando se trata de un evento de baja probabilidad pero con gran impacto potencial, la investigación científica debe ser más cautelosa y exhaustiva. Por eso utiliza el concepto de “cisne negro”: aunque algo sea poco probable, si sus consecuencias pueden ser enormes, merece un análisis más profundo antes de simplemente “cerrar” el caso.

Para el astrofísico Avi Loeb, las investigaciones actuales son insuficientes para concluir que 3I/ATLAS es un simple cometa. (Foto: Dan Bartlett / NASA / AFP)
Para el astrofísico Avi Loeb, las investigaciones actuales son insuficientes para concluir que 3I/ATLAS es un simple cometa. (Foto: Dan Bartlett / NASA / AFP)

También cuestiona directamente estudios recientes, como los del proyecto Breakthrough Listen, porque, asegura, fueron demasiado limitados en tiempo. Afirma que observar el objeto durante un solo día no basta para descartar hipótesis alternativas y que todavía existen anomalías que requieren seguimiento, especialmente cuando 3I/ATLAS se acerque a Júpiter.

Loeb no afirma que estemos ante una nave artificial, pero sí insiste en que las investigaciones actuales son insuficientes y que dar el caso por cerrado podría ser un error científico.

Qué sigue para el cometa 3I/ATLAS tras acercarse a la Tierra

Tras su acercamiento a la Tierra el 19 de diciembre, el cometa 3I/ATLAS continúa su recorrido por el sistema solar. En ese momento se encontraba a una distancia muy grande de nuestro planeta, por lo que no representó ningún peligro. Los científicos aprovecharon esa cercanía relativa para observarlo con telescopios y recopilar más datos sobre su composición y comportamiento.

Luego de pasar cerca de la Tierra, 3I/ATLAS se está alejando gradualmente del Sol. A medida que se enfría, su actividad disminuirá: liberará menos gas y su brillo se irá apagando. Esto es normal en los cometas, que suelen ser más activos cuando están cerca del Sol y pierden energía al alejarse.

El cometa interestelar 3I/ATLAS ya tiene marcado su próximo momento clave dentro del Sistema Solar. (Imagen referencial creada por El Comercio MAG usando la IA de "Perplexity")
El cometa interestelar 3I/ATLAS ya tiene marcado su próximo momento clave dentro del Sistema Solar. (Imagen referencial creada por El Comercio MAG usando la IA de "Perplexity")

El siguiente punto clave en su trayectoria será su aproximación a Júpiter, prevista para marzo de 2026. La enorme gravedad del planeta gigante podría alterar ligeramente su camino, algo que los astrónomos seguirán con atención. Estas interacciones ayudan a entender mejor cómo se mueven los objetos que llegan desde fuera del sistema solar.

Finalmente, el cometa continuará su viaje hacia el espacio profundo y probablemente no volverá a acercarse a la Tierra. Aun así, los datos recogidos durante este periodo seguirán siendo analizados durante años, ya que 3I/ATLAS es un objeto poco común y ofrece pistas valiosas sobre lo que ocurre más allá de nuestro sistema solar.

Por qué el acercamiento del 3I/ATLAS a Júpiter es clave

El acercamiento de 3I/ATLAS a Júpiter es fundamental porque permitirá realizar un mapeo sin precedentes del objeto.

Al posicionarse en una órbita tan próxima, los instrumentos de la sonda podrán captar datos de alta resolución sobre la composición química de las nubes y las intensas tormentas del planeta. Esta proximidad es clave para descifrar cómo se transfieren las enormes cantidades de energía en un entorno de radiación tan extremo, lo cual no es posible lograr desde telescopios terrestres o sondas más lejanas.

Además, este encuentro es vital para estudiar las interacciones gravitatorias y electromagnéticas entre Júpiter y sus lunas galileanas. La recolección de datos sobre el campo magnético permitirá a los científicos entender mejor el núcleo del planeta y los procesos de formación de los sistemas planetarios en todo el universo.

En última instancia, el éxito de este acercamiento proporcionará la base científica necesaria para futuras misiones de exploración que busquen rastros de habitabilidad en lunas como Europa o Ganímedes.

Trayectoria del 3I/ATLAS (2026 en adelante)

  • Enero - Febrero 2026: Tras su paso cercano a la Tierra en diciembre de 2025, el cometa sigue perdiendo brillo mientras se aleja del Sol, pero sigue siendo visible con telescopios de aficionado en el cielo nocturno.
  • Marzo de 2026: Pasará a unos 31 millones de kilómetros de Júpiter. Este es un hito clave, ya que sondas como JUICE o Europa Clipper podrían captar imágenes cercanas.
  • Mayo de 2026: El cometa entrará nuevamente en una zona donde el Sol bloqueará su observación desde la Tierra. En este punto, ya se encontrará más allá de la órbita de Júpiter.
  • Septiembre de 2026: Volverá a ser detectable por grandes telescopios terrestres mientras cruza la región de la órbita de Saturno. Su actividad (la coma y la cola) disminuirá drásticamente al enfriarse.
  • Abril de 2027: Paso por la órbita de Urano. A una distancia inmensa del Sol, el cometa será solo un punto tenue detectable únicamente por observatorios profesionales como el Telescopio Espacial James Webb (JWST).
  • 2028 en adelante: Debido a su órbita hiperbólica, el cometa lleva suficiente velocidad para escapar de la gravedad del Sol. Se convertirá en un viajero eterno en el vacío entre las estrellas, sin posibilidad de regresar jamás.

Las anomalías más recientes captadas en el objeto interestelar 3I/ATLAS

  • Surgió una cola hacia el Sol (“anticola”) visible en imágenes recientes del Hubble, extendiéndose hasta 400.000 km desde el núcleo en dirección al Sol, un comportamiento no típico en cometas comunes.
  • Astrónomos observaron anomalías orbitando alrededor de 3I/ATLAS, lo que desató teorías y curiosidad sobre su naturaleza más allá de ser un cometa tradicional.
  • Se reportaron múltiples “anomalías imposibles” en su comportamiento físico, como jets extremadamente largos que no se deforman con la rotación del objeto, algo que desafía la física cometaria estándar.
  • Imágenes de la NASA mostraron cambios inusuales en la cola del objeto y pérdida de masa significativa tras el perihelio, junto con variaciones en color y polarización que no se ajustan a modelos típicos de cometas.
  • Estudios científicos también señalan que presenta una polarización negativa extrema y producción de agua atípica a grandes distancias, lo que sugiere propiedades poco comunes entre los cometas observados hasta ahora.

Si te interesó esta noticia y quieres mantenerte informado sobre los eventos y tendencias en EE.UU. y el mundo, forma parte de nuestra comunidad de WhatsApp. 👉

Contenido sugerido

Contenido GEC