El telescopio James Webb detectó agua y polvo alrededor de una estrella envejecida muy cerca del agujero negro supermasivo del centro de la Vía Láctea. (Foto: Imagen creada por El Comercio MAG usando Gemini)
El telescopio James Webb detectó agua y polvo alrededor de una estrella envejecida muy cerca del agujero negro supermasivo del centro de la Vía Láctea. (Foto: Imagen creada por El Comercio MAG usando Gemini)

El centro de la Vía Láctea acaba de revelar una sorpresa que podría cambiar lo que los astrónomos creían sobre las condiciones necesarias para que el agua sobreviva en el espacio. Utilizando el telescopio espacial James Webb, un equipo de investigadores detectó agua y polvo alrededor de una estrella envejecida situada a solo 0,55 años luz de Sagitario A*, el que se encuentra en el corazón de nuestra galaxia.

El descubrimiento resulta especialmente llamativo porque esta región está sometida a una intensa radiación y a condiciones extremadamente violentas. Sagitario A* tiene una masa equivalente a unos cuatro millones de veces la del Sol, .

Agua y polvo en un entorno extremo

Los científicos utilizaron el instrumento MIRI del James Webb para estudiar a IRS 3, una de las fuentes más brillantes de luz infrarroja media del centro galáctico.

Se trata de una estrella que se encuentra en una etapa avanzada de su evolución y que libera grandes cantidades de gas y polvo mediante fuertes vientos estelares.

“Los centros galácticos se encuentran entre los entornos más extremos, por lo que comprender si las estrellas pueden seguir enriqueciendo su entorno allí es una cuestión importante. Con Webb, podemos observar directamente cómo se comportan las estrellas bajo estas condiciones y comprobar que la producción de polvo sigue siendo sorprendentemente resistente”, explicó Florian Peißker, autor principal del estudio de la Universidad de Colonia, en un .

El hallazgo demuestra que el agua y el polvo pueden sobrevivir en una región sometida a una intensa radiación. (Foto referencial: Pixabay)
El hallazgo demuestra que el agua y el polvo pueden sobrevivir en una región sometida a una intensa radiación. (Foto referencial: Pixabay)

Los investigadores reconstruyeron la estructura que rodea a IRS 3 al combinar las observaciones del espectro de la estrella con simulaciones sobre la manera en que su luz atraviesa el material que la rodea.

Encontraron una distribución de polvo de silicatos en forma de capas que se extiende aproximadamente 10.000 unidades astronómicas alrededor de la estrella.

El James Webb encuentra agua cerca de Sagitario A*

Las temperaturas dentro de esta envoltura varían considerablemente: alcanzan unos 927 grados Celsius cerca de la estrella y descienden hasta aproximadamente -173 grados Celsius en sus zonas exteriores.

La mayor sorpresa llegó cuando Webb encontró señales claras de agua dentro de esta estructura, en lo que constituye la primera detección de este elemento alrededor de IRS 3.

“La detección de agua es especialmente emocionante porque demuestra que el material molecular puede sobrevivir en un entorno dominado por una intensa radiación”, afirmó Macarena García Marín, astrónoma de la ESA y coautora del estudio.

Los investigadores creen que el material hallado podría contribuir al proceso de formación de futuras estrellas y planetas. (Foto referencial: Magnific)
Los investigadores creen que el material hallado podría contribuir al proceso de formación de futuras estrellas y planetas. (Foto referencial: Magnific)

Aunque las observaciones no permiten determinar cuánta agua hay, sí muestran que puede permanecer cerca del centro de la Vía Láctea.

El agua y el polvo son componentes importantes de la química relacionada con la formación de estrellas y planetas, por lo que el material expulsado por estrellas envejecidas como IRS 3 podría terminar incorporándose a futuras generaciones de estos cuerpos.

El hallazgo también ofrece una nueva perspectiva sobre cómo se recicla la materia en el centro de las galaxias. La presencia de agua y polvo tan cerca de Sagitario A* indica que incluso en un entorno dominado por un agujero negro supermasivo, las estrellas envejecidas pueden continuar liberando material que en el futuro podría contribuir a formar nuevas estrellas y planetas.

Los resultados del hallazgo fueron publicados el 11 de agosto de 2026 en la .

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