El científico de Harvard Avi Loeb afirmó que la respuesta ambigua de la CIA sobre documentos relacionados con 3I/ATLAS resulta llamativa si realmente se tratara solo de un cometa común. (Imagen creada por El Comercio MAG usando la IA de "Perplexity")
El científico de Harvard Avi Loeb afirmó que la respuesta ambigua de la CIA sobre documentos relacionados con 3I/ATLAS resulta llamativa si realmente se tratara solo de un cometa común. (Imagen creada por El Comercio MAG usando la IA de "Perplexity")

Aunque ya se alejó del entorno cercano a la Tierra, sigue generando atención. En una reciente publicación en el portal , el científico de Harvard Avi Loeb señaló que la CIA dejó entrever la existencia de documentos clasificados sobre este objeto interestelar, lo que, según él, podría sugerir que representa un posible riesgo para la humanidad. “Es muy interesante que no descartaran la existencia de documentos dentro de la CIA sobre este asunto”, afirmó el astrofísico en declaraciones brindadas al medio New York Post.

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Loeb se refería a la respuesta de la agencia a una consulta realizada por el investigador de OVNIs John Greenewald Jr.

En la carta, que Greenewald , la CIA aseguró que no puede “confirmar ni negar la existencia o inexistencia de registros” relacionados con 3I/ATLAS. Para el científico, ese tono reservado contrasta con la postura pública de la NASA, cuyos funcionarios afirmaron en noviembre que se trata simplemente de un cometa.

“Si esa conclusión era clara desde el principio para todos dentro del gobierno y la academia —como presentaron los funcionarios de la NASA—, ¿por qué la CIA trataría la posible existencia de registros sobre un cometa natural como algo lo suficientemente sensible como para ser clasificado?”, cuestionó Loeb.

El astrofísico señaló que, ante un evento de bajo riesgo pero alto impacto, las autoridades deberían actuar con mayor cautela científica. (Foto: NASA)
El astrofísico señaló que, ante un evento de bajo riesgo pero alto impacto, las autoridades deberían actuar con mayor cautela científica. (Foto: NASA)

A su juicio, la ambigüedad podría explicarse por el temor a que ATLAS sea un “evento cisne negro”, es decir, un fenómeno poco probable pero de gran impacto.

“Si tienes un evento de baja probabilidad y lo multiplicas por un gran impacto en la sociedad, debe tomarse en serio porque hay que asegurarse de que la interpretación sea correcta cuando las implicaciones son grandes”, sostuvo.

El científico comparó esta lógica con hechos como el 11 de septiembre o el Caballo de Troya: situaciones que parecían improbables, pero cuyas consecuencias fueron enormes.

Según Loeb, las autoridades preferirían no “gritar lobo” antes de tiempo (en referencia a la fábula “El niño que gritó lobo”) para no perder credibilidad en caso de que surgiera una amenaza real. Incluso afirmó que, si su interpretación es correcta, “es el primer objeto astronómico que recibió tanta atención de las agencias de inteligencia, incluida la CIA”.

Loeb cuestionó los resultados de recientes observaciones que no detectaron señales, al considerar que fueron demasiado limitadas en el tiempo. (Foto: NASA / JPL-Caltech / University of Arizona)
Loeb cuestionó los resultados de recientes observaciones que no detectaron señales, al considerar que fueron demasiado limitadas en el tiempo. (Foto: NASA / JPL-Caltech / University of Arizona)

“Y eso lo hace interesante porque podría ser una plantilla para futuros objetos interestelares”, agregó.

Desde su descubrimiento en julio, Loeb sostiene la posibilidad de que 3I/ATLAS sea artificial. Esta semana con el radiotelescopio Green Bank, que .

Aun así, sostuvo que eso no descarta nada. “Miraron en dirección a 3I/ATLAS el 18 de diciembre”, explicó. “Ese es solo un día de los 8.000 años que 3I/ATLAS pasó en su camino de entrada y los 8.000 años que pasará en su camino de salida”.

Según el experto, el objeto aún presenta anomalías que podrían aclararse durante su acercamiento a Júpiter. (Foto: Mitsunoi Tsumura)
Según el experto, el objeto aún presenta anomalías que podrían aclararse durante su acercamiento a Júpiter. (Foto: Mitsunoi Tsumura)

Finalmente, Loeb afirmó que continúa analizando datos recientes y asegura que existen al menos 15 anomalías que aún no tienen explicación. Asimismo, señaló que podría haber novedades cuando el objeto se acerque a Júpiter en marzo, ya que espera observar si despliega satélites, una hipótesis a la que ya se ha referido en el pasado.

“A menos que lo comprobemos, puede que nunca sepamos si este cisne es blanco o negro”, concluyó.

La alerta de Avi Loeb sobre un posible “cisne negro”

Avi Loeb utiliza el concepto de “evento cisne negro” para explicar por qué el objeto interestelar 3I/ATLAS merece atención, aunque la posibilidad de que sea algo extraordinario sea baja.

Un cisne negro es un suceso raro e inesperado que puede tener consecuencias muy grandes y que solo después parece evidente. Por eso, Loeb sostiene que no debe descartarse algo inusual solo porque sea poco probable.

En el caso de 3I/ATLAS, el astrofísico plantea que, si existe siquiera una pequeña probabilidad de que no sea un cometa común, el impacto potencial de estar ante algo desconocido, como una tecnología artificial, sería enorme. Para Loeb, eso justifica analizarlo con mayor profundidad en lugar de asumir que ya está completamente explicado.

Por esa razón, advierte que ignorar señales extrañas podría ser un error, pero también reconoce que lanzar alertas sin pruebas podría generar pánico innecesario.

Qué sigue para el cometa 3I/ATLAS tras acercarse a la Tierra

Tras su acercamiento a la Tierra el 19 de diciembre, el cometa 3I/ATLAS continúa su recorrido por el sistema solar. En ese momento se encontraba a una distancia muy grande de nuestro planeta, por lo que no representó ningún peligro. Los científicos aprovecharon esa cercanía relativa para observarlo con telescopios y recopilar más datos sobre su composición y comportamiento.

Luego de pasar cerca de la Tierra, 3I/ATLAS se está alejando gradualmente del Sol. A medida que se enfría, su actividad disminuirá: liberará menos gas y su brillo se irá apagando. Esto es normal en los cometas, que suelen ser más activos cuando están cerca del Sol y pierden energía al alejarse.

El siguiente punto clave en su trayectoria será su aproximación a Júpiter, prevista para marzo de 2026. La enorme gravedad del planeta gigante podría alterar ligeramente su camino, algo que los astrónomos seguirán con atención. Estas interacciones ayudan a entender mejor cómo se mueven los objetos que llegan desde fuera del sistema solar.

Finalmente, el cometa continuará su viaje hacia el espacio profundo y probablemente no volverá a acercarse a la Tierra. Aun así, los datos recogidos durante este periodo seguirán siendo analizados durante años, ya que 3I/ATLAS es un objeto poco común y ofrece pistas valiosas sobre lo que ocurre más allá de nuestro sistema solar.

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