
La sepsis es una de las principales causas de muerte en niños en todo el mundo. De acuerdo con la organización Sepsis Alliance, cada año provoca más de 3,4 millones de fallecimientos, con un 85% de casos ocurriendo en menores de 5 años.
Uno de los grandes problemas es que este cuadro es muy difícil de diagnosticar en etapas tempranas. Se estima que cerca del 10% de los casos son pasados por alto en las salas de emergencia. Además, cuando los niños son hospitalizados, suelen permanecer internados por más de un mes.
El profesor Elliot Long, investigador del Murdoch Children’s Research Institute en Australia, explicó que la sepsis se produce cuando el sistema inmunológico reacciona de forma anormal ante una infección.

“La respuesta inmune puede ser insuficiente y dejar al cuerpo expuesto a una infección grave, o puede ser excesiva y terminar dañando los órganos”, señaló en entrevista con Fox News Digital.
Long detalló que la detección temprana es clave, pero también el mayor reto.
“La paradoja es que la sepsis en etapas avanzadas es muy fácil de identificar, pero los tratamientos ya no son tan efectivos. En cambio, cuando está en etapas iniciales es muy difícil de detectar, pero es cuando los tratamientos tienen mejores resultados”, explicó.

Para ayudar a los padres a reconocer las señales, la Sepsis Alliance recomienda recordar el acrónimo T.I.M.E.:
- T: Temperatura anormal (muy alta o muy baja).
- I: Signos de infección (heridas, neumonía, infecciones urinarias).
- M: Deterioro mental (confusión, somnolencia).
- E: Estado crítico (dolor intenso, dificultad para respirar).
Actualmente, los tratamientos para la sepsis infantil son de apoyo: antibióticos, oxígeno, líquidos intravenosos o ventilación mecánica si el niño no puede respirar por sí mismo; sin embargo, los especialistas buscan nuevas terapias que no solo acompañen al organismo, sino que también logren modificar la respuesta inmune.

El impacto de la sepsis no termina en el hospital. Long explicó que los niños pueden sufrir secuelas a largo plazo en la memoria, las emociones o las habilidades motoras.
“El golpe también lo viven los padres, que han enfrentado la posibilidad de perder a su hijo y cargan con esa experiencia traumática”, añadió.
Por eso, insistió en que los médicos deben escuchar siempre a las familias, ya que ellas son las primeras en notar si un niño presenta un comportamiento fuera de lo normal ante una infección.
Por qué es tan peligrosa la sepsis
La sepsis es una emergencia médica que pone en peligro la vida. Es la respuesta extrema y descontrolada del cuerpo a una infección. Si no se trata rápidamente, puede causar daño a los tejidos, falla orgánica e incluso la muerte. En los casos más graves, la sepsis puede progresar a un choque séptico, donde la presión arterial cae a niveles peligrosamente bajos y el fallo de múltiples órganos se vuelve inminente.
Según MedlinePlus, la identificación de la sepsis se complica porque muchos de sus primeros síntomas se confunden con los de otras afecciones comunes. Esta confusión puede provocar un retraso en el diagnóstico, agravando las consecuencias; no obstante, se debe buscar atención médica urgente si una persona tiene una infección y presenta una combinación de síntomas que sugieren una reacción corporal grave.
Para identificar la sepsis, hay varios signos a los que hay que prestar atención: respiración y frecuencia cardíaca rápidas, confusión o desorientación, dolor o molestia extrema, fiebre, escalofríos o sensación de mucho frío, y piel húmeda o sudorosa. Estos síntomas, especialmente si ocurren junto con una infección ya existente, indican que la persona necesita tratamiento inmediato.
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