
¿Tienes la sensación de que los éxitos conseguidos a lo largo de tu vida se deben a la suerte? En caso de contar con este pensamiento, es necesario que prestes atención a lo que indican los expertos en la psicología. Esta conducta suele revelar distintos rasgos de tu personalidad que, desafortunadamente, no son positivos. En ese sentido, te invito a leer este artículo informativo para que descubras más sobre este patrón.
La situación suele ocurrir cuando apruebas un curso con una nota relativamente baja u obtuviste un reconocimiento por una obligación sin saber lo que realmente hiciste. En ese momento, aparece el pensamiento “esto definitivamente fue por suerte” y te amoldas a esa idea cada vez que tienes un éxito.
En esa línea, los expertos en psicología han realizado investigaciones para entender por qué tanto hombres como mujeres siempre vinculan sus triunfos a la buena suerte; los resultados captarán tu atención.

Qué dice la psicología de acostumbrarse a atribuir sus logros a la suerte
Como punto principal, National Library of Medicine considera que esta conducta tiene una estrecha relación con el síndrome del impostor, un fenómeno de salud conductual que consiste en que la persona presenta dudas sobre su inteligencia, capacidad o lo que ha logrado pese a que existen pruebas claras de que su trabajo es eficiente.
Les cuesta aceptar que realmente han sido exitosos en alguna prueba o desafío, pues suelen repetir frases como “tuve suerte” o “cualquiera pudo haberlo hecho”.
Para el portal especializado, contar con este fenómeno psicológico suele tener una gran impacto en la salud mental de la persona, pues son altas probabilidades de que experimente ansiedad, depresión, tristeza, miedo a equivocarse o dudar cada vez más de sus capacidades.
Para el sitio especializado en salud mental, existen distintos rasgos de una persona con síndrome del impostor, entre los cuales destacan:
- Perfeccionismo: la persona tiene la necesidad de ser el mejor; es así que se establecen metas altas que son difíciles de cumplir.
- Superheroísmo: la persona siente la necesidad de ser la mejor persona o de rendir de manera perfecta. Esto conlleva a que se “sobrepreparen”.
- Atiquifobia: la persona experimenta un miedo de ser avergonzado o humillado si sus resultados son enificientes o consideren que no estuvieron a la altura.
- Negación de competencia y capacidad: la persona considera que su éxito se debe a influencias externas o al azar.

Otros estudios señalan que la persona que atribuyen sus logros a la suerte presentan una escasa confianza de sus propias capacidades. Consideran que sus conocimientos y habilidades no han sido suficientes para superar una prueba o un desafío; entonces, resaltan que “el destino jugó a su favor”.
Con lo explicado, es importante mencionar que no todo puede resultar perfecto; sin embargo, detrás de esa “suerte” ha existido un esfuerzo que has realizado. Pueden aparecer distintos factores que no te permitan conseguir el resultado deseado, pero lo fundamental es que no te rendiste ante el desafío.
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