Vivir rodeados de caos puede tener un impacto muy fuerte en el bienestar emocional de las personas. (Crédito: Imagen referencial creada por El Comercio MAG usando la IA de Gemini)
Vivir rodeados de caos puede tener un impacto muy fuerte en el bienestar emocional de las personas. (Crédito: Imagen referencial creada por El Comercio MAG usando la IA de Gemini)

Durante años, el desorden fue asociado con la pereza o la falta de disciplina, pero hoy se sabe que quienes viven en estos espacios pueden tener angustia emocional y agotaron su energía. Si bien hay hombres o mujeres que pueden adaptarse a estar en espacios caóticos, hay algunos que sienten un fuerte impacto en su bienestar emocional e incomodidad al ver los cojines del sofá mal puestos, los juguetes de los niños en cualquier lugar o la cocina con los trastes en el escurridor y no guardados correctamente. Teniendo en cuenta que el hogar debe ser un refugio de tranquilidad y no tu peor pesadilla o motivo de frustración, la psicología se encargó de analizar qué pasa en las personas cuando están en ambientes revueltos o desarreglados y los expertos coinciden en que este rechazo a ver objetos dispersos no tiene que ver con el perfeccionismo, sino que es una señal del cerebro intentando reducir la fatiga mental. Aquí te cuento más detalles.

MIRA TAMBIÉN
La incomodidad ante los objetos dispersos puede ser una señal de que el cerebro necesita menos estímulos y más recuperación. (Foto: Magnific)
La incomodidad ante los objetos dispersos puede ser una señal de que el cerebro necesita menos estímulos y más recuperación. (Foto: Magnific)

¿Qué dice la psicología de las personas que se incomodan al ver objetos dispersos en casa?

La incomodidad ante los objetos dispersos no siempre nace del perfeccionismo, sino de un intento del cerebro por reducir la fatiga mental y el exceso de estímulos visuales. Ver el espacio desordenado obliga a la mente a procesar información extra de manera constante, lo que genera agobio y dificulta la relajación en el hogar.

Investigadores de la Universidad de Princeton han demostrado que los entornos con muchos estímulos visuales que compiten por la atención reducen la capacidad de concentración y elevan los niveles de cortisol, la hormona asociada al estrés. El desorden exige atención constante, incluso cuando nadie lo mira.

Ver el espacio desordenado obliga a la mente a procesar información extra de manera constante. (Foto:  cottonbro studio / Pexels)
Ver el espacio desordenado obliga a la mente a procesar información extra de manera constante. (Foto: cottonbro studio / Pexels)
/ Dimenshtein Olga

¿Qué caracteriza a las personas que incomodan al ver objetos dispersos en casa?

Los expertos coinciden en que hay factores psicológicos y cognitivos detrás de esta incomodidad:

  • Carga cognitiva alta: cada objeto suelto funciona como un microestímulo o una tarea pendiente que el cerebro registra, impidiendo que el sistema nervioso se desconecte por completo.
  • Necesidad de control: un entorno ordenado simboliza estabilidad y orden interno; cuando hay caos externo, la persona puede sentir que pierde el dominio sobre su espacio vital.
  • Reflejo del estrés externo: la intolerancia al desorden suele intensificarse durante periodos de alta presión laboral, crisis o ansiedad acumulada en la vida diaria.
  • Procesamiento sensorial: algunas mentes son más sensibles visualmente y resienten el ruido estético que producen las cosas fuera de su lugar habitual.

Si te interesa la salud y el bienestar, te invitamos a sumarte a nuestros canales de y .

SOBRE EL AUTOR

Periodista. Licenciada en Periodismo por la USMP con más de 15 años de experiencia en periodismo televisivo, radial y digital para medios de comunicación líderes del país. Actualmente, Coordinadora de Nuevas Audiencias en el Grupo El Comercio (Lima, Perú).

Contenido sugerido

Contenido GEC