
Florida revocó los permisos para instalar sistemas que leen automáticamente las placas de vehículos en los derechos de vía de las carreteras estatales. La medida del Florida Department of Transportation (FDOT) da a las agencias locales 30 días para retirar los equipos autorizados y bloquea nuevas instalaciones bajo jurisdicción estatal. Para quienes manejan a diario por la I-4, la I-95, la Florida’s Turnpike, la US-1 u otras rutas principales, la novedad no significa que todas las cámaras Flock vayan a desaparecer de un día para otro. La disposición tiene un alcance específico y deja fuera, de forma automática, a los dispositivos colocados en calles locales, vías de condados y propiedades privadas. El cambio abre un nuevo debate sobre seguridad, privacidad y el uso de información vinculada a los movimientos de los automovilistas.
La decisión llega en un momento en que el uso de lectores automáticos de matrículas genera inquietud entre residentes y autoridades. En ciudades donde el auto es indispensable para ir al trabajo, llevar a los hijos a la escuela, hacer entregas, atender un negocio o trasladarse entre distintos condados, la discusión tiene impacto directo. Para muchas familias hispanas de Florida, especialmente en áreas como Miami-Dade, Broward, Orlando, Tampa y Jacksonville, manejar largas distancias forma parte de la rutina. Mientras los departamentos de policía destacan que la tecnología puede ayudar a localizar vehículos robados y personas desaparecidas, críticos del sistema advierten sobre la acumulación de datos y los posibles abusos en su consulta.

¿QUÉ DECIDIÓ FDOT?
El FDOT anuló las autorizaciones vigentes para sistemas de reconocimiento automático de placas, conocidos en inglés como LPR o ALPR, ubicados dentro de los derechos de vía del sistema estatal de carreteras.
El memorando fue firmado por Will Watts, director de operaciones y secretario adjunto del departamento. Las entidades que ya contaban con una autorización disponen de 30 días para desmontar los aparatos. Si no cumplen dentro de ese plazo, la agencia estatal podrá proceder con su retiro.
Además, el estado dejará de aprobar solicitudes futuras para colocar este tipo de tecnología en zonas bajo su administración. La decisión responde, según FDOT, al crecimiento acelerado de estas herramientas, preocupaciones por la privacidad, denuncias de uso indebido y riesgos de vigilancia excesiva.
| Medida de FDOT | Qué significa para los conductores |
|---|---|
| Revocación de permisos existentes | Las autorizaciones anteriores para LPR en derechos de vía estatales quedan sin efecto |
| Retiro de dispositivos | Las agencias tienen 30 días para desmontar los equipos afectados |
| Intervención estatal | FDOT puede retirar los aparatos que permanezcan instalados tras el plazo |
| Nuevas autorizaciones | El estado no aprobará futuras instalaciones en su jurisdicción |
| Motivos de la medida | Se citaron preocupaciones por privacidad, mal uso de datos y vigilancia |
| Calles municipales | No quedan prohibidas automáticamente |
| Propiedades privadas | Tampoco están incluidas de forma directa |
Es importante considerar que la orden se limita a la jurisdicción de FDOT. Una vía muy transitada dentro de una ciudad puede estar a cargo del estado, del condado o del municipio. Por ello, el resultado puede variar de una zona a otra.
¿RON DESANTIS ORDENÓ RETIRAR LAS CÁMARAS?
La medida se conoció luego de que el gobernador Ron DeSantis cuestionara públicamente la expansión de estos lectores en Florida. El mandatario expresó preocupación por la posibilidad de que los sistemas permitan crear registros detallados de los desplazamientos de las personas.
DeSantis sostuvo que estas herramientas pueden ser útiles para combatir delitos, pero no deberían convertirse en un mecanismo de vigilancia generalizada. Sus comentarios coincidieron con reportes que estiman que Florida cuenta con cerca de 7,500 lectores de placas y que al menos 100 agencias policiales emplean esa tecnología.
La precisión clave es que la decisión de FDOT no se dirige únicamente contra Flock Safety. La disposición alcanza a los sistemas LPR colocados por autoridades locales dentro de derechos de vía estatales, sin importar la compañía que suministre el equipo.

¿DESAPARECERÁN TODAS LAS CÁMARAS FLOCK?
No. Afirmar que Florida prohibió todos los dispositivos Flock sería incorrecto. Lo confirmado es que los lectores autorizados en áreas controladas por FDOT deberán ser retirados y que no habrá nuevas aprobaciones en esos espacios. Sin embargo, una parte de estos aparatos opera en zonas que no dependen del estado, como calles municipales, rutas administradas por condados, estacionamientos, comunidades residenciales, centros comerciales y predios privados.
| Ubicación del equipo | ¿La orden de FDOT lo afecta? |
|---|---|
| Derecho de vía de una carretera estatal | Sí. Las autorizaciones fueron revocadas y el equipo debe ser retirado |
| Nueva instalación en jurisdicción estatal | Sí. FDOT ya no aprobará permisos |
| Calle municipal | No necesariamente; depende del gobierno local |
| Vía administrada por un condado | No de forma automática |
| Comunidad privada o condominio | No directamente |
| Estacionamiento de un negocio o centro comercial | No directamente |
| Equipos móviles utilizados por autoridades | La orden no constituye una prohibición general |
La diferencia de jurisdicciones es relevante en el sur de Florida. Un conductor puede salir de una calle local de Hialeah, tomar una ruta estatal, atravesar un estacionamiento privado y continuar por una carretera del condado durante el mismo trayecto. Las reglas para cada punto no son necesariamente las mismas.
JACKSONVILLE AMPLÍA LA DECISIÓN
Jacksonville se convirtió en uno de los casos con mayor alcance. La Jacksonville Sheriff’s Office informó que suspenderá el uso de lectores automáticos de placas en todo Duval County.
La determinación va más allá de lo exigido por FDOT, ya que no se limita a los equipos situados en carreteras estatales. El sheriff T.K. Waters señaló que la oficina cumplirá con la directiva estatal y dejará de utilizar la tecnología en el condado.
Otras agencias del noreste de Florida también han anunciado cambios o revisiones de sus programas. La Okaloosa County Sheriff’s Office, por ejemplo, indicó que iniciará el retiro y la suspensión de su programa de lectores de matrículas.
Para quienes viven, trabajan o recorren Jacksonville, el efecto puede sentirse en más lugares que una autopista estatal. La suspensión anunciada por la oficina del sheriff abarca el uso de esta herramienta en Duval County.
¿PARA QUÉ SIRVEN ESTOS SISTEMAS?
Los lectores automáticos de placas toman imágenes de vehículos y transforman la información de la matrícula en datos que pueden ser consultados por autoridades. Según el programa utilizado, pueden registrar el número de placa, el estado de emisión, la hora, el lugar de detección y ciertas características visibles del automóvil.
Los departamentos policiales afirman que esta tecnología puede contribuir a recuperar autos robados, encontrar personas desaparecidas e identificar vehículos relacionados con investigaciones. En casos concretos, la información puede servir como una pista para orientar la búsqueda de sospechosos o localizar a una persona vulnerable.
La polémica gira en torno a otra cuestión: la cantidad de datos que pueden acumularse sobre conductores que no son investigados por un delito, el tiempo durante el que esa información permanece almacenada y las personas que pueden acceder a ella.
| Información que puede registrar un LPR | Uso potencial en una investigación |
|---|---|
| Matrícula del vehículo | Comparación con alertas de autos robados o buscados |
| Fecha y hora | Reconstrucción de una ruta o de una línea de tiempo |
| Ubicación del dispositivo | Identificación de una zona donde pasó un vehículo |
| Características visibles | Apoyo para diferenciar color, modelo o tipo de automóvil |
| Alertas asociadas | Notificación a agentes sobre un vehículo vinculado a un caso |
FLOCK SAFETY Y LA PRIVACIDAD
Flock Safety sostiene que sus sistemas pueden ayudar a resolver delitos, recuperar vehículos robados y localizar menores o personas desaparecidas. La empresa afirma que sus equipos generan pistas para investigadores y no reemplazan el trabajo de los agentes.
La compañía anunció ajustes tras las críticas. Entre ellos, redujo el tiempo predeterminado de conservación de datos vinculados a movimientos vehiculares: pasó de 30 días a una semana. También indicó que reforzó los controles para identificar accesos inusuales a su plataforma.
A pesar de esos cambios, la discusión continúa. Ciudades y condados de distintas partes del país han revisado sus contratos con proveedores de lectores de placas debido a dudas sobre el alcance de la vigilancia automatizada y la protección de la información personal.
¿QUÉ DEBEN SABER LOS CONDUCTORES?
La orden de FDOT no modifica las normas de tránsito ni establece multas nuevas para quienes circulan por Florida. Tampoco elimina las cámaras de peajes, semáforos o sistemas de control vehicular que funcionan bajo otras regulaciones. El documento se refiere a los lectores automáticos de matrículas ubicados en derechos de vía estatales.
En la práctica, estos son los principales puntos para tener en cuenta:
- Los LPR instalados con autorización en derechos de vía de carreteras estatales deberán ser retirados dentro de 30 días.
- FDOT ya no concederá permisos para colocar nuevos dispositivos en áreas bajo su control.
- Los aparatos ubicados en rutas municipales, carreteras del condado y propiedades privadas pueden continuar en funcionamiento, salvo que una autoridad local o el dueño del predio determine lo contrario.
- Jacksonville anunció una suspensión más amplia de esa tecnología en Duval County.
- La disposición no impide que la policía investigue vehículos robados, personas buscadas, casos criminales u otras alertas legales.
- El alcance final dependerá de las decisiones que tomen ciudades, condados, departamentos de policía y oficinas del sheriff en las próximas semanas.
Por ahora, Florida no ha eliminado todas las cámaras Flock. Lo que hizo fue retirar el permiso para mantener lectores de placas dentro de los derechos de vía de las carreteras estatales y cerrar la posibilidad de nuevas autorizaciones en esas zonas. El siguiente paso dependerá de los gobiernos locales, que deberán definir si mantienen, restringen o suspenden sus propios programas.












