
En las últimas semanas, autoridades sanitarias de Estados Unidos han encendido las alarmas por un virus respiratorio que, aunque no es nuevo, está ganando terreno en varios puntos del país, en especial en zonas de alta población latina como California y Nueva Jersey. Se trata del metapneumovirus humano, conocido como HMPV por sus siglas en inglés, un patógeno que puede provocar desde cuadros parecidos a un resfriado común hasta infecciones graves como bronquitis o neumonía, particularmente peligrosas para niños pequeños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), suele circular en invierno y primavera y, en algunos momentos de la temporada, puede explicar entre el 5% y el 10% de todas las infecciones respiratorias diagnosticadas en el país. El incremento reciente se percibe en las salas de emergencia, donde, según reportes estatales, ha aumentado la demanda de atención por problemas de este tipo, y también en el monitoreo de aguas residuales, una herramienta clave que se utiliza desde la pandemia de COVID‑19 para tomarle el pulso a lo que ocurre a nivel comunitario.
Para muchas familias hispanas que viven en áreas densamente pobladas, comparten vivienda con varias generaciones o trabajan en empleos esenciales de cara al público, este contexto vuelve a poner sobre la mesa la importancia de las medidas de prevención básicas que ya se han integrado al día a día en escuelas, iglesias, restaurantes y lugares de trabajo.
El aumento de casos ha sido particularmente observado en California y Nueva Jersey, donde los sistemas de vigilancia epidemiológica y las autoridades de salud han detectado señales de mayor circulación del virus. Aunque la mayoría de las personas se recupera sin complicaciones, el hecho de que no exista una vacuna ni un tratamiento antiviral específico ha despertado inquietud entre médicos, hospitales comunitarios y organizaciones que trabajan con la comunidad latina en estos estados.
¿QUÉ ES EL METAPNEUMOVIRUS HUMANO Y POR QUÉ VUELVE A GENERAR PREOCUPACIÓN?
El metapneumovirus humano (HMPV) es un virus respiratorio que puede afectar las vías respiratorias superiores e inferiores. De acuerdo con los CDC, este virus puede provocar desde síntomas similares a un resfriado hasta enfermedades más graves como bronquitis o neumonía.
Aunque actualmente se habla más de él, no se trata de un virus nuevo. Según los CDC, el HMPV fue identificado por primera vez en 2001 y desde entonces circula de forma estacional, generalmente durante el invierno y la primavera.
El reciente aumento de casos ha llamado la atención porque coincide con la circulación de otros virus respiratorios como la gripe, el COVID‑19 y el virus respiratorio sincitial (VRS), lo que genera una presión adicional sobre los servicios de salud. En estados con alta presencia de hispanos, como California y Nueva Jersey, esto se traduce en más consultas en clínicas comunitarias, consultorios de “urgent care” y salas de emergencia a donde acuden familias completas cuando los síntomas empeoran.
LOS DATOS RECIENTES QUE PREOCUPAN A LOS ESPECIALISTAS
El seguimiento de este virus se realiza mediante el Sistema Nacional de Vigilancia de Virus Respiratorios y Entéricos (NREVSS), una red que recopila datos de laboratorios en todo Estados Unidos. Según los CDC, durante la temporada 2024‑2025 el porcentaje de pruebas positivas para HMPV alcanzó un pico de 7,4% en la semana que terminó el 19 de abril de 2025, lo que refleja un nivel de circulación significativo a nivel nacional.
De acuerdo con reportes recientes, el HMPV ha vuelto a superar el umbral del 5% de positividad en algunas semanas de febrero, una franja en la que este virus puede representar una proporción importante de las infecciones respiratorias registradas en el país. En Nueva Jersey, por ejemplo, autoridades estatales informaron que alrededor del 4% de las personas analizadas dieron positivo a HMPV en la semana que terminó el 21 de febrero de 2026, una cifra comparable a la positividad observada para COVID‑19 en ese mismo periodo.
Para entender mejor la tendencia, estos son algunos datos clave:
| Indicador | Dato |
|---|---|
| Descubrimiento del virus | 2001 |
| Pico reciente de circulación | Abril de 2025 |
| Porcentaje máximo de pruebas positivas (2025) | 7,43% |
| Porcentaje registrado en semanas recientes de febrero | En torno al 5% a nivel nacional, alrededor del 4% en Nueva Jersey |
En Nueva Jersey, el aumento de infecciones respiratorias, incluidas las relacionadas con HMPV, ha provocado un incremento en las consultas de emergencia, de acuerdo con el Departamento de Salud estatal, que ha registrado más visitas por dificultad respiratoria y síntomas compatibles con virus estacionales.
Mientras tanto, en comunidades del norte de California, investigadores detectaron concentraciones elevadas del virus en aguas residuales. Estos datos provienen del WastewaterScan Dashboard, una base de datos pública que monitorea enfermedades infecciosas a través del análisis del sistema de alcantarillado, y que ha mostrado niveles altos de HMPV en varias ciudades del Valle de San Joaquín, el Área de la Bahía y otras localidades del norte del estado.
Este tipo de monitoreo suele servir como una señal temprana de mayor circulación viral en la población, algo especialmente relevante en barrios donde muchas personas hispanas comparten vivienda, usan el transporte público a diario o trabajan en servicios esenciales, lo que facilita la transmisión.

SÍNTOMAS DEL METAPNEUMOVIRUS HUMANO
Los síntomas del HMPV pueden parecerse mucho a los de otros virus respiratorios comunes. De acuerdo con los CDC, los signos más frecuentes incluyen:
- Tos
- Congestión nasal
- Fiebre
- Dificultad para respirar
En algunos casos, la infección puede complicarse y provocar enfermedades más graves como:
- Bronquitis
- Neumonía
El período de incubación —es decir, el tiempo entre la infección y la aparición de síntomas— suele ser de tres a seis días, según la misma agencia federal. En la práctica, médicos de hospitales públicos y clínicas comunitarias consultados por medios locales señalan que muchas personas lo confunden con la gripe o con un resfriado fuerte, y solo buscan atención cuando la dificultad para respirar se vuelve más evidente.

GRUPOS CON MAYOR RIESGO
Aunque cualquier persona puede infectarse, los especialistas advierten que ciertos grupos tienen mayor probabilidad de desarrollar complicaciones:
- Niños pequeños, especialmente menores de 5 años
- Adultos mayores de 65 años
- Personas con enfermedades respiratorias previas como asma o EPOC
- Pacientes con sistemas inmunológicos debilitados, por ejemplo, personas con cáncer, trasplantes o algunas enfermedades crónicas
En comunidades hispanas de Estados Unidos, estos grupos suelen incluir a abuelos que viven en la misma casa que sus nietos, adultos con trabajos físicos intensos que retrasan la consulta médica y personas con acceso limitado a seguro de salud. Por ello, médicos y organizaciones comunitarias insisten en prestar más atención a los síntomas de quienes ya tienen diagnósticos respiratorios previos o defensas bajas.
¿POR QUÉ NO EXISTE AÚN VACUNA NI TRATAMIENTO ESPECÍFICO?
Uno de los puntos que más preocupa cuando se habla del HMPV es que actualmente no existe una vacuna para prevenirlo ni un antiviral específico para tratarlo. Según los CDC, la atención médica se centra principalmente en el manejo de los síntomas, lo que se conoce como tratamiento de apoyo.
Esto puede incluir:
- Hidratación adecuada
- Descanso
- Medicamentos para controlar fiebre o molestias (siempre bajo indicación médica, sobre todo en niños)
En casos más graves, el tratamiento puede requerir intervenciones médicas adicionales. La Clínica Cleveland señala que algunos pacientes pueden necesitar oxigenoterapia si presentan dificultad para respirar o requieren hospitalización, particularmente aquellos con enfermedades de base.
Aun así, las autoridades sanitarias subrayan que la mayoría de las personas se recupera por sí sola sin necesidad de hospitalización, siempre que reciban atención oportuna y mantengan una vigilancia adecuada de los síntomas. Esta información es clave para evitar alarmas innecesarias, pero también para que las familias sepan cuándo es momento de acudir a la sala de emergencia o llamar a su proveedor de salud, algo especialmente relevante en comunidades inmigrantes que a veces dudan antes de ir a un hospital por temas económicos o de estatus migratorio.
¿CÓMO PREVENIR EL CONTAGIO DEL HMPV?
Dado que el virus puede transmitirse de persona a persona o a través de superficies contaminadas, las recomendaciones para prevenirlo son muy similares a las utilizadas contra otros virus respiratorios. Los CDC recomiendan adoptar medidas básicas de prevención como:
- Lavarse las manos con frecuencia con agua y jabón durante al menos 20 segundos
- Evitar tocarse ojos, nariz o boca con las manos sin lavar
- Mantener distancia de personas enfermas
- Limpiar superficies que se tocan con frecuencia, como manijas, celulares y mesas
- Mejorar la ventilación de los espacios cerrados, abriendo ventanas cuando sea posible
También se recomienda que las personas con síntomas respiratorios cubran su boca y nariz al toser o estornudar para evitar la propagación del virus, usando pañuelos desechables o el antebrazo si no hay uno a la mano. En la vida diaria de muchas familias hispanas esto implica reforzar prácticas ya conocidas desde la pandemia, como mandar a los niños a la escuela con desinfectante de manos, ventilar los apartamentos pequeños y evitar reuniones grandes en casa cuando alguien está enfermo.
UN VIRUS CONOCIDO, PERO BAJO VIGILANCIA
Aunque el metapneumovirus humano lleva más de dos décadas circulando en el mundo, el reciente aumento de casos en algunas regiones de Estados Unidos ha vuelto a ponerlo bajo la lupa de los epidemiólogos. Lo que los expertos repiten una y otra vez es que no se trata de un virus nuevo ni de una amenaza comparable a una pandemia reciente.
Sin embargo, su circulación simultánea con otros virus respiratorios —como la gripe, el COVID‑19 y el VRS— obliga a los sistemas de salud a mantenerse atentos y a reforzar los mensajes de prevención, especialmente en comunidades vulnerables. Para la población hispana que vive en Estados Unidos, esto significa seguir aplicando las lecciones aprendidas en los últimos años: cuidar a las personas mayores en casa, no minimizar la dificultad para respirar y buscar atención médica temprana cuando los síntomas empeoran.
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