
El fin de semana comenzó con sol para buena parte del centro de Texas, especialmente en la región de Hill Country, donde las condiciones tranquilas contrastaron con la sensación térmica más fría de lo habitual. Aunque el cielo se mantuvo mayormente despejado, algunas nubes altas de tipo cirros se dejaron ver en zonas ubicadas al este de la autopista I-35. Desde temprano, el ambiente dejó claro que el calor inusual de los primeros días de enero había quedado atrás: las temperaturas mínimas cayeron a niveles más propios de la temporada y el viento empezó a hacerse notar, marcando un inicio de fin de semana que invita a estar atentos al pronóstico y a los cambios que podrían venir en los próximos días.
Durante la mañana, los termómetros descendieron hasta los 30 grados Fahrenheit medios y altos en gran parte de Hill Country, mientras que las zonas desde la I-35 hacia el este registraron mínimas en los 40. En Austin, Camp Mabry reportó una mínima de 41°, una cifra considerada normal para el 10 de enero, y el Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom bajó hasta los 43°. Estas temperaturas confirman un giro respecto a los primeros nueve días del mes, que se caracterizaron por máximas muy por encima del promedio.

El viento ha sido uno de los protagonistas del día. Se espera que las ráfagas continúen siendo fuertes hasta media tarde o incluso hacia el final de la jornada. Esta combinación de vientos intensos y aire seco, con puntos de rocío descendiendo de los 30 a los 20 grados, ha elevado el riesgo de incendios forestales en algunas zonas del área. Por ello, las autoridades recomiendan extremar precauciones, especialmente al aire libre.
En cuanto a las temperaturas máximas, hoy sábado no será un día de 70 u 80 grados. Las máximas se mantendrán por debajo de lo normal, rompiendo con la racha cálida que marcó el inicio de enero. El cielo permanecerá entre soleado y parcialmente nublado durante el resto del día, mientras que por la noche se espera nubosidad parcial, con un aumento de nubes hacia el amanecer del domingo.
Para mañana domingo, el pronóstico apunta a un cielo mayormente nublado, pero con una buena noticia: los vientos perderán fuerza de manera notable. Las temperaturas máximas se moverán principalmente en los bajos 60 grados, ofreciendo un ambiente más estable y menos extremo que el del sábado.

Mirando hacia la próxima semana, las condiciones se perfilan cercanas al promedio para esta época del año. Un primer frente frío llegará alrededor del mediodía del miércoles, seguido de un segundo frente la noche del viernes. Será este último el que traiga una ligera probabilidad de lluvia entre la noche del viernes y el sábado, aunque por ahora esa posibilidad se mantiene baja, en torno al 10%. Todo indica que, tras un fin de semana frío y ventoso, Texas entrará en una semana más equilibrada, pero con cambios que conviene seguir de cerca.
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