
Cada comienzo de año en Estados Unidos se siente igual en muchos hogares latinos: mientras se guardan los adornos de Navidad, se pagan los últimos regalos con la tarjeta de crédito y se piensa en la renta o la hipoteca, aparece un tema inevitable en la mesa del comedor o en los chats familiares de WhatsApp: la temporada de impuestos. En ciudades como Houston, Los Ángeles, Nueva York, Chicago o Miami, donde abundan las familias hispanas que combinan uno o dos trabajos, cuidando a los niños, pagando el daycare o las actividades después de la escuela, la pregunta se repite una y otra vez: “¿Nos van a devolver algo este año o vamos a deberle al IRS?”. Aunque para muchos este proceso sigue siendo sinónimo de estrés, filas en oficinas de preparación de taxes del barrio y formularios que parecen escritos en otro idioma, lo cierto es que la próxima declaración fiscal llega con cambios importantes que vale la pena entender con calma. Sobre todo, para las parejas casadas con hijos, que podrían ver un alivio real en su bolsillo gracias a una nueva ley firmada por el presidente Donald Trump.
Este año fiscal, una nueva legislación conocida como One Big Beautiful Bill Act (OBBBA) introduce recortes y ajustes en el sistema tributario federal que pueden traducirse en miles de dólares de ahorro para algunas parejas con hijos que presentan su declaración conjunta ante el IRS. No se trata de una promesa de campaña, sino de cambios ya aprobados que modifican deducciones, créditos y tramos impositivos, y que se aplican sobre los ingresos que muchas familias obtienen de empleos en restaurantes, construcción, limpieza, retail, salud, logística y otros sectores clave de la economía estadounidense.
Una de las piezas centrales de esta reforma es el aumento de la deducción estándar y el ajuste de las tablas de impuestos, lo que determina cuánto ingreso realmente queda sujeto al impuesto federal. En la práctica, esto significa que una parte mayor del salario queda libre de impuestos, lo que se traduce en una factura más baja para ciertos contribuyentes que presentan su declaración de manera formal y a tiempo, ya sea usando software de preparación, un contable del vecindario o servicios populares como H&R Block.

CONTEXTO POLÍTICO DE LA OBBBA
La One Big Beautiful Bill Act fue aprobada por el Congreso e incluye un amplio paquete de medidas fiscales que forman parte de la agenda económica del segundo mandato del presidente Donald Trump, con impacto tanto para individuos como para negocios. La norma fue firmada el 4 de julio de 2025 y consolida varios cambios que originalmente se introdujeron en 2017, al mismo tiempo que añade nuevas deducciones orientadas a trabajadores y familias con hijos.
Entre sus disposiciones se encuentra la extensión de tipos impositivos más bajos para ingresos personales, el aumento del tope de la deducción por impuestos estatales y locales (SALT) para ciertos niveles de ingreso y la consolidación de una deducción estándar más alta para quienes no detallan gastos, algo muy habitual entre familias hispanas que tienen una estructura de ingresos relativamente simple. Además, ajusta beneficios vinculados a hijos y crea nuevas herramientas de ahorro, como cuentas con ventajas fiscales para educación y otros gastos familiares, que pueden ser especialmente relevantes para hogares que buscan construir patrimonio y estabilidad a largo plazo.
EL EJEMPLO CONCRETO: PAREJA CASADA CON DOS HIJOS
Para entender el impacto en dólares, vale la pena mirar un caso concreto que ha servido de referencia en análisis especializados: una pareja casada con dos hijos y un ingreso anual combinado de US$85,000. Este perfil se parece bastante a la realidad de muchos hogares hispanos donde, por ejemplo, una persona trabaja tiempo completo en construcción o en una fábrica y la otra tiene un empleo en servicios, retail o salud, combinando horarios para poder cuidar a los niños.
En este escenario, la familia opta por la deducción estándar, que para parejas que presentan una declaración conjunta aumenta a unos US$32,200 para el año fiscal 2025, de acuerdo con los ajustes oficiales derivados de la OBBBA. Además, se consideran aportes antes de impuestos —por ejemplo, unos US$5,500 a un plan 401(k)—, algo cada vez más común entre trabajadores que reciben beneficios a través de su empleador y quieren ahorrar para la jubilación.
Antes de la nueva ley, este hogar habría enfrentado una obligación tributaria cercana a los US$16,045, según cálculos basados en las tablas previas. Con los recortes y ajustes en vigor para la declaración correspondiente a 2025, el impuesto federal estimado se ubicaría alrededor de US$13,365, lo que implica un ahorro de aproximadamente US$2,680 para esta pareja con dos hijos.
En términos prácticos, esos US$2,680 equivalen a un incremento de alrededor del 3.5% en el ingreso neto anual del hogar, una diferencia que puede marcar el presupuesto mensual de muchas familias. Es dinero que puede destinarse a ponerse al día con la renta, cubrir la mensualidad del auto, pagar actividades extracurriculares de los niños, enviar remesas a la familia en Latinoamérica o simplemente crear un pequeño fondo de emergencia para imprevistos médicos o pérdida de horas de trabajo.

DEDUCCIÓN ESTÁNDAR Y REEMBOLSOS MÁS ALTOS
Uno de los cambios más visibles para los contribuyentes que no detallan deducciones es el incremento de la deducción estándar, que reduce directamente el ingreso sujeto a impuestos. Para el año fiscal 2025, las cifras actualizadas sitúan la deducción estándar de las parejas que presentan declaración conjunta en el rango de los US$31,500 a US$32,200, en función de las disposiciones de la OBBBA y los ajustes por inflación.
A esto se suma que distintas estimaciones legislativas han advertido que los reembolsos promedio podrían incrementarse para muchos contribuyentes en el próximo periodo de impuestos, con aumentos en torno a los US$1,000 en varios escenarios de ingresos. El propio Trump ha presentado este período como una de las temporadas de reembolsos más grandes, apoyándose en los efectos combinados de las deducciones ampliadas, los créditos por hijos y otros ajustes introducidos por la nueva ley.
Para las familias hispanas, que suelen usar el reembolso como una especie de “ahorro forzoso” para ponerse al día con deudas, comprar boletos para visitar a la familia en México, Centroamérica, el Caribe o Sudamérica, o hacer mejoras en el hogar, este aumento potencial puede sentirse como un respiro. Sin embargo, expertos en política fiscal recomiendan no asumir que el reembolso será automáticamente más alto, sino revisar con cuidado retenciones, créditos y cambios en la situación familiar antes de hacer planes con ese dinero.
ADVERTENCIAS Y LÍMITES DEL AHORRO
Es importante aclarar, sin rodeos, que no todas las familias verán el mismo nivel de beneficio. El impacto final depende de factores clave como el nivel de ingresos, el estado civil, el número de hijos, si se detallan o no las deducciones y la elegibilidad para créditos específicos que también han sido ajustados.
Análisis presupuestarios señalan que los mayores beneficios tienden a concentrarse en hogares de ingresos medios y altos, mientras que las familias con ingresos más bajos podrían percibir un impacto más moderado, sobre todo si ya estaban protegidas por créditos reembolsables o tramos impositivos reducidos. Esto hace que la planificación fiscal sea especialmente relevante para trabajadores por horas, empleados con múltiples trabajos o quienes combinan ingresos W‑2 con trabajos por cuenta propia, algo muy frecuente en la comunidad latina.
RECOMENDACIONES PRÁCTICAS PARA FAMILIAS HISPANAS
Para aprovechar al máximo los nuevos beneficios fiscales y evitar problemas al declarar impuestos en EE. UU., estas son algunas recomendaciones clave:
- Organizar con anticipación todos los documentos clave: formularios W‑2, 1099, comprobantes de aportes a 401(k), gastos de cuidado de niños y cualquier papel relacionado con créditos por hijos.
- Usar software de preparación de impuestos que permita comparar cuánto se pagaría bajo las reglas anteriores y cuánto con los cambios de la One Big Beautiful Bill Act (OBBBA).
- No basarse únicamente en lo que se comenta en el trabajo, la iglesia, la barbería o en los chats de WhatsApp, donde a veces circulan mitos sobre “recuperar más dinero” del IRS.
- Consultar con un preparador de impuestos certificado, una organización comunitaria o un asesor financiero de confianza para revisar tu caso específico antes de enviar la declaración.
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