
A estas alturas del mes, sé que muchos viajeros en Estados Unidos están haciendo la misma pregunta: ¿llegarán los vuelos a retomar su ritmo habitual antes del Día de Acción de Gracias? Después de semanas de retrasos, cancelaciones y un clima general de incertidumbre, es comprensible que, cualquiera que esté planeando reunirse con su familia, quiera una respuesta clara.
El reciente fin del shutdown federal, que se prolongó durante 43 días y se convirtió en el más largo de la historia del país, abrió la puerta a una posible recuperación. El presidente Donald Trump firmó la ley H.R. 5371, restableciendo el financiamiento gubernamental y permitiendo que agencias clave como la Federal Aviation Administration (FAA) y la Transportation Security Administration (TSA) vuelvan a operar con normalidad. Pero el restablecimiento del gobierno no implica una recuperación inmediata del sistema aéreo.

¿CUÁNDO PODRÍAN DEJAR DE CANCELARSE VUELOS?
Desde que la FAA ordenó a las aerolíneas recortar un 6% de sus vuelos en 40 aeropuertos principales, la operación aérea nacional entró en una dinámica complicada. Estas reducciones, que inicialmente iban a aumentar hasta el 10%, se mantuvieron en 6% después de que la plantilla de controladores aéreos comenzara a regresar a sus puestos tras confirmarse el acuerdo político.
Ejecutivos como Ed Bastian, CEO de Delta Air Lines, aseguraron que el sistema podría volver a la normalidad para el fin de semana, confiando en que “Thanksgiving será un excelente periodo de viajes”. Sin embargo, la realidad operativa indica que aún habrá efectos residuales. Según Airlines for America, “cancelar un solo vuelo provoca un efecto dominó”, y reorganizar aviones y tripulaciones no es algo que pueda resolverse de inmediato.
LA SITUACIÓN DEL PERSONAL: CONTROLADORES AÉREOS Y EMPLEADOS DE LA TSA
Un factor clave en esta crisis ha sido el agotamiento y la precariedad económica del personal. Controladores aéreos estuvieron semanas sin recibir pago, lo que provocó ausencias, renuncias anticipadas y un riesgo adicional para un sistema que ya tenía un déficit de más de 3,000 controladores antes del shutdown.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, confirmó que la TSA ya está procesando los pagos atrasados y que algunos empleados recibirán un bono de US$10,000 por su servicio durante el cierre. Aun así, líderes sindicales como David Spero, de PASS National, advirtieron que la normalización administrativa podría tardar.
EL IMPACTO ECONÓMICO Y LA REACCIÓN DE LOS VIAJEROS
Las aerolíneas han reconocido pérdidas millonarias por los más de 10,000 vuelos cancelados desde el inicio de las restricciones. Y aunque compañías como Southwest, Delta y American Airlines aseguran que estarán a plena capacidad en pocos días, la realidad es que la confianza del consumidor ya se ha visto afectada.
El ritmo de compra de boletos para Thanksgiving ha disminuido, según datos de Cirium, y aunque se espera un incremento respecto al año pasado, será mínimo. Además, los precios de vuelos nacionales para esa semana están un 6% más altos según Going.com.
¿QUÉ SIGNIFICA TODO ESTO PARA EL DÍA DE ACCIÓN DE GRACIAS?
Expertos como Eric Chaffee, de Case Western Reserve, advierten que la recuperación podría ser más compleja de lo que proyectan las aerolíneas. La comparación con una tormenta de nieve masiva es frecuente: cuando los aviones y las tripulaciones quedan descolocados, volver a sincronizar toda la red toma tiempo, especialmente con el invierno acercándose.
Tomando en cuenta las declaraciones oficiales, los datos de tráfico aéreo y el ritmo de reincorporación del personal, la perspectiva general es moderadamente optimista. Las aerolíneas aseguran que podrán operar con normalidad en tres o cuatro días una vez que la FAA levante las restricciones. Pero todavía no hay una fecha definitiva para ese anuncio.
Si la tendencia de mejora se mantiene y no surge una nueva ola de ausencias en control de tráfico aéreo, es razonable pensar que gran parte del sistema estará funcionando casi con normalidad para el inicio del periodo de viajes, cuando se espera un récord de 31 millones de pasajeros.
Lo más probable es que la operación aérea en Estados Unidos se acerque mucho a la normalidad antes del Día de Acción de Gracias. Sin embargo, no será un regreso perfecto: seguiremos viendo retrasos aislados, ajustes de última hora y efectos secundarios en aeropuertos clave.
La buena noticia es que el panorama avanza rápido hacia la estabilidad; la mala, que el sistema sigue siendo vulnerable hasta que se resuelvan los problemas estructurales de personal.

¡Mantente al tanto de los temas que importan en Estados Unidos 🇺🇸! Únete a nuestro canal de WhatsApp. 👉 Haz clic aquí y sé parte de nuestra comunidad. ¡Te esperamos!











