Melania Trump es la actual primera dama de Estados Unidos (Foto: AFP)
Melania Trump es la actual primera dama de Estados Unidos (Foto: AFP)

Cuando se habla de la primera dama de los Estados Unidos, siempre aparece una pregunta que cruza fronteras y genera curiosidad tanto en Washington como en cualquier comunidad latina de Miami, Nueva York o Los Ángeles: ¿cuánto gana por desempeñar ese rol? Muchos piensan que detrás de la figura elegante y visible de la Casa Blanca hay un salario oficial, una especie de cheque mensual por representar al país en actos públicos, viajes y eventos diplomáticos. Sin embargo, la realidad es muy distinta. Y para quienes siguen la política estadounidense desde fuera —o incluso para quienes la viven de cerca en las comunidades hispanas del país— este dato suele sorprender.

Además, vale la pena entender que el papel de la primera dama en Estados Unidos tiene un componente profundamente social y simbólico. No se trata solo de acompañar al presidente o de posar en eventos oficiales, sino de representar ciertos valores del país, impulsar iniciativas culturales y participar en causas públicas. En la vida cotidiana de las familias hispanas, estas figuras suelen aparecer en las noticias apoyando temas sensibles como la educación infantil, la salud mental o la inmigración, reforzando esa imagen de compromiso y servicio más allá del ámbito político. Pero detrás de todo ese trabajo, no hay un salario oficial que respalde sus esfuerzos.

Melania Trump al lado de su esposo en una actividad oficial para conmemorar el 11 de septiembre (Foto: AFP)
Melania Trump al lado de su esposo en una actividad oficial para conmemorar el 11 de septiembre (Foto: AFP)
/ SAUL LOEB

¿MELANIA TRUMP RECIBE UN SALARIO OFICIAL POR SER PRIMERA DAMA?

Hablemos claro: Melania Trump no recibió ni recibe un solo dólar por ser primera dama de los Estados Unidos. Así es, su salario es, literalmente, cero. A muchos ciudadanos, incluso a quienes siguen los temas políticos desde cadenas como Univision o Telemundo, les cuesta creerlo o lo desconocían. Después de todo, vivir en la Casa Blanca implica horarios exigentes, exposición mediática permanente y actividades protocolarias que fácilmente podrían considerarse un empleo de tiempo completo. Pero el sistema estadounidense funciona distinto: el rol de la primera dama es simbólico, no electo, y no aparece en la Constitución. Por esa razón, no existe una partida presupuestaria para pagarle un sueldo personal.

UNA TRADICIÓN QUE SE MANTIENE DESDE LOS INICIOS

Esto no es una excepción moderna ni una decisión de la era Trump. Desde Martha Washington hasta Jill Biden, todas han ejercido ese papel sin cobrar un centavo. Algunas, como Eleanor Roosevelt o Michelle Obama, transformaron la visibilidad del cargo con causas sociales y proyectos propios, demostrando el alcance político y cultural de esa posición, pero sin cambiar la regla fundamental: no hay sueldo oficial.

¿QUÉ SÍ PAGA EL GOBIERNO FEDERAL?

Ahora bien, aunque la primera dama no recibe salario, el gobierno federal sí cubre ciertos gastos institucionales. Existen fondos públicos destinados a la Oficina de la Primera Dama, un espacio dentro de la Casa Blanca con su propio equipo de comunicación, coordinación y protocolo. Durante la etapa de Melania Trump, ese equipo cuenta con personal remunerado con recursos federales, sumando cientos de miles de dólares al año en sueldos administrativos, pero ninguno de esos fondos estaba destinado a la cuenta personal de la primera dama.

LOS INGRESOS PRIVADOS DE MELANIA TRUMP

Para entender el panorama completo, hay que mirar más allá del cargo. Melania Trump ya tenía una carrera consolidada antes de llegar a Washington: fue modelo internacional, empresaria y figura pública. Sus ingresos provenían de contratos de imagen, acuerdos de licencia y apariciones privadas. Durante y después de su tiempo en la Casa Blanca, continuó obteniendo beneficios de sus marcas personales y acuerdos mediáticos, algo común entre figuras públicas en Estados Unidos.

Melania Trump nunca dependió de un salario público para cumplir su rol institucional. Con un patrimonio acumulado antes de llegar a la Casa Blanca, su posición económica le permitió desempeñar sus funciones con independencia financiera. En términos prácticos, eso significa que la primera dama de Estados Unidos no recibe un sueldo, pero sí cuenta con apoyo logístico, visibilidad y, sobre todo, una plataforma política y cultural de alto impacto.

En conclusión, aunque el título suene a un cargo con poder y prestigio, su retribución económica es nula. Es un rol que combina representación, diplomacia y compromiso público, pero no genera ingresos del gobierno. Desde Martha Washington hasta Melania Trump y Jill Biden, el salario de la primera dama se mantiene igual desde hace más de dos siglos: cero dólares.

La primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, durante una reunión en un hangar del Aeropuerto Regional de Asheville en Fletcher (Foto: AFP)
La primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, durante una reunión en un hangar del Aeropuerto Regional de Asheville en Fletcher (Foto: AFP)
/ MANDEL NGAN

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SOBRE EL AUTOR

Bachiller en Periodismo de la Universidad Jaime Bausate y Meza. Con más de 10 de experiencia en medios de comunicación escritos, tanto en ediciones impresas como digitales. Actualmente redacto para el Núcleo de Audiencias del Grupo El Comercio.

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