La TSA enfrenta dificultades mientras ICE mantiene sus operaciones con normalidad. | Crédito: Mikaela McGee / DHS
La TSA enfrenta dificultades mientras ICE mantiene sus operaciones con normalidad. | Crédito: Mikaela McGee / DHS

El cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sigue generando un fuerte impacto en miles de trabajadores, especialmente en los , donde la situación se ha vuelto cada vez más crítica. Mientras unos empleados continúan recibiendo sus salarios, otros deben presentarse a trabajar sin cobrar, lo que ha desatado preocupación, renuncias y un ambiente de incertidumbre. En particular, los agentes de la TSA enfrentan una dura realidad: deben mantener operativos los controles de seguridad sin recibir salario, lo que ha provocado caos en las terminales aéreas y dificultades económicas que ya comienzan a pasar factura.

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La Federación Estadounidense de Empleados Gubernamentales ha manifestado su preocupación mediante su vicepresidente ejecutivo, Chris Jones, quien calificó como alarmante la situación que enfrentan los trabajadores de la TSA debido a la falta de pagos y el incremento en sus responsabilidades. Este contexto ha encendido las alertas sobre el impacto en la salud física y mental del personal, que continúa desempeñando funciones clave sin garantías claras sobre su salario.

Caos en aeropuertos y presión sobre la TSA

La falta de financiamiento ha golpeado directamente a la TSA, que necesita alrededor de 60,000 agentes para garantizar el flujo adecuado en los controles de seguridad. Sin embargo, muchos de estos trabajadores han comenzado a ausentarse o incluso a renunciar ante la imposibilidad de sostenerse económicamente sin ingresos. De hecho, al menos 366 agentes han dimitido desde que comenzó el cierre.

Esta situación ha generado largas filas, retrasos y tensión en los aeropuertos, donde la escasez de personal se hace cada vez más evidente. Aunque cerca del 95% de los empleados de la TSA son considerados “esenciales”, lo que significa que deben trabajar sí o sí, eso no garantiza que reciban un salario durante el cierre.

Durante el cierre, la TSA trabaja sin pago, pero el ICE sigue financiado por fondos previos. | Crédito: Aaron Schwartz / AFP
Durante el cierre, la TSA trabaja sin pago, pero el ICE sigue financiado por fondos previos. | Crédito: Aaron Schwartz / AFP
/ AARON SCHWARTZ

ICE entra en escena mientras crece el debate político

En medio de este panorama, agentes del han sido enviados a aeropuertos para apoyar en tareas de seguridad, como la supervisión de carriles de salida y la verificación de identidades. Esto ocurre mientras en el Congreso continúa el enfrentamiento por el presupuesto del DHS, impulsado en parte por las críticas a las políticas migratorias del presidente Donald Trump.

Tanto demócratas como algunos republicanos han bloqueado la financiación del DHS, exigiendo reformas en el ICE, como limitar ciertas prácticas de arresto o prohibir el uso de máscaras por parte de agentes. Este estancamiento mantiene a varias agencias en una situación incierta, aunque no todas se ven afectadas de la misma manera.

¿Por qué ICE sí cobra? La clave está en su financiamiento

La principal razón por la que los agentes del ICE siguen cobrando radica en una diferencia clave en la fuente de sus fondos. A diferencia de la TSA, el ICE cuenta con recursos provenientes de la ley conocida como “One Big Beautiful Bill”, aprobada en 2025, que otorgó más de 170 mil millones de dólares al DHS para operaciones migratorias hasta 2029.

Gracias a este financiamiento extraordinario, el ICE tiene respaldo suficiente para continuar sus operaciones y pagar a su personal incluso en medio de un cierre del gobierno. Según reportes, estos fondos han permitido mantener activos a miles de agentes federales, incluidos los del ICE y la CBP, prácticamente sin interrupciones.

¿Por qué la TSA no recibe pagos?

En contraste, la TSA depende directamente del presupuesto anual del DHS, el cual sigue bloqueado por el conflicto político en el Congreso. Esto significa que, sin un acuerdo de financiamiento, sus trabajadores deben continuar laborando sin recibir salario hasta que se resuelva la situación.

El impacto humano de esta medida es profundo. Autoridades de la TSA han señalado casos de agentes que duermen en sus autos, buscan segundos empleos o recurren a medidas extremas para sobrevivir. Incluso, se ha advertido que muchos aún no se recuperan del cierre anterior, que duró 43 días.

La diferencia entre TSA e ICE evidencia cómo el financiamiento afecta a cada agencia en el cierre del gobierno. | Crédito: David Grunfeld/The New Orleans Advocate via AP
La diferencia entre TSA e ICE evidencia cómo el financiamiento afecta a cada agencia en el cierre del gobierno. | Crédito: David Grunfeld/The New Orleans Advocate via AP
/ David Grunfeld

Un sistema desigual en medio del cierre

La diferencia entre ICE y TSA deja en evidencia cómo el origen de los fondos puede marcar la experiencia de los trabajadores durante un cierre del gobierno. Mientras algunos organismos cuentan con financiamiento asegurado a largo plazo, otros dependen completamente de decisiones políticas inmediatas.

Por ahora, el estancamiento en el Congreso mantiene a miles de trabajadores en una situación incierta, con aeropuertos bajo presión y un sistema que sigue funcionando, pero a un alto costo humano.

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SOBRE EL AUTOR

Escribo sobre clima en EE.UU., procesos migratorios y frases para fechas clave que conectan con la vida cotidiana, siempre con la mirada puesta en las necesidades de la comunidad latina. Con 15 años de experiencia en medios digitales, mi trabajo se orienta a informar con claridad y generar contenido relevante que responda a lo que la gente busca.

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