
Si vives en Nueva York o viajas seguido en el subway, probablemente ya hayas visto algo que sorprende a los que no conocen los secretos del invierno neoyorquino: fuego saliendo de las vías del metro o del LIRR. En pleno enero, cuando la ciudad luce cubierta de nieve y los noticieros alertan sobre sensaciones térmicas bajo los 20°F, esas pequeñas llamas rojas, azules y naranjas contrastan con el hielo y el ruido metálico de los trenes que siguen pasando sin detenerse. En TikTok o X (antes Twitter) circulan videos virales grabados en estaciones con comentarios de usuarios que juran haber presenciado algo similar a un incendio, exagerando, claro está. Pero lo cierto es que no hay peligro: lo que parece fuego fuera de control no es más que una medida de seguridad que la Metropolitan Transportation Authority (MTA) aplica para mantener su sistema funcionando cuando el frío golpea más fuerte.
Para muchos neoyorquinos que llegaron desde América Latina —desde los dominicanos del Bronx hasta los ecuatorianos de Queens o los mexicanos de Sunset Park— la escena resulta curiosa, incluso inquietante. Pero ese fuego es, en realidad, símbolo de orden y prevención. En una ciudad donde millones dependen del metro y de los trenes de cercanías para llegar al trabajo o a la universidad, esas llamas son las guardianas invisibles que impiden que el hielo congele la movilidad. Este invierno 2026, con tormentas tan severas como las que cayeron a mediados de enero sobre la costa Este, los llamadores o “switch heaters” se convirtieron otra vez en los protagonistas silenciosos de la era del frío extremo.

NO ES UN FUEGO ACCIDENTAL: ES PREVENCIÓN
El llamado “fuego en las vías” proviene de los switch heaters, o calentadores de cambios de vía. Son dispositivos instalados estratégicamente en distintos puntos del sistema ferroviario —desde las líneas exteriores del Subway hasta las redes de Long Island Rail Road (LIRR) y Metro-North— que cumplen una misión muy clara: impedir que la nieve y el hielo congelen los mecanismos que permiten mover los trenes de un riel a otro. Si esos componentes se bloquean, el servicio podría detenerse por completo. Por eso, cada invierno la MTA los activa antes de que caiga la primera gran nevada, tal como ocurrió en la tormenta de enero de este año, cuando las temperaturas bajaron por debajo de los 20°F (-6°C).
¿DÓNDE SE ENCIENDEN LOS CALENTADORES DENTRO DEL SISTEMA MTA?
Estos calentadores no se usan en autobuses ni en otros medios, solo en los sistemas ferroviarios. Dentro de la red de Nueva York, destacan:
- NYC Subway: cuenta con calentadores eléctricos en los cambios de vía exteriores, en líneas como la 7 (Flushing), N (Sea Beach) o Q (Brighton). También hay zonas críticas en Rockaway y Dyre Avenue.
- Long Island Rail Road (LIRR): mezcla resistencias eléctricas con quemadores de gas natural —por eso se ven llamas—, especialmente en estaciones clave como Jamaica Station.
- Metro-North Railroad: emplea calentadores eléctricos en los cruces de las líneas Hudson, Harlem y New Haven, fundamentales para el tráfico diario de los commuters del norte.
¿CÓMO FUNCIONAN Y POR QUÉ PARECEN LLAMAS?
La idea es simple: mantener calientes las partes móviles del cambio de vía para que no se congelen. Los calentadores generan calor constante y, en algunos casos, especialmente en el LIRR, se usa gas natural, lo cual produce esas pequeñas llamas visibles a lo largo de los rieles. Por eso, al pasar en tren o mirar desde los andenes exteriores, parece que hay “fuego”, cuando en realidad solo se trata de prevenir fallas graves. Este sistema se complementa con trenes deshieladores y brigadas que limpian a mano los puntos más críticos. Todo forma parte del protocolo que la MTA activa en coordinación con los pronósticos del National Weather Service.
¿QUÉ HACE LA MTA CUANDO LLEGA UNA TORMENTA?
Durante las nevadas intensas —como las de enero que dejaron casi un pie de nieve en partes de Queens y el Bronx— la MTA despliega miles de empleados y ajusta horarios para mantener el servicio esencial. Entre las acciones más comunes están:
- Suspender trabajos de mantenimiento no urgentes.
- Reducir frecuencias, usando horarios dominicales modificados.
- Activar trenes deshieladores y calefactores de vía.
- Salar accesos, escaleras y estaciones elevadas.
- Cambiar autobuses articulados por unidades más maniobrables.
Este operativo es coordinado desde centros de control que monitorean en tiempo real el avance de las tormentas.
¿POR QUÉ ESA ESTRATEGIA IMPORTA MÁS DE LO QUE PARECE?
Más allá de lo técnico, mantener operativo el sistema es una cuestión de vida urbana. Nueva York vibra gracias al transporte público: millones de personas —inmigrantes, trabajadores esenciales, estudiantes, familias— dependen del metro y los trenes de cercanías todos los días. Un switch congelado puede provocar retrasos en cadena, trenes detenidos y estaciones saturadas. Por eso, si ves “fuego” en las vías del Subway o del LIRR, estás viendo una forma de resistencia neoyorquina: fuego que no destruye, sino que mantiene en movimiento a la ciudad que nunca se detiene.

¿CÓMO INFORMARTE DURANTE LA TEMPORADA INVERNAL?
La MTA actualiza su información de servicio constantemente. Antes de salir, revisa:
- Sitio web oficial: mta.info
- MTA App o TrainTime App, ideales para seguir el estado del tren en tiempo real.
- Alertas vía correo o llamada al 511.
En un invierno como este, la información es casi tan importante como un buen abrigo y un café caliente en el andén.











