Dale Steele, el veterano cuya familia donó su hígado tras su fallecimiento a los 100 años. | Crédito: Live on Nebraska
Dale Steele, el veterano cuya familia donó su hígado tras su fallecimiento a los 100 años. | Crédito: Live on Nebraska

La vida de servicio de un veterano de la Segunda Guerra Mundial no terminó con su muerte. Dale Steele, un hombre de Nebraska que falleció a los 100 años el pasado 11 de febrero, dejó un legado que sigue impactando incluso después de su partida. Su familia tomó una decisión que pocos imaginaban posible a esa edad: donar su hígado. El gesto no solo permitió salvar otra vida, sino que además convirtió a Steele en el donante de órganos de mayor edad registrado en Estados Unidos, según informó la organización de procuración de órganos . Su historia ha conmovido a médicos y familiares, y demuestra que incluso a los 100 años una persona puede seguir ayudando a otros.

MIRA TAMBIÉN:

Todo comenzó cuando Steele sufrió una lesión en la cabeza en febrero y fue colocado en soporte vital. En ese momento, representantes de Live On Nebraska contactaron a su familia para preguntar si considerarían la donación de su hígado. La propuesta sorprendió a sus seres queridos.

“Me sorprendió que siquiera preguntaran sobre la donación considerando la edad de mi papá”, contó Roger Steele, su hijo, en declaraciones al medio .

Sin embargo, los especialistas explicaron que la edad no siempre es un obstáculo cuando se trata de donación de órganos. El doctor Lee Morrow, director médico de Live On Nebraska, señaló que el hígado tiene una capacidad única para regenerar células a lo largo de la vida.

“Tu hígado tiene unos tres años, mi hígado tiene unos tres años y el hígado de ese donante de 100 años también tenía unos tres años”, explicó Morrow al mismo medio, subrayando la sorprendente capacidad de renovación del órgano.

Dale Steele y su esposa, Doris Brown. | Crédito: Live on Nebraska
Dale Steele y su esposa, Doris Brown. | Crédito: Live on Nebraska

Tras el fallecimiento de Steele, su hígado fue recuperado en el Nebraska Medical Center y trasplantado al día siguiente. Según informó la organización en un comunicado publicado el 26 de febrero, el procedimiento fue exitoso y el receptor pudo salir del hospital apenas cinco días después de la cirugía.

Para quienes conocieron a Steele, este acto final refleja perfectamente la forma en que vivió su vida. “Esta es una historia sobre una vida de servicio que no terminó con la muerte”, expresó Kyle Herber, presidente y director ejecutivo de Live On Nebraska. “El señor Steele vivió un siglo completo ayudando a los demás, y a través de la donación esa generosidad continuará impactando vidas durante años”.

La historia de Steele comenzó el 11 de noviembre de 1925, cuando nació en el rancho de sus padres al sur de Ainsworth, Nebraska, en plena época de la Gran Depresión. Tras terminar la secundaria, se alistó en el Ejército de Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial. Sirvió en Francia, Alemania, Bélgica y Checoslovaquia, y posteriormente fue ascendido a sargento mayor. Después del conflicto, incluso trabajó como guardia en los históricos juicios de Núremberg contra líderes del régimen nazi.

Al regresar a casa, Steele conoció a Doris Brown, con quien se casó y compartió 72 años de matrimonio. Juntos criaron ganado Hereford y él trabajó durante décadas en cooperativas agrícolas de Nebraska. Más tarde también se dedicó a la venta de equipos de irrigación y manejo de granos antes de retirarse.

Su hijo Roger cree que la longevidad de su padre se debió a una vida de trabajo duro y hábitos saludables. Según contó a , Steele solía comer verduras cultivadas en su propio jardín y mantener un estilo de vida activo.

“Tenía un cuerpo fuerte que lo llevó hasta su cumpleaños número 100. Creo que eso venía del trabajo duro”, recordó. “La gente de su generación no pensaba en hacer ejercicio. Cuando se iban a dormir, estaban cansados de haber trabajado todo el día. Ese era su ejercicio”.

Cuando llegó el momento de decidir sobre la donación, la familia no dudó. Para ellos, ayudar a otros era parte esencial de la personalidad de Steele.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Dale Steele vigiló a altos cargos nazis mientras trabajaba como guardia en la prisión durante los juicios de Nuremberg. | Crédito: Live on Nebraska
Durante la Segunda Guerra Mundial, Dale Steele vigiló a altos cargos nazis mientras trabajaba como guardia en la prisión durante los juicios de Nuremberg. | Crédito: Live on Nebraska

“Dale siempre fue muy servicial y considerado con todos los que lo rodeaban, amigos y extraños”, dijo su nieto Scott en un comunicado de Live On Nebraska. “Creemos que habría hecho cualquier cosa que estuviera a su alcance para ayudar a alguien que lo necesitara”.

Saber que la decisión permitió salvar otra vida ha sido un consuelo para la familia. Roger Steele explicó que el receptor del hígado fue dado de alta apenas cinco días después del trasplante.

“La gran alegría que siento es saber que alguien más pudo beneficiarse de la vida de mi padre”, dijo. “Aunque ya no esté, todavía pudo ayudar a alguien más con un regalo que salva vidas”.

Para su nieto Scott, el homenaje más importante no es el récord que su abuelo estableció, sino la vida que pudo salvar. Según dijo, si Steele pudiera hablar hoy, preferiría que el reconocimiento fuera para la persona que recibió su órgano y tuvo una nueva oportunidad de vivir.

¡Mantente al tanto de los temas que importan en Estados Unidos 🇺🇸! Únete a nuestro canal de WhatsApp. 👉 ¡Te esperamos!

SOBRE EL AUTOR

Escribo sobre clima en EE.UU., procesos migratorios y frases para fechas clave que conectan con la vida cotidiana, siempre con la mirada puesta en las necesidades de la comunidad latina. Con 15 años de experiencia en medios digitales, mi trabajo se orienta a informar con claridad y generar contenido relevante que responda a lo que la gente busca.

Contenido sugerido

Contenido GEC