Gago, en la recta final rumbo a su ansiado retorno. (Foto: La Nación)
Gago, en la recta final rumbo a su ansiado retorno. (Foto: La Nación)
Redacción EC

Boca y tienen motivos para sonreír. Después del desprendimiento en el ligamento de su rodilla derecha que sufrió a comienzos de marzo y que retrasó su regreso a las canchas, el capitán del equipo de la Ribera inició el martes una semana clave para su inminente regreso a las canchas. El objetivo inicial era jugar unos minutos el miércoles de la semana próxima, frente a Palmeiras. Pero el mal de ausencias que sufre el líder de la Superliga podría acelerar los tiempos. En ese contexto, existe la posibilidad de que el capitán, que en la práctica en el predio Pompilio (a puertas cerradas) se entrenó con normalidad a la par del grupo, diga presente el domingo frente a Newell's. Aunque no sería descabellado que su regreso se dé primero en Reserva, frente a los rosarinos, como hizo en 2016.

Esta noticia es un mimo en medio de la marea de lesiones que azotó al equipo que conduce Guillermo Barros Schelotto en los últimos tiempos. A la ausencia irremplazable desde noviembre de Darío Benedetto (rotura del ligamento cruzado de su rodilla derecha) se suman Edwin Cardona (desgarro en la cara posterior del muslo derecho), Paolo Goltz (desgarro en el isquitibial derecho), Carlos Tevez (sinovitis en su rodilla derecha) y Wilmar Barrios (desgarro en su gemelo derecho). Y a todos ellos se agrega la baja de Pablo Pérez, por de la expulsión que recibió ante Independiente.

Pero, ¿está Gago en condiciones físicas de reaparecer o es un riesgo acelerar su retorno? La semana que pasó trabajó sin inconvenientes en un fútbol reducido. El lunes fue en un 8 contra 8, y al día siguiente, 6 contra 6 en un espacio más amplio. El cuerpo técnico lo notó bien, aunque aún falto de ritmo de competencia. "Está bien de la lesión, pero le va a llevar algunos días más ponerse a punto", dijo Guillermo hace seis días en declaraciones a TNT Sports.

Pasaron más de seis meses. Exactamente 194 días desde que el Nº 5 jugó por última vez al fútbol de manera profesional. Aquel mal movimiento a los 7 minutos de haber ingresado para Argentina en el trascendental choque con Perú, por las Eliminatorias rumbo a Rusia 2018, derivó en un nuevo problema prolongado: rotura del ligamento cruzado anterior, lateral medial y menisco externo de la rodilla derecha.

Muy lejos de pensar en el retiro, como sí le había ocurrido cuando en abril de 2016 se había roto por segunda vez el tendón de Aquiles izquierdo, Gago se enfocó en recuperarse lo más pronto posible. "Esta lesión es fácil", le dijo a sus íntimos unas semanas después de la intervención quirúrgica, sin perder jamás el optimismo y con un incentivo extra: llegar a mayo con ritmo de juego para seguir en la consideración de Jorge Sampaoli.

"Ir al Mundial de Rusia 2018 sería un premio a tanto esfuerzo, pero lo más importante es dejar atrás las lesiones para siempre", le confiesan desde el entorno del Nº 5 a La Nación.

Gago sabe que su presencia en el medio campo, tanto de Boca como de la selección argentina, es importante. Que con su visión de juego puede mejorar el funcionamiento colectivo de su equipo (como ocurrió en su regreso de noviembre de 2016) y lo mismo puede trasladar al conjunto albiceleste, que aún padece en esa zona del campo de juego. Y aunque es consciente de que el desprendimiento del injerto que sufrió en marzo le puso un freno a su recuperación en tiempo récord, también sabe que todo depende de él y de su físico.

"Hablé con Fernando. Sigue manteniendo la ilusión de estar y pelea por eso. Se verá con el paso del tiempo. Destaco el valor que tiene con el sentimiento de estar en la selección. Eso nos hace esperarlo hasta último momento", dijo Jorge Sampaoli hace un mes, el mismo día que el volante debió detener su rehabilitación. Y agregó: "Él es optimista y me dice 'espera para evaluarme'. Cuando un jugador con esa capacidad futbolística te llama le genera a los entrenadores mucha emoción e ilusión, vamos a ver cómo está y compararlo con todos". El mensaje es claro y honesto: si está bien físicamente, será evaluado como a todos los demás.

El inconveniente pasa por la falta de partidos que le quedan al Nº 5 de aquí hasta mediados de mayo. Por eso esta semana es crucial para su operativo retorno. Si no surge ningún otro imponderable, el objetivo del hombre de Ciudadela es estar a disposición lo más pronto posible, sea para el choque con Newell´s o frente a Palmeiras.

En el hipotético caso de que Gago diga presente el domingo ante los rosarinos, luego tendrá apenas seis encuentros (Gimnasia, Unión y Huracán, por la Superliga, y Palmeiras, Junior y Alianza Lima, por la Libertadores) para exhibir su nivel, contribuir a que Boca logre una nueva estrella y avance a los octavos de final de la Copa y convencer a Sampaoli de que a los 32 años está en condiciones físicas y futbolísticas de disputar una Copa del Mundo.

El objetivo principal es erradicar para siempre las lesiones de su vida y poder seguir disfrutando dentro y fuera del fútbol. En un par de semanas será padre por tercera vez, y es por eso que viajó hace ocho días a Rosario, con el objetivo de visitar la parroquia del Padre Ignacio y recibir la bendición para su nuevo hijo, en un acto de fe que ya había realizado en cada uno de los embarazos de su esposa, Gisela Dulko, antes de los nacimientos de Mateo (4) y Antonella (2). Porque como agregan desde su entorno: "Si llega la citación para ir al Mundial, será más que bienvenida, pero no es lo único importante".

(La Nación / Argentina)

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