Zoë Roth, la protagonista del meme Disaster Girl.
Zoë Roth, la protagonista del meme Disaster Girl.
Redacción EC

Digamos que es suerte. Zoë Roth miraba un edificio en llamas cuando su padre decidió tomarle una foto. La postal registró una particular sonrisa de la niña y, años más tarde, se volvió .

MIRA: ¿Qué son los NFT y por qué todos están emocionados con ellos?

El meme Disaster Girl había nacido, y el Internet jugó con él, lo modificó y lo usó hasta que quedó en desuso.

Pero no en el olvido.

Sin embargo, hay un océano de diferencia entre obtener popularidad mundial y vender la foto por 500 mil dólares.

Roth, , “mantiene los derechos de autor” y “recibirá el 10% de lo obtenido en futuras transacciones”.

Un gran negocio que apareció de casualidad.

Disaster Girl frente al Titanic.
Disaster Girl frente al Titanic.

¿UN MEME A LA VENTA?

Disaster Girl no es la primera propiedad de Internet en venderse por cifras que, para algunos, podrían ser exorbitantes si se tiene en cuenta que no son más que un código que, a veces, tiene un mensaje que alguna vez fue chistoso.

Ahí está, por ejemplo, el meme de Homero Simpson convertido en la Rana Pepe (Homer Pepe). Por supuesto, también está Nyan Cat, que se vendió por casi 600 mil dólares.

Otro tipo de contenido también está a la venta: el primer tweet de la historia (2.9 millones), un artículo de “The New York Times” (), o la obra de arte “Everydays: The First 5000 Days” ().

Ahora, Zoë Roth forma parte de ese club de personas que han sabido sacar provecho a las NFT, o Non Fungible Token, un concepto que, para estos casos, viene de la mano con el de Blockchain.

¿De qué se trata? En un buen romance, el NFT hace referencia a aquello que es único, mientras que el al registro consensuado, valorado y autenticado por una comunidad.

Es decir, una gran comunidad avala que una propiedad es única y, por tanto, valiosa.

O como lo que explica la : “los NFT son un activo ‘inimitable’ en el mundo digital que puede ser comprado o vendido como cualquier otro tipo de propiedad, pero no tienen forma tangible en sí mismos”.

En el caso de Roth y en los antes mencionados, lo que se vendió fue el certificado de autenticidad.

Y el negocio es redondo.

Roth ahora tiene 21 años y ha declarado que utilizará el dinero para pagar sus préstamos estudiantiles (ella asiste a la Universidad de Carolina del Norte) y donarlo a la caridad.

Según el portal , que recoge información de “The New York Times” y la revista “Times”, antes de vender, Roth investigó casos anteriores, como el de los memes Bad Luck Brian () y Succes Kid.

Para ella, se trata de una forma de volver a tener control sobre su imagen.

Las personas que están en memes y se vuelven virales es una cosa, pero la forma en la que Internet se ha aferrado a mi foto y la ha mantenido viral y relevante, es una locura”, declaró.

Imagen actual de Zoë Roth. (Fuente: Facebook)
Imagen actual de Zoë Roth. (Fuente: Facebook)

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