Al menos nueve personas murieron y más de 300 resultaron heridas, entre manifestantes y policías, en las protestas en numerosas ciudades egipcias contra el gobierno islamista, en el segundo aniversario del inicio de la revolución que derrocó a Hosni Mubarak, informaron medios locales.

Las nueve personas murieron en las afueras del edificio del ayuntamiento de la ciudad de Suez cuando algunos manifestantes intentaron ingresar en él por la fuerza, indicaron fuentes médicas y de seguridad. Médicos de hospitales informaron que en total resultaron heridas 379 personas en las distintas provincias.

En varias ciudades se produjeron enfrentamientos entre los manifestantes y la policía tras la oración del viernes. Los choques más violentos se registraron en El Cairo, Alejandría y Suez. Varias activistas denunciaron abusos sexuales en la plaza Tahrir de El Cairo, donde se realizó la manifestación central de la oposición. En la ciudad de Ismailia, sobre el canal de Suez, manifestantes prendieron fuego a la oficina del gobernante Partido para la Libertad y Justicia (FJP), informó el canal Al Arabiya.

El FJP fue fundado por los Hermanos Musulmanes tras la caída de Mubarak y de él salió el presidente Mohamed Mursi.

Mursi tuvo que usar un acceso posterior para poder ingresar en el palacio presidencial en El Cairo, ya que éste se encontraba rodeado de manifestantes. La oposición acusa de Mursi de haber traicionado los objetivos de la revolución que comenzó en enero de 2011 y que 17 días después llevó a la renuncia de Hosni Mubarak.

En El Cairo coincidieron por la tarde varias protestas en la plaza central Tahrir, en la que comenzaron el 25 de enero de 2011 las manifestaciones contra Mubarak. Entre los manifestantes estuvieron el ex secretario general de la Liga Árabe, Amr Mussa, el premio Nobel de la Paz Mohamed El Baradei, así como el opositor de izquierdas Hamdien Sabbahi.

En la ciudad portuaria de Alejandría, la policía lanzó gas lacrimógeno a los manifestantes que se habían concentrado ante un tribunal. Después, algunos manifestantes lanzaron piedras contra los agentes.