Madrid: ¿Por qué se enfrentan la alcaldesa y el chino más rico?
Madrid: ¿Por qué se enfrentan la alcaldesa y el chino más rico?

es alcaldesa de Madrid desde hace menos de cien días. Wang Jianlin es el chino más rico del mundo desde hace poco más de dos semanas. Los dos se enfrentan ahora en una batalla cuyo escenario se sitúa en pleno centro de la capital española, en la Plaza de España.

A Wang Jianlin, de 61 años, la revista económica "Hurun" le otorgó en agosto el título de chino más rico del mundo, con una fortuna de más de 40.000 millones de dolares.

Al frente del grupo Wanda, es dueño de una de las cadenas de salas de cine más grandes del mundo, además de contar con inversiones inmobiliarias y no inmobiliaras en todo el planeta.

En España posee el 20% del club de fútbol Atlético de Madrid. Y desde mediados del año pasado, también del Edificio España, que compró por 265 millones de euros (más de 300 millones de dólares) al Banco Santander.

La torre, levantada en 1953 donde termina la Gran Vía madrileña y frente a la plaza con el nombre del país, fue uno de los primeros rascacielos de la capital española y, cuando se erigió, con 117 metros y 25 plantas, se convirtió en el más alto de Europa.

Ahora es el octavo de Madrid por altura, y aunque está golpeado por el paso del tiempo y lleva más de siete años vacío, es uno de los iconos arquitectónicos de la capital de España.

Wang y su grupo Wanda quieren reconvertirlo en un centro de ocio con un hotel y apartamentos de lujo y una zona comercial. La fecha de apertura la sitúan en 2019.

El gran escollo para el proyecto del magnate chino es que el Edifico España está protegido arquitectónicamente. Y la ex jueza Manuela Carmena, que con 71 años asumió en junio el bastón de mando al frente de una candidatura de unidad popular de la que formó parte el partido Podemos, no parece que vaya a facilitar las cosas.

El anterior gobierno regional de Madrid y el anterior ayuntamiento, ambos entonces en manos del Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy, rebajaron el nivel de protección del rascacielos con gran polémica y bajo acusaciones de prevaricación por parte de los ecologistas. El grupo Wanda obtuvo así permiso para derribar todo el edificio excepto la fachada, que es patrimonio histórico de la ciudad.

Wanda asegura ahora que es necesario desmontarla. "Se reconstruirá exactamente igual en color, material y forma", promete. Sus arquitectos defienden que los materiales están ya muy deteriorados. Datan de un momento histórico en el que hubo que ahorrar en la inversión en ellos y además ha pasado ya mucho tiempo. La fachada podría venirse abajo mientras se trabaja por detrás de ella.

En julio pidió permiso al ayuntamiento de Carmena. "De acuerdo con los expertos de reconocido prestigio consultados, la consolidación de la fachada es inviable en condiciones de seguridad", sostiene. Más de 40 arquitectos, ingenieros y técnicos lo avalan, pero no parece que Carmena esté por la labor de permitirlo.

"La fachada tiene que mantenerse", manifestó esta semana la portavoz municipal, Rita Maestre. "El compromiso con el que Wanda compró el Edificio España era que iba a mantener la fachada. Este nuevo gobierno asume ese compromiso".

El grupo del magnate chino abrió esta semana las puertas del edificio a la prensa en una acción pensada para convencer a la opinión pública y al ayuntamiento de la necesidad de tirarlo y reconstruirlo. El equipo de Carmena asegura que dos informes técnicos de la concejalía de Urbanismo dicen que es "perfectamente viable" dejar en pie la fachada mientras se hacen las obras.

Que la alcaldesa cambie de opinión se antoja complicado. Más allá de la viabilidad técnica, explicarlo ante los ciudadanos resultaría difícil al gobierno madrileño de izquierdas, que el 13 de junio, cuando la ex jueza asumió el bastón de mando de la ciudad, puso fin a casi 25 años ininterrumpidos de Ejecutivos municipales del PP.

El director en España de Wanda, Michael Qiao, asegura que no tienen plan B si el ayuntamiento de Carmena no autoriza el desmontaje y reconstrucción de la fachada. Y evitó decir si en ese caso, el chino más rico del mundo y su todopoderoso grupo renunciarían a esa inversión en Madrid y venderían el Edificio España.

Fuente: DPA