Redacción EC

La ONU estima que hay entre 30.000 y 50.000 personas que permanecen atrapadas por el grupo yihadista  en la ciudad de (Siria) y cuya situación se deteriora rápidamente por el escaso acceso que tienen a alimentos, agua, medicinas y electricidad.

"Es imperativo que se permita a los civiles atrapados salir por un pasaje seguro para que reciban protección y cobijo", pidió el portavoz de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Andrej Mahecic, en una rueda de prensa.

El representante enfatizó que el dato de personas atrapadas es aproximado en vista de que no hay acceso a ellas por la presencia del Estado Islámico.

Antes del conflicto, la urbe de Raqqa contaba con 220.000 habitantes.

En estas circunstancias, el organismo comunicó que ha completado una primera serie de convoyes humanitarios hasta Qamishli, en la provincia de Hassakeh (noreste de Siria), en una operación que ha durado dos semanas, y que representa una nueva vía de ayuda para quienes están en Raqqa.

Este camino había permanecido cerrado por casi dos años debido al conflicto armado.

De la provincia de Raqqa y dentro de ella se han desplazado desde inicios del pasado abril más de 190.000 personas.

La nueva ruta se utilizará de forma regular para los envíos de ayuda desde Damasco, Homs y Alepo, informe el ACNUR.

Fuente: EFE
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