Por Roger Zuzunaga Ruiz

El sacerdote jesuita Juan Bytton estuvo en el Vaticano los días del cónclave que terminó con la elección del estadounidense-peruano Robert Prevost como el nuevo Papa de la Iglesia. Había llegado para la despedida del fallecido papa Francisco y se quedó hasta después de aquel jueves 8 de mayo, cuando salió el humo blanco de la Capilla Sixtina. “Fue un día muy intenso, sentí una alegría profunda”, dice a El Comercio.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: