Fútbol peruanoLa Torre Eiffel y el trato a su personal se vieron envueltos en una gran polémica a causa de una huelga de trabajadores que llevó al cierre del emblemático sitio turístico francés durante todo un día, reanudándose las actividades recién este martes 8.
La Torre Eiffel y el trato a su personal se vieron envueltos en una gran polémica a causa de una huelga de trabajadores que llevó al cierre del emblemático sitio turístico francés durante todo un día, reanudándose las actividades recién este martes 8.
El desencadenante fue la exclusión del personal femenino debido a la visita del grupo religioso hindú Bochasanwasi Akshar Purushottam Swaminarayan Sanstha (BAPS) el último fin de semana.
Una comitiva de un centenar de miembros del BAPS encabezada por el líder espiritual del grupo, Mahant Swami Maharaj, llegó a Francia para la inauguración y consagración del primer templo hinduista de estilo tradicional en la capital gala. El reciento fue levantado en Bussy-Saint-Georges, zona conocida por albergar construcciones religiosas de diversos credos como señal de coexistencia pacífica.
La visita contempló un encuentro con la comunidad hinduista local, sobre todo de la diáspora india en Francia, y también el mencionado recorrido por la Torre Eiffel.
Indignación y disculpas
Según denunciaron las trabajadoras, al llegar al monumento parisino Swami Maharaj y sus allegados pidieron a la administración que retirara a las mujeres que laboraban en la torre de los segmentos por los que la delegación del BAPS iba a pasar o reemplazarlas por hombres.

La Sociedad de Explotación de la Torre Eiffel (SETE), operadora a cargo del monumento, confirmó esta información más adelante señalando que la secta hinduista solicitó “limitar las interacciones con mujeres”. Los visitantes buscaban evitar el contacto visual o la proximidad física con los sadhus, argumentando que estos monjes viven en un estricto celibato que les impide acercarse a las mujeres.
Diane Davoine, representante del sindicato de SETE, contó a la agencia de noticias Reuters que el hecho generó gran malestar entre las empleadas, que cuestionaron a la dirección por haber accedido a un pedido que consideran discriminatorio.
“Las tensiones aumentaron durante el fin de semana, por lo que durante la mañana (del lunes) las empleadas decidieron reunirse: primero, para entablar un diálogo con la dirección, y segundo, para garantizar que las mujeres nunca vuelvan a ser tratadas de esta manera en la empresa”, relató Davoine.
Finalmente, los trabajadores resolvieron ir a huelga el lunes 7 como reclamo, levantándola un día más tarde.
El suceso ha generado el rechazo de las autoridades francesas, con el alcalde de París, Emmannuel Grégoire, calificando de “completamente legítima” la protesta del personal de la Torre Eiffel. El burgomaestre socialista ordenó la apertura de dos investigaciones a la SETE para determinar su responsabilidad en el presunto caso de discriminación contra las trabajadoras.

Por su parte, la ministra de Igualdad francesa, Aurore Bergé, comentó que “ningún dogma o religión están por encima de las leyes” de su país y que en Francia “no se pide a las mujeres hacerse a un lado”.
Ariel Weil, alcalde del Distrito Centro de la capital gala y presidente de la SETE, pidió disculpas por lo sucedido “reafirmando el apego de la Torre Eiffel a la igualdad entre hombres y mujeres”, pero asegurando que no estaba enterado de la visita de los miembros del BAPS al monumento.
La organización hinduista también lamentó los hechos del fin de semana explicando en un comunicado que lo sucedido “no refleja el espíritu ni los valores” del colectivo y que el pedido “nunca tuvo la intención de basarse en el género”. El grupo religioso alegó que toda su actividad se realizó en coordinación con el equipo de la Torre Eiffel y a primera hora para evitar “causar molestias a los demás”.
Nous comprenons les préoccupations exprimées et les prenons très au sérieux.
— BAPS Mandir Swaminarayan Hindou de Paris (@BAPSParis) September 7, 2026
Compte tenu de la taille de notre délégation, la visite a été organisée en coordination avec les équipes de la tour Eiffel, au début des horaires habituels d’ouverture, afin de limiter autant que… pic.twitter.com/gyiwzmh6Jv
“Desde nuestro conocimiento, en ningún momento se denegó el acceso a la Torre Eiffel a nadie. No obstante, deseamos presentar nuestras más sinceras disculpas a quien pudiera haber resultado herida o molesta por esta situación. Comprendemos las preocupaciones expresadas y las tomamos muy en serio”, publicó BAPS en la red social X.
Un movimiento en expansión
El Bochasanwasi Akshar Purushottam Swaminarayan Sanstha es una denominación del hinduismo que se ubica dentro del más amplio movimiento Swaminarayan Sampradaya. Esta vertiente de la religión indostánica rinde culto a la figura del gurú Sahajanand Swami, también conocido como Swaminarayan, quien predicó entre fines del siglo XVIII e inicios del siglo XIX.
La secta BAPS fue fundada en el oeste de India, en el estado de Gujarat, hacia 1905 por Shrastriji Maharaj, cuyas enseñanzas establecen que los líderes de turno de la secta son sucesores directos de Swaminarayan.
Según esta doctrina, Sahajanand Swami fue el primero de varios “receptáculos perfectos” de la divinidad, que actúa a través del gurú. Bajo esta doctrina, Swaminarayan nunca “dejó” este mundo al fallecer en 1830, sino que permaneció presente a través de un linaje de gurús que llega hasta Mahant Swami Maharaj, actual cabeza de la organización hinduista y el sexto sucesor directo de esa cadena.

Desde esta visión, como contenedor de la divinidad, el líder del movimiento designa en vida a su heredero como próximo receptáculo divino entre los sadhus de alto rango. Para ese fin, la cabeza del BAPS puede recurrir al nombramiento público o establecer su voluntad en mensajes escritos, sistema que se ha mantenido de forma consistente desde la fundación del grupo hinduista.
La secta promueve el aislamiento de las mujeres con respecto a los monjes ascetas del grupo, que se rigen por un código que evita la interacción innecesaria con la población femenina, al punto de que incluso la comunicación remota con ellas está vetada.
El sistema de creencias del grupo señala que esto no implica hostilidad y un voluntario del BAPS comentó a la agencia AFP tras los recientes sucesos de la Torre Eiffel que hombres y mujeres “oran juntos”, pero que se separan en determinadas ceremonias. El grupo hinduista argumenta que sigue promoviendo la relación igualitaria entre sus devotos laicos.
A esto se debe agregar que la entidad de origen indio cuenta con organizaciones femeninas y programas destinados a las adherentes de su fe, aunque sigue habiendo separación de roles por género.

Tras el polémico suceso de París, India Today consultó con una fuente del grupo hinduista que explicó que el rechazo de los clérigos al relacionamiento con las mujeres se debe a que los sadhus las ven como “un obstáculo para el karma”.
El BAPS sigue teniendo su sede principal en Gujarat y se estima que supera el millón de fieles alrededor del mundo, a los que se suma un cuerpo monástico de más de 1.000 sadhus. Esta fe ha sido llevada a diversos países por la diáspora india —sobre todo la gujaratí— estableciendo templos en América del Norte, Europa y Asia.
La entidad religiosa indica tiene unos 1.300 templos por el mundo, a los que se suman unos 5.000 centros de reunión repartidos en 45 países. Ciudades occidentales como Londres, Atlanta, Sidney y ahora París cuentan con grandes santuarios de esta confesión hinduista.
El colectivo BAPS también cuenta con un brazo caritativo dedicado a la atención en salud, educación y ayuda en situaciones de desastre natural, llevando también a cabo proyectos ecológicos y de interés cultural. Según las cifras del movimiento, sus servicios médicos atienden anualmente a 615.000 personas y han tratado a casi cuatro millones de “aldeanos tribales” desde 1999.
Al grupo se le atribuyen estrechos vínculos con el primer ministro indio Narendra Modi y el partido de gobierno del país indostánico, a pesar de reafirmarse como una entidad marcadamente apolítica.

Modi ha mostrado reiteradamente su aprecio por el colectivo religioso y ha descrito públicamente al anterior líder de la secta, Pramukh Swami Maharaj, como “su mentor”. El jefe de gobierno indio incluso tuvo participación en eventos oficiales del colectivo como la inauguración de su templo en Emiratos Árabes Unidos en el 2024.
Los vínculos del BAPS con la política van más allá, pues la prensa india señala que prácticamente todos los partidos de Gujarat, un estado con 74 millones de habitantes, han buscado el apoyo del grupo hinduista. Medios como India Today detallan que se trata de un grupo religioso con gran poder económico e influencia en los círculos políticos del mundo, describiendo como “un secreto a voces” la “tendencia de la secta por patrocinar candidatos” favorables a sus intereses.
Polémicas que se suman
El cierre de la Torre Eiffel no es el único incidente polémico en el que se ha visto envuelta la secta procedente de India, pues hace cinco años protagonizó una denuncia de explotación laboral en Estados Unidos.
Un grupo de trabajadores indios presentó una demanda ante un juzgado federal en mayo del 2021 señalando que en la edificación del templo del BAPS en Robbinsville (Nueva Jersey) se había infringido la normativa laboral local.
La acusación indicaba que la organización había llevado a EE.UU. a más de 200 personas procedentes de India con visados religiosos para las labores de construcción. Estas personas en su mayoría procedían de la casta dalit, tradicionalmente marginada, y al llegar a suelo estadounidense se les habría confiscado los pasaportes y prohibido salir del templo sin vigilancia.
La parte demandante alegaba que estos obreros realizaban trabajos pesados por hasta 12 horas diarias por un salario irrisorio de algo más de un dólar por hora. En noviembre del 2021 se amplió la demanda para incluir denuncias similares sobre la construcción de recintos religiosos del BAPS en otras ciudades como Chicago, Houston, Atlanta y Los Ángeles.
El hecho ganó notoriedad porque el de Robbinsville era el tercer gran templo de la orden a nivel global después de los de Gujarat y Nueva Delhi, además de ser el santuario hinduista más grande del mundo fuera de India. Los cuestionamientos también abordaron la problemática de los permisos religiosos y la forma en la que el sistema de castas indio sigue teniendo incidencia sobre los derechos ciudadanos.

En julio del 2023, doce demandantes se retiraron del proceso y en el 2025 se cerró la investigación penal sin la presentación de cargos tras la inspección de los templos. La noticia fue celebrada por el BAPS, que consideró la decisión como la confirmación de que nunca incurrió en explotación laboral y que se trató de “horribles calumnias”.
A pesar del fin de la causa penal, la demanda civil sigue en pie, debido a que persisten los reclamos en materia de sueldos, horarios y seguridad laboral.
Más atrás en el tiempo, la secta hinduista se vio envuelta en acusaciones de acoso sexual formuladas en el 2013 por Swami Priyadarshandas, un antiguo sadhu que acusaba a Pramukh Swami Maharaj y otros monjes de haber abusado de él en su juventud. Posteriormente, otro exclérigo haría una denuncia similar, encontrando ambos casos el rechazo firme del grupo religioso, que las calificó de campaña de difamación.
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NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.



















