(Foto: Captura de video)
(Foto: Captura de video)
Ronny Isla Isuiza

Jefe del Núcleo de Noticias

risla@comercio.com.pe

“Así como una sociedad libre siempre tendrá crimen y la expectativa de nuestro gobierno no es eliminarlo en su totalidad, sino manejarlo y reducirlo de manera efectiva; nuestra comunidad también enfrentará siempre su parte de abuso”. 

Mark Zuckerberg intentó poner el parche en noviembre del 2018 ante la ocurrencia de crímenes de odio divulgados en como el que perpetraron dos asesinos en (uno de ellos transmitió la matanza en vivo). Al presentar un informe de sus avances para eliminar contenidos prohibidos en la plataforma, el multimillonario empresario reconoció que estos no podrán ser erradicados en su totalidad. 






La declaración de Zuckerberg fue una suerte de adenda a las Normas Comunitarias de Facebook mencionadas en el mismo informe y en el que se prohíbe, por ejemplo, “promocionar o anunciar crímenes violentos” así como la exhibición de “actos criminales”. Es decir, todo lo que sucedió en Christchurch.

Desde que Facebook Live hizo su aparición en el 2016, no han sido pocos los actos de violencia transmitidos en directo por la plataforma: en el 2017, cuatro personas ataron y torturaron a un hombre con necesidades especiales en Chicago; un año antes una adolescente de 12 años transmitió su suicidio desde Georgia y nuevamente en el 2017 se divulgó en vivo la violación grupal de una joven en Suecia, por mencionar solo tres casos. 

Hace dos años, Facebook anunció medidas para impedir la publicación de contenidos de esta naturaleza. No obstante, su ejército de 30.000 personas dedicadas a revisar contenido y hacer cumplir sus políticas de uso, no estuvo el viernes a la altura de las circunstancias y la plataforma recién retiró el video luego que fuera alertada por la Policía de Nueva Zelanda.

Facebook asegura que este equipo eliminó 15,4 millones de piezas de contenido violento y gráfico entre junio y setiembre del 2018, pero el problema es que todas esas publicaciones tuvieron presencia y alcance en la plataforma.

Las sanciones que impone Facebook ante la violación de sus reglas -previa advertencia- van desde la suspensión hasta la eliminación de la cuenta personal, grupo o fan page que incumple sus normas. Sin embargo, no se conocen sanciones contra la compañía por permitir el mal uso de sus servicios, ni tampoco se tiene conocimiento de las responsabilidades que asumirá Facebook ante la transmisión global y en directo de un crimen con decenas de muertos.

Cabe destacar que por la divulgación de fake news en Facebook durante la campaña electoral del 2016 en Estados Unidos, Mark Zuckerberg anunció medidas para erradicar estas prácticas, pero y no se le impusieron sanciones. Mientras que por el sonado caso de Cambridge Analytica, la fiscalía de Washington DC demandó a Facebook por no proteger de forma adecuada los datos de sus usuarios. No obstante, la compañía negocia con el Gobierno de Estados Unidos un acuerdo extrajudicial para que se le imponga una multa, la cual ascendería a US$ 2.000 millones.