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Transporte gratis, alquileres congelados y supermercados municipales: los planes de Mamdani que causan debate y qué tan viables son para Nueva York
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El nuevo alcalde electo de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, irrumpe como figura disruptiva en la política estadounidense. Con solo 34 años, será uno de los alcaldes más jóvenes de la historia de la ciudad, además del primero musulmán, de origen indio-ugandés, y con una agenda que bebe de la tradición del socialismo democrático.
Su victoria marca un giro ideológico: desde el centro que han ocupado varios alcaldes neoyorquinos hacia una apuesta más progresista, lo que abre expectativas —y también temores— entre distintos sectores de la ciudadanía.
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La ciudad de Nueva York, la más grande de Estados Unidos, afronta múltiples retos públicos relacionados con el alto costo de vida, el incremento de los alquileres y el encarecimiento de los productos básicos de alimentación.
En junio, por ejemplo, el alquiler medio en Nueva York superó por primera vez los 4.000 dólares, según el sitio inmobiliario StreetEasy, más del doble del promedio estadounidense. Los alquileres no regulados aumentaron un 5,6 % en el primer trimestre del 2025 en comparación con el 2024.

La premisa de Mamdani, por tanto, es clara: la ciudad es muy cara, hay que hacerla más asequible. ¿Cómo lo hará? Su plan es tomar medidas dirigidas a reducir los costos para los neoyorquinos y disminuir la brecha de riqueza en la ciudad.
“Creo que el Partido Demócrata siempre debe recordar lo que hizo que tantos se sintieran orgullosos de ser demócratas, que es la atención a las luchas de los estadounidenses de clase trabajadora en todo el país”, dijo en una entrevista con ABC News.
Sus ambiciosas propuestas —algunas polémicas— no están libres de críticas, que llegan no solo desde la orilla republicana, sino incluso desde la suya propia, del Partido Demócrata.
A continuación, presentamos algunas de sus promesas de campaña que causan más debate, los retos para implementarlas y un análisis de su viabilidad.
Promesas
1. Congelar los alquileres de viviendas reguladas
Propone suspender por cuatro años los aumentos de renta en el millón aproximado de apartamentos con régimen de “renta estable” en la ciudad, para frenar la escalada de los precios de la vivienda regulada.
Ventaja: Para muchas familias, la vivienda asequible es “un lujo” en la ciudad.
Desafío: Aunque el plan no requeriría financiación adicional del municipio, sí necesitaría la aprobación de la Junta de Directrices de Alquileres. Además, podría desincentivar la inversión privada.
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2. Buses gratuitos
Una de sus propuestas estrella es eliminar el cobro en autobuses para todos los usuarios, como parte de una estrategia más amplia de transporte gratuito. Esto implicaría un coste estimado de cientos de millones de dólares anuales y requiere coordinación con la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA), controlada en buena parte por el Estado de Nueva York.
Ventaja: Aumentar la movilidad de bajo coste, reducir barreras para los más vulnerables y mejorar la inclusión.
Desafío: El financiamiento es incierto; expertos estiman que el desfase podría alcanzar entre 500 y 650 millones de dólares anuales.
3. Tiendas municipales de alimentos
El plan contempla la creación de supermercados operados por la ciudad —uno en cada distrito— que no persigan fines de lucro, para ofrecer alimentos a precios más bajos. Se venderían mercancías a precios mayoristas con el objetivo de evitar la especulación.
Ventaja: Los precios de los alimentos, ya elevados en la ciudad, han aumentado aún más desde que el presidente estadounidense Donald Trump regresó a la Casa Blanca e impuso aranceles a productos importados.
Desafío: Las críticas apuntan a que también se estarían subsidiando las compras de personas que no necesitan ayuda.

4. Aumento del salario mínimo
Mamdani plantea que el salario mínimo en Nueva York llegue a 30 dólares por hora en el 2030, mediante incrementos escalonados: 20 dólares en el 2027; 23,50 en el 2028; 27 en el 2029 y finalmente 30 en el 2030.
Ventaja: Ajustarse a una ciudad donde el costo de vida es muy alto.
Desafío: La ciudad no tiene plena autonomía para fijar un salario mínimo por encima del estatal, por lo que necesitará apoyo de los legisladores.
5. Impuestos a grandes fortunas y corporaciones
Para financiar su ambicioso programa social, Mamdani propone aumentar el impuesto corporativo hasta el 11,5 % y gravar un 2 % adicional a quienes ganen más de un millón de dólares al año.
Ventaja: Generar recursos para las distintas propuestas de vivienda, transporte y servicios.
Desafío: Podría ahuyentar negocios o inversiones. La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, y varios sectores empresariales ya han mostrado reticencias.
6. Sistema de guarderías
Busca implementar un sistema de cuidado infantil gratuito para todos los neoyorquinos de seis semanas a cinco años, así como aumentos salariales para los trabajadores del sector, de los cuales una cuarta parte vive en condición de pobreza.
Ventaja: Actualmente, más del 80 % de las familias no pueden costear una guardería para sus hijos.
Desafío: Se ofrecen pocos detalles sobre la financiación, aparte del aumento de impuestos a los más ricos, lo que requeriría la aprobación de los legisladores estatales.
Descontento generalizado

Alonso Cárdenas, internacionalista de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya (UARM), plantea que la victoria de Mamdani no es un hecho aislado, sino parte de un reacomodo ideológico dentro del Partido Demócrata que responde al desgaste del discurso de Trump y al desencanto del votante independiente. Para el analista, el votante republicano sigue siendo fiel a Trump, mientras que el demócrata es abiertamente anti-Trump; la gran diferencia la marca el elector independiente.
“En las tres principales elecciones —Nueva York, Nueva Jersey y Virginia— ganó el Partido Demócrata. Eso refleja que la ciudadanía, sobre todo los electores independientes, se está empezando a cansar de Trump”, señala a El Comercio Cárdenas.
“El nuevo alcalde de Nueva York ha estado muy cercano a Alexandria Ocasio-Cortez y Bernie Sanders, el ala más a la izquierda del Partido Demócrata, y eso ha tenido un éxito electoral muy grande”, añade.
Para el experto, figuras como Mamdani contrastan con el discurso gradualista y progresista tradicional del partido y, por el contrario, apuestan por oponer radicalidad a radicalidad frente al mensaje de Trump, dejando atrás el progresismo tibio que predominó en años recientes.
“El Partido Demócrata, con Joe Biden o Kamala Harris, había optado por un discurso reformista y gradualista. Pero frente a un candidato como Trump, eso no basta. Para ellos esta elección demuestra que hay que confrontarlo desde un espectro más radical, más extremo para los estándares de Estados Unidos”, expresa.
Cárdenas añade que tres factores han contribuido a la victoria de Mamdani: el desencanto con Trump, el carisma del nuevo alcalde y los pésimos servicios públicos de la ciudad. Las presentes elecciones, pero principalmente las del 2026, serán un “termómetro” que anticipará el clima político hacia las presidenciales del 2028.
“Creo que para las elecciones presidenciales, y sobre todo para las intermedias del 2026, va a haber un termómetro mucho más real de lo que se viene para el 2028. [Los demócratas] se están dando cuenta de que efectivamente hay que llevar la contienda no al gradualismo, no al progresismo, no al reformismo, sino a un ala más radical”, afirma.
¿Qué tan viables son las promesas?

La economista María Amparo Cruz Saco, docente e investigadora de la Universidad del Pacífico (UP), considera que el programa de Mamdani no es inviable, aunque “exige reordenar prioridades y aplicar las medidas de forma gradual”.
“El presupuesto de Nueva York ronda los 120.000 millones de dólares. Las guarderías costarían unos 6.000 millones y el transporte gratuito alrededor de 800 millones al año. En conjunto, sumado a los demás proyectos, sus promesas representarían entre el 8 y 10 % del presupuesto”, comenta a este Diario.
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Para la especialista, la clave será la eficiencia del gasto y la coordinación con el Estado de Nueva York.
“El alcalde no puede decidir solo. Necesita acuerdos con la gobernadora, que hoy es demócrata pero podría cambiar en el 2026”, advierte.
María Amparo Cruz Saco añade que Mamdani “ya está conformando su equipo de gobierno con personas experimentadas en áreas clave de la administración pública”, lo que —según ella— “refleja que busca compensar su juventud con un entorno técnico y con trayectoria en la gestión local”.
Si bien muchos analistas y opositores sostienen que las reformas que plantea el nuevo alcalde son costosas y difíciles de aplicar, la economista considera que el Partido Demócrata apuesta con fuerza por él, consciente de que un fracaso en Nueva York tendría repercusiones nacionales de cara al 2028.
“Ellos van a ir de manera gradual y evaluando cada paso”, señala, al subrayar que el nuevo equipo buscará aplicar las reformas con cautela para no afectar al partido ni a la figura del alcalde.
Aunque la agenda de Mamdani entusiasma a los votantes más jóvenes y progresistas, sus propuestas despiertan dudas sobre la viabilidad fiscal y el riesgo de distorsionar el mercado inmobiliario. La idea de congelar los alquileres, por ejemplo, ya ha generado alertas en el sector privado.
El gran desafío del nuevo alcalde será convertir su discurso en gestión: transformar promesas de campaña en políticas sostenibles dentro de un sistema que depende, en buena medida, del gobierno regional.
“El margen fiscal existe, pero hay que usarlo bien”, insiste la docente de la UP.










