La virgen que inspiró la misa del Papa Francisco en Paraguay
La virgen que inspiró la misa del Papa Francisco en Paraguay

El papa Francisco dedicó la misa en el Santuario paraguayo a la virgen de Caacupé, a quien adoró en el 2010 cuando era arzobispo en Argentina. Francisco, mucho antes de ser el Papa, le rezó a la misma santa patrona paraguaya en la ciudad de Buenos Aires y hoy volvió a hacerlo en Asunción.

Durante la misa, el Papa tuvo dos gestos claros con los paraguayos. El primero fue elevar el Santuario Mariano de Caacupé a la categoría de Basílica Menor mediante  un decreto  de la Santa Sede que oficializa el manifiesto con todos sus derechos y concesiones.

Este decreto permite que los fieles que ingresan a la flamante basílica puedan obtener indulgencias plenarias siempre y cuando realicen los pasos  sagrados, así como confesarse, comulgar y rezar al Sumo Pontífice.

Caacupé, que en guaraní significa detrás del bosque de yerba, es el principal santuario paraguayo para los feligreses católicos. El título de Basílica Menor se le da a las que están fuera de Roma, donde están las "mayores".

El segundo gesto fue quitarle el título de Virgen consagrada de Paraguay a la patrona y otorgarle el de Santísima Virgen de los Milagros de Caacupé.

Al término de la consagración, en el final de la Eucaristía, Francisco ofreció un regalo a la virgen: un rosario de oro. Frente a toda la multitud, el querido Papa dijo:

“Señora y Madre Nuestra, Virgen de tantos rostros y tantos nombres, que aquí eres infinitamente amada como Tupas y Caacupé, te consagramos en Paraguay, corazón de América, con todos sus habitantes. Ten bajo tu amparo constante a la Iglesia de Cristo, aquí presente, a los gobernantes y a todas las familias. Protege también  a todos los paraguayos y paraguayas que tuvieron que migrar y, aún en la distancia y con tantas pruebas, no se olvidan de ti.

Ayuda virgencita serrana a que todos podamos experimentar la infinita misericordia de Dios, para que como discípulos misioneros de tu hijo Jesucristo podamos construir una nación santa inspirados en el Evangelio donde reinen la solidaridad, la justicia, la verdad, la alegría y la paz y logremos la reconciliación tan anhelada para todos los hijos de esta bendita tierra guaraní. Amén.”

- La historia de la virgen - 
El fervor por la Virgen de Caacupé, patrona de , se remonta al siglo XVIII cuando empezó a ser venerada por un indio guaraní que prometió tallarla a partir del tronco de un árbol que lo cobijó cuando era perseguido por tribus rivales.

El templo, donde ofició una misa el papa Juan Pablo II durante su visita en 1988, se erige detrás de los cerros de la Cordillera de los Altos y es ese precisamente el significado en guaraní (detrás del cerro), lengua oficial con el castellano en este país de siete millones de habitantes.

La Virgen atrae a unos dos millones de fieles cada 8 de diciembre, día de la fiesta de la Inmaculada Concepción, que se celebra desde tiempos de la colonia.

De apenas 90 centímetros de altura, revestida de oro, diamantes y esmeraldas, la imagen está protegida en el altar entre vidrios.

Se trata de la imagen tallada por el indio José, quien dijo que se encomendó a la Virgen María para salvarse de los nativos de una tribu rival escondiéndose detrás de un árbol, el cual le sirvió más tarde para hacer su obra.

- De Caacupé a Buenos Aires-
Argentina, donde viven más de dos millones de paraguayos y sus descendientes, no es ajena al culto a la virgen.

Jorge Bergoglio, como arzobispo de Buenos Aires, hoy el papa Francisco, llevó hace 18 años la virgen de Caacupé a la parroquia de la Villa 21, que lleva el nombre de la milagrosa paraguaya en uno de los barrios más pobres de la capital argentina.

El Papa le dedicó elogios a la virgen en 2010 en una de las tradicionales visitas de la imagen mariana guaraní a Buenos Aires para recorrer las villas de inmigrantes.

Virgen de Caacupé, patrona de Paraguay. (Foto: Reuters)

El papa Francisco regala una rosa a la Virgen de Caacupé. (Foto: AP)

"Es doblemente gloriosa: por ser la madre de Dios y por ser paraguaya", remarcó en una homilía en la Catedral porteña.

Estos días los medios paraguayos recuerdan aquellas frases de Bergoglio.

"Es curioso, esto no está en el Evangelio pero está en la historia. Ella es paraguaya, es de Caacupé, y no hay paraguayo que no la quiera", expresó.

Pero sus halagos fueron más lejos: "¿Ustedes saben que en toda América la mujer paraguaya es la mujer más gloriosa?, no porque haya estudiado más que otra; porque esa mujer, la mujer del Paraguay, supo asumir un país derrotado por la injusticia y los intereses internacionales, y ante esa derrota (la mujer) llevó adelante la Patria, la lengua y la fe".

Se refería a la Guerra que entre 1864 y 1870 enfrentó a Paraguay con la Triple Alianza integrada por Argentina, Brasil y Uruguay, que diezmó a su población de hombres y tuvo que ser reconstruida por mujeres, llamadas entonces "Las Residentas".

"La Virgen, al tomar la ciudadanía paraguaya bajo el nombre de los Milagros de Caacupé, nos dice que también está dispuesta a ayudarnos a llevar adelante la Patria, la lengua, la cultura y la fe. Es la madre de la Fe", apuntó.

Virgen de Caacupé, patrona de Paraguay. (Foto: Reuters)

Miles acuden a Caacupé para ver al papa Francisco. (Foto: AP)

Fuente: AFP