(Foto: Yoruk Isik)
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BBC News Mundo

El imponente buque ruso Yantar ha estado navegando por aguas argentinas recientemente.


Es uno de los pocos navíos que continúa con la búsqueda del submarino ARA San Juan, desaparecido frente a la costa de la Patagonia a mediados de noviembre.

En ocasiones anteriores, sin embargo, su avistamiento ha generado sospechas.

Fue lo que ocurrió en setiembre del 2015, cuando Estados Unidos y Cuba estaban restableciendo sus lazos diplomáticos después de décadas de hostilidades.

"El barco pasó lentamente por la costa este de EE.UU. con destino a Cuba, cerca de la Bahía de Guantánamo y de la zona en la que uno de los cables submarinos llega a la orilla", señalaba un artículo publicado en esas fecha por el periódico estadounidense The New York Times.

Y es que algunos, como el experto en asuntos militares rusos, Igor Sutyagin, consideran que el Yantar -cuyo nombre en ruso significa ámbar y que oficialmente es un buque de investigación oceanográfica- es un barco espía, con capacidad para manipular los cables de fibra óptica que posibilitan las comunicaciones en el mundo y que algunos países también usan con fines militares.

Hace algunas semanas, uno de los funcionarios de mayor rango del Ministerio de Defensa británico, Stuart Peach, describió como "catastrófica" la posibilidad de que naves rusas pudieran causar algún daño a los cables que se encuentran en el lecho de los océanos.

Investigación vs. espionaje

Los avistamientos del Yantar en otras latitudes también han generado suspicacia.

"A finales del 2016 se lo vio en la costa de Siria, muy cerca de otro cable submarinos, cuando el servicio de internet fue interrumpido sorpresivamente en el país", asegura la publicación Popular Mechanics citando a H.I. Sutton, autor de "Costas encubiertas: la historia de las fuerzas navales especiales".

(Foto: AP)
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Y prosigue: "El buque también ha navegado por el este de la costa de EE.UU. y Canadá, cerca de Portugal, en el Mediterráneo y por el Golfo Pérsico".

"Está equipado con un exclusivo complejo de investigación científica a bordo que le permite recopilar datos sobre el ambiente oceánico", explicó el jefe del departamento de investigación de aguas profundas del Ministerio de Defensa ruso, Alexei Burilichev, cuando la nave fue presentada al mundo en mayo del 2015, según declaraciones recogidas por el diario argentino Clarín.

El barco tiene una longitud de 108 metros y funciona con una tripulación de 60 personas.

Se construyó en el puerto de Kaliningrado y fue el primero de la serie Project 22010. Se estima que un buque similar, el Almaz, estará operativo próximamente.

¿Qué puede hacer?

El Yantar cuenta con dos pequeños submarinos, el Rus y el Konsul, que pueden sumergirse a una profundidad de 6.000 metros y necesitan una tripulación de tres personas.

Pero también tiene vehículos submarinos operados por control remoto.

Y con ellos, de acuerdo a un informe del Parlamento ruso, la nave puede desplegar dispositivos especiales que le permiten interceptar comunicaciones.

"El buque tiene un equipo de rastreo submarino con el que puede conectarse a cables utilizados para transmitir información ultra secreta", según el documento.

(Foto: AP)
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Sin embargo, de acuerdo a Igor Sutyagin, interceptar cables de fibra óptica es difícil: "Adentro tienen luz, no datos, así que es más sencillo cortar los cables".

El informe del Parlamento ruso señala que en el 2015 la nave fue enviada cerca de la base naval estadounidense en bahía de Kings, en Georgia.

"Según funcionarios del Pentágono, los rusos estaban recopilando información acerca del equipo de los submarinos de EE.UU., incluyendo los sensores submarinos de la Red del Sistema de Información de Defensa (DISN, por sus siglas en inglés)" de EE.UU., indica el documento.

En la bahía de Kings se encuentran seis submarinos militares estadounidenses armados con misiles nucleares, según informó el portal especializado Naval Technology.

Según Igor Sutyagin, el gobierno ruso tiene interés en los sensores submarinos estadounidense situados cerca de la bahía de Kings, ya que quiere copiar la tecnología estadounidense.

El Yantar se ha utilizado en el pasado en otras operaciones de recuperación de naves y aeronaves hundidas, además del ARA San Juan.

Según el informe del Parlamento ruso arriba citado, el barco ayudó a encontrar dos aviones militares rusos (y el equipo secreto que se encontraba en su interior) que se estrellaron en el Mediterráneo en 2016, tras realizar operaciones en Siria.

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