Redacción EC

Se estima que el ha matado a 672 personas de 1.201 en , Liberia y desde el inicio del brote, en febrero, según la . La enfermedad es contagiosa y no tiene cura conocida, tiene síntomas que incluyen vómitos, diarrea y hemorragias internas y externas.

La alarma es tan severa que aerolíneas de han decidido postergar sus vuelos, así lo pronunció Asky, agencia que brinda viajes desde Sierra Leona y Liberia.

La preocupación se ha esparcido en la ciudad de Lagos, en , desde que se dio la muerte de una mujer por el virus, indicador de peligro para los 21 millones de personas que habitan ahí.

Asky, con sede en Togo, dijo que dejaría de comprar alimentos en Guinea, donde se identificó el virus por primera vez. Además, añadió que se comprobaría que los pasajeros que salgan de la capital guineana, Conakry, no presenten signos de la enfermedad antes del despegue.

La tasa de mortalidad del actual brote es de cerca del 60 por ciento, aunque la enfermedad puede llegar a matar a más del 90 por ciento de los infectados. 

MUERE EL MÁXIMO EXPERTO
Sheik Umar Khan, de 39 años, se ha convertido en símbolo de Sierra Leona. Hoy,  es aclamado como un "héroe nacional" por el Ministerio de Salud.


Sheik Umar Khan

Falleció el martes por la tarde, menos de una semana después de que se anunciase su diagnóstico, y en el mismo día en que el presidente Ernest Bai Koroma tenía previsto visitar el centro de tratamiento en la localidad de Kailahun, al noreste del país.

"Es una gran e irreparable pérdida para Sierra Leona ya que era el único especialista del país en fiebres hemorrágicas virales", dijo jefe de los servicios médicos, Brima Kargbo.

Sistemas de salud débiles están luchando para contener la enfermedad a pesar de la ayuda internacional que va desde médicos a equipamiento de seguridad.