Al sur de la península arábiga se ubica Yemen, un país que, en tamaño, es la mitad del Perú, pero que desde el 2015 sufre una cruenta guerra civil. (AP)
Al sur de la península arábiga se ubica Yemen, un país que, en tamaño, es la mitad del Perú, pero que desde el 2015 sufre una cruenta guerra civil. (AP)
Gisella López Lenci

Periodista

Gisella.lopez@comercio.com.pe

Al sur de la península arábiga se ubica , un país de 28 millones de habitantes y que, en tamaño, es la mitad del Perú, pero que desde el 2015 sufre una cruenta guerra civil que ya ha matado a más de 90 mil personas. La guerra en Yemen, que no ha recibido la atención de otros conflictos, no solo es importante por el drama humanitario que se vive, sino porque se ha convertido en un terreno de disputa geopolítica entre los dos grandes rivales del Medio Oriente: Arabia Saudita e Irán.

La guerra en Yemen ha convertido el país en un terreno de disputa geopolítica entre los dos grandes rivales del Medio Oriente: Arabia Saudita e Irán. (Diseño: Pedro Vega / El Comercio)
La guerra en Yemen ha convertido el país en un terreno de disputa geopolítica entre los dos grandes rivales del Medio Oriente: Arabia Saudita e Irán. (Diseño: Pedro Vega / El Comercio)

¿Cómo se inició este baño de sangre y por qué?

Retrocedamos en el tiempo ocho años. La primavera árabe del 2011 que despegó en Túnez, provocó la caída de longevos gobiernos autoritarios en Egipto y Libia, y fue el disparador de la guerra en Siria, también tuvo sus consecuencias en Yemen, donde gobernaba desde hacía 33 años Ali Abdullah Saleh. Las protestas en el país provocaron en el 2012 la salida del mandatario, y en su lugar quedó el vicepresidente, Abdrabbuh Mansour Hadi.

► 

► 

► 

Como recuerda Amnistía Internacional en un informe, la llegada de Hadi al poder permitió organizar la Conferencia de Diálogo Nacional, un proceso consultivo nacional de transición que intentó abordar la reforma del Estado. Después de dos años de consultas, se presentó el proyecto de un nuevo mapa que dividía el país sin tener en cuenta las reivindicaciones de carácter socioeconómico o regional sobre la distribución de los recursos naturales, las zonas comerciales y agrícolas o el acceso a los puertos. El mapa recibió un apoyo popular mínimo y la firme oposición de diferentes facciones, entre ellas los hutíes.

La primavera árabe del 2011 que despegó en Túnez también tuvo sus consecuencias en Yemen, donde gobernaba desde hacía 33 años Ali Abdullah Saleh. (Reuters)
La primavera árabe del 2011 que despegó en Túnez también tuvo sus consecuencias en Yemen, donde gobernaba desde hacía 33 años Ali Abdullah Saleh. (Reuters)

¿Quiénes son los hutíes?

Los hutíes, un grupo rebelde que profesa el islam chíita y que se había enfrentado durante años al ex presidente Saleh, aprovechó la debilidad del nuevo mandatario y se alzaron contra su gobierno, acusándolo de corrupción. El movimiento fue apoyado por millones de personas que se habían desilusionado de la transición.

Así, a inicios del 2015, los hutíes lograron tomar Saná, la capital del país, y forzaron al presidente Hadi a salir del país y exiliarse en Arabia Saudita. Esto provocó que una pugna política interna se convirtiera en un conflicto regional. Los sauditas y otros ocho países árabes se unieron en una coalición con el objetivo de derrotar a los hutíes y restituir en el cargo a Hadi. Todo esto bajo el apoyo de Estados Unidos, Reino Unido y Francia.

Así, a inicios del 2015, los hutíes lograron tomar Saná, la capital del país, y forzaron al presidente Hadi a salir del país y exiliarse en Arabia Saudita.
Así, a inicios del 2015, los hutíes lograron tomar Saná, la capital del país, y forzaron al presidente Hadi a salir del país y exiliarse en Arabia Saudita.

¿Cuál es el trasfondo?

Derrotar a los hutíes implica derrotar a Irán, la gran potencia regional archienemiga de Arabia Saudita y que apoya a los rebeldes, que además son chiítas. Los sauditas, y la mayoría de países árabes, profesan el islam sunita.

Ni los sauditas ni los iraníes utilizan su territorio para enfrentarse, pero sí lo hacen en Yemen, uno de los países más pobres del mundo árabe y cuya crisis humanitaria se ha convertido en una de las más graves del mundo.

Sin embargo, lo ocurrido con el ataque a las refinerías sauditas el sábado pasado significa una escalada muy seria del conflicto. Según la inteligencia estadounidense, los hutíes no tienen la tecnología para bombardear con drones tan precisos las plantas petroleras sauditas, que además provocaron la reducción de un 50% de la producción de crudo del reino, el principal exportador de petróleo del mundo.

Aunque Irán ha negado cualquier involucramiento en la guerra, tampoco deja de señalar que los hutíes tienen derecho a defender su país.

País destruido

En medio de las pugnas entre los iraníes y sauditas, el pueblo yemení es el que sigue pagando las consecuencias. La ONU ya ha dicho que la guerra en Yemen es el peor desastre humanitario actual, con casi 400 mil niños menores de 5 años en estado de malnutrición, además de 2,2 millones de desplazados y más de 22 millones de personas -de los 28 millones que viven el país- con necesidad urgente de ayuda humanitaria.

La ONU ya ha dicho que la guerra en Yemen es el peor desastre humanitario actual, con más de 22 millones de personas con necesidad urgente de ayuda humanitaria. (AP)
La ONU ya ha dicho que la guerra en Yemen es el peor desastre humanitario actual, con más de 22 millones de personas con necesidad urgente de ayuda humanitaria. (AP)

Las cifras de muertos en estos más de cuatro años de guerra aún no son concluyentes, pero estudios independientes señalan que 91.600 personas han muerto a raíz del conflicto, según el informe realizado por la ONG estadounidense Acled, especializada en data sobre conflictos armados en el mundo. Esto además de las denuncias de violaciones a los derechos humanos que ya califican como crímenes de guerra, como violaciones y torturas sistemáticas.

En medio del caos y la devastación, el país sufrió hace dos años un brote de cólera que afectó a 1 millón de personas, provocando la muerte de unos 2 mil yemeníes, la mayoría niños, debido a la destrucción de los sistemas de alcantarillado en el país debido a los incesantes bombardeos.