Redacción EC

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No ha sido un año tranquilo para . La habitualmente apacible ciudad china de altos rascacielos y tráfico constante -que ha sido descrita por el diario “” como una urbe típicamente gris que a la vez es atractiva y sin pretensiones- fue escenario en los últimos meses de varios episodios caóticos a nivel sanitario y diplomático. Los ojos han vuelto a posarse esta semana sobre la localidad del suroeste de China tras detectarse nuevos casos de que han llevado a sus autoridades a declarar el estado de alarma reservado para tiempos de guerra.

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Chengdu, capital de la provincia de Sichuan, fue protagonista de un lío diplomático de alto vuelo en julio, cuando cerró el Consulado de Estados Unidos en respuesta a la clausura previa del consulado chino en Houston (Texas). Las cámaras de televisión mostraron al mundo cómo empleados estadounidenses salieron a pie del recinto entre abucheos y cómo el Gobierno Chino tomó posesión de la legación poco después. El consulado estadounidense en Chengdu había sido inaugurado en 1985.

Esta semana Chengdu ha vuelto a los titulares, aunque ahora por una situación que provoca alarma dentro de China. El lunes, la ciudad detectó dos casos de COVID-19 en el departamento de una pareja de ancianos que vive en el distrito de Pidu, donde reside un millón de personas.

Según los resultados de las muestras tomadas por trabajadores sanitarios dedicados al control de la pandemia, la vivienda estaba “gravemente contaminada” por el virus, que estaba presente en varios objetos e incluso en la comida almacenada en el refrigerador.

Las noticias empeoraron el martes, cuando las autoridades informaron de tres nuevos casos en la misma zona. Uno es la nieta de la pareja.

Los nuevos casos, los primeros contagios locales detectados en Chengdu desde marzo, llevaron a que el gobierno provincial activara el estado de alarma reservado para tiempos de guerra e iniciara una campaña de pruebas masivas de coronavirus.

Las escuelas y los jardines de infancia del distrito de Pidu fueron cerrados y los estudiantes y maestros han sido puestos en cuarentena.

Asimismo, las autoridades elevaron de bajo a medio el nivel de riesgo del complejo residencial donde viven los dos primeros contagiados y se ha publicado el listado de áreas y establecimientos visitados en los últimos 14 días por su nieta, que incluyen un salón de belleza, un parque, restaurantes o discotecas, según informa la agencia AFP.

Residentes hacen fila para hacerse una prueba de coronavirus en un hospital de Chengdu. La foto es del martes. (Foto: Chinatopix vía AP)
Residentes hacen fila para hacerse una prueba de coronavirus en un hospital de Chengdu. La foto es del martes. (Foto: Chinatopix vía AP)

En la comida y en la tabla de picar

Los responsables sanitarios de Chengdu dijeron que el COVID-19 fue detectado en alimentos almacenados en la refrigeradora de la pareja de ancianos y en una tabla de picar, lo que ha generado preocupación en el país asiático.

Según reporta el diario estatal “”, Zhu Xiaoping, experto principal del grupo antiepidémico de Sichuan, detalló que se recolectaron muestras ambientales de un pomo de puerta, interruptor, alimentos almacenados en el refrigerador y una tabla de cortar y todos dieron positivo.

La agencia oficial de noticias Xinhua informó este miércoles que desde el lunes se ha recolectado un total de 630 muestras ambientales en la ciudad de Chengdu.

De esas muestras 14 fueron positivas para COVID-19 y 553 negativas. El resto de los resultados aún no se han publicado. Se analizaron un total de 140 muestras de alimentos y todos los resultados fueron negativos”, dijo Xie Qiang, director de la comisión municipal de salud, citado por el medio.

No estoy entrando en pánico, y creo que el brote de Chengdu se controlará pronto, dadas las experiencias que el Gobierno Chino ha acumulado en los brotes anteriores en Beijing y Shangái”, dijo al “Global Times” un residente del distrito de Pidu identificado como Luo.

La Organización Mundial de la Salud afirma que, actualmente, no hay pruebas de que las personas puedan atrapar el COVID-19 a través de alimentos o envoltorios.

Las autoridades ordenaron pruebas masivas de COVID-19 tras los nuevos casos. (Foto: Chinatopix vía AP)
Las autoridades ordenaron pruebas masivas de COVID-19 tras los nuevos casos. (Foto: Chinatopix vía AP)

Pruebas masivas

Chengdu ha entrado en “modo de tiempo de guerra”, dijo el secretario del Comité de Sichuan del Partido Comunista de China, Peng Qinghua.

La ciudad está ampliando las pruebas de ácido nucleico e incrementando las medidas sanitarias para frenar la propagación del COVID-19 e identificar la fuente del brote.

Hasta el martes, 255.200 residentes en Chengdu habían sido sometidos a pruebas de COVID-19, informó la comisión municipal de salud. Ya se han confirmado seis casos y un paciente asintomático.

La provincia de Sichuan ha iniciado una vacunación “de urgencia” que cubrirá hasta 2 millones de personas con alto riesgo de infección.

Según el “Global Times”, que a su vez cita al rotativo regional “Sichuan Daily”, las autoridades sanitarias de la provincia esperan terminar con esta campaña de vacunación antes de que finalice el año.

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