VenezuelaEl presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió el domingo al ordenar una reducción considerable de los ejercicios militares conjuntos de Estados Unidos y Corea del Sur, un aliado clave de Washington en el Indo-Pacífico. El mandatario estadounidense justificó su decisión en el costo de las maniobras, habló de su buena relación con el lider de Corea del Norte Kim Jong-un, y aludió a la negativa de Seúl de sumarse a la guerra en Irán. La medida abre una incógnita: ¿es un gesto hacia Kim o una jugada para ganar margen militar y económico?
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió el domingo al ordenar una reducción considerable de los ejercicios militares conjuntos de Estados Unidos y Corea del Sur, un aliado clave de Washington en el Indo-Pacífico. El mandatario estadounidense justificó su decisión en el costo de las maniobras, habló de su buena relación con el lider de Corea del Norte Kim Jong-un, y aludió a la negativa de Seúl de sumarse a la guerra en Irán. La medida abre una incógnita: ¿es un gesto hacia Kim o una jugada para ganar margen militar y económico?
El ejercicio Escudo de la Libertad de Ulchi, una de las principales maniobras militares conjuntas que se realiza cada año, empezó el lunes terminará el 27 de agosto.
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Las maniobras buscan reforzar la defensa combinada de Corea del Sur y Estados Unidos, mejorar la interoperabilidad de sus fuerzas y fortalecer su capacidad de respuesta frente a las amenazas militares en la región, especialmente las provenientes de Corea del Norte.

Las autoridades de Seúl informaron que unos 18.000 militares de Corea del Sur participan en el ejercicio de 2026, una cifra similar a la del año anterior. A ellos se suman efectivos estadounidenses, aunque no se ha difundido una cifra total.
En el ejercicio de este año se incorporará entrenamiento para contrarrestar drones, realizar interrupciones de GPS y ciberataques, informó Reuters la semana pasada.
La orden de Trump publicada en Truth Social estuvo acompañada de una foto suya al lado de Kim Jong-un en el encuentro que sostuvieron en el 2019.

“Basándome en mi muy buena relación con Kim Jong-un, de Corea del Norte, no estoy contento con el hecho de que Estados Unidos haya, hace mucho tiempo, aceptado participar en Ejercicios Militares Conjuntos con Corea del Sur”, escribió Trump.
“Estos ejercicios no solo son costosos, con gran parte de esos costos pagados por los Estados Unidos de América (¡como siempre!), sino que envían una señal totalmente inapropiada y hostil a un país que, mientras Donald J. Trump ha sido presidente, no ha sido amenazante y ha sido respetuoso”, siguió.
Luego arremetió directamente contra Seúl. “Recientemente le pregunté al presidente de Corea del Sur si les gustaría unirse a nosotros en la desnuclearización de la República Islámica de Irán, y dijeron: ‘¡No, gracias!’”, señaló Trump en su publicación.
De acuerdo con la agencia AFP, la oficina presidencial de Corea del Sur declaró en un comunicado que espera que la buena relación de Trump con Kim permita retomar el diálogo con Corea del Norte.
Seúl no se refirió a las críticas del estadounidense al presidente surcoreano, Lee Jae-myung, por no unirse a la ofensiva contra Irán.
Un informe de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO) calculó que Estados Unidos gastó unos US$13.400 millones entre 2016 y 2019 para mantener sus fuerzas en Corea del Sur, un promedio de aproximadamente US$3.350 millones al año.
El doble juego de Trump

Carlos Aquino, director del Centro de Estudios Asiáticos de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, esgrime dos hipótesis que explicarían la decisión de Trump, y ambas no pasan por su buena relación con Kim. La primera tiene que ver con las necesidades militares de Estados Unidos frente a la guerra con Irán. Y la segunda con los acuerdos económicos que busca de sus aliados en esa región de Asia.
Aquino sostiene que Washington enfrenta un escenario complicado en la guerra y que, ante la posibilidad de una nueva acción militar contra Irán, “Trump necesitaría disponer de más efectivos y recursos militares”.
Interpreta que la reducción de los ejercicios con Corea del Sur permitiría a Trump liberar parte de los activos estadounidenses desplegados en la península.
El analista recuerda que Estados Unidos ya ha movido de la región activos militares como un portaaviones que estaba en Japón, un buque anfibio y un sistema de defensa antimisiles.

En efecto, el portaaviones USS George Washington, con base en Japón, está siendo movido del Pacífico al Medio Oriente, donde se espera que reemplace al USS Abraham Lincoln.
Aquino sostiene que la referencia de Trump a su “muy buena relación” con Kim serviría para justificar que Estados Unidos no necesita mantener tantos recursos militares en Corea del Sur.
El analista también indica que Estados Unidos mantiene negociaciones comerciales con Corea del Sur y Japón en las que, además de buscar ventajas, está presionando a ambos países para que realicen grandes inversiones en territorio estadounidense.
Según Aquino, Washington estaría buscando inversiones japonesas por unos US$500.000 millones y surcoreanas por US$350.000 millones. Sin embargo, las negociaciones, especialmente con Seúl, avanzarían con lentitud.
En ese contexto, la hipótesis de Aquino sostiene que la decisión de Trump podría ser una carta de presión dentro de las negociaciones económicas.
El analista vincula esta situación con la reciente salida del ministro de Comercio de Corea del Sur, ocurrida el 15 de agosto, y señala que existe especulación sobre si su despido podría estar relacionado con la lentitud de las negociaciones con Washington.
Aquino cuenta que recientemente asistió a un evento en Singapur sobre relaciones Asia-Latinoamérica donde, en sus conversaciones y reuniones, percibió una preocupación por el enfoque de Trump hacia sus aliados asiáticos. Explica que en algunos sectores de Asia existe la percepción de que Washington está utilizando distintas herramientas de presión de manera simultánea, desde las negociaciones comerciales y la amenaza de mayores aranceles hasta el compromiso militar estadounidense.
¿Trump busca retomar el diálogo con Kim?

El analista no cree que la decisión de Trump deba interpretarse como una estrategia para crear condiciones para una nueva negociación con Corea del Norte. Remarca que Kim no muestra señales de querer reducir su arsenal nuclear.
“Al contrario, Kim ha reafirmado que Corea del Norte ya es un Estado nuclear. Pienso que Pyongyang continuará desarrollando sus capacidades militares, incluyendo armas nucleares, misiles y submarinos”, estima.
“Lo razonable más bien sería que Estados Unidos aumente su presencia militar en Corea del Sur para proteger a sus aliados, incluido Japón. Pero está haciendo todo lo contrario”, agrega.
¿Qué hará Corea del Sur?

Para Aquino, Corea del Sur y Japón podrían comenzar a debatir cómo reforzar su propia capacidad de defensa ante la percepción de que Washington está reduciendo su compromiso militar.
Además, el analista advierte que en ambos países ya existen sectores que han planteado incluso la posibilidad de discutir una capacidad nuclear propia.
“Por ejemplo, durante una gira por Europa el ministro de Defensa de Japón, Shinjiro Koizumi, dijo que sería necesario abrir el debate nuclear en su país, lo mismo se dijo hace unos meses en Corea del Sur”, recuerda.
Estima también que la decisión de Trump podría traducirse en un mayor gasto militar por parte de los aliados asiáticos de Washington y en un deterioro de la confianza en el compromiso estadounidense.
¿Cómo reaccionará China?

Aquino considera que China sería uno de los principales beneficiados políticamente por la decisión de Trump. Beijing podría utilizarla para reforzar su argumento de que Estados Unidos no es un aliado confiable y tratar de convencer a países como Corea del Sur, Japón y Filipinas de resolver sus diferencias directamente con el gigante asiático.
Según el analista, China podría aprovechar el momento para aumentar su presión diplomática en la región, aunque eso no significa necesariamente que vaya a adoptar una acción militar. En particular, Aquino separa este escenario de la cuestión de Taiwán, que, según explica, mantiene su propia dinámica independientemente de la decisión de Trump sobre Corea del Sur.
NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.


















