Los legisladores James To y Eddie Chu, y familiares de 12 personas de Hong Kong actualmente detenidas en la provincia de Guangdong después de ser arrestadas por los guardacostas de China continental por, según informes, tratar de huir a Taiwán, asisten a una conferencia de prensa en Hong Kong el pasado 12 de septiembre de 2020. (DALE DE LA REY / AFP)
Los legisladores James To y Eddie Chu, y familiares de 12 personas de Hong Kong actualmente detenidas en la provincia de Guangdong después de ser arrestadas por los guardacostas de China continental por, según informes, tratar de huir a Taiwán, asisten a una conferencia de prensa en Hong Kong el pasado 12 de septiembre de 2020. (DALE DE LA REY / AFP)
Redacción EC

Hong Kong.- Hoang estaba tan acostumbrado a dormir fuera de casa que una noche, sin levantar sospechas, empaquetó sus cosas y abandonó el apartamento de la familia que lo hospedaba. Poco después, este hongkonés de 16 años fue detenido por los guardacostas chinos en el mar cuando huía a .

Hoang es el más joven de los “12 de ”, como llaman los medios a estos hongkoneses que, por haber escogido una huida peligrosa, se encuentran, desde que su barco fuese interceptado, en las manos de la poco transparente justicia china.

La mayoría estaban siendo procesados por su implicación en la histórica movilización de 2019 en la excolonia británica. Mientras, Beijing sigue reforzando su control sobre la ciudad, que se supone que goza de un alto grado de autonomía.

Acusado de haber lanzado un cóctel molotov durante las manifestaciones del año pasado, Hoang fue inculpado de intento de incendio. La AFP decidió no divulgar su verdadera identidad.

Desde hacía tiempo mantenía relaciones complicadas con su familia y, a la espera de su juicio en Hong Kong, se alojaba con personas que compartían su compromiso prodemocracia.

El activista prodemocracia Owen Chow se prepara para repartir postales para que las personas las envíen a los 12 residentes de Hong Kong detenidos en China, en un puesto callejero en Hong Kong el pasado 18 de septiembre de 2020. (ISAAC LAWRENCE / AFP)
El activista prodemocracia Owen Chow se prepara para repartir postales para que las personas las envíen a los 12 residentes de Hong Kong detenidos en China, en un puesto callejero en Hong Kong el pasado 18 de septiembre de 2020. (ISAAC LAWRENCE / AFP)

“Su olor va a desaparecer”

“La primera vez que nos vimos, apenas hablaba”, recuerda Diana, que le ofreció un lugar donde quedarse durante tres meses y estuvo con él durante su última noche en la megalópolis.

“Era difícil conocerle porque parece que quería protegerse y tener dificultades con las personas que no conocía”, añade Diana, que utiliza también un seudónimo.

Esa noche, le preparó uno de sus platos preferidos, arroz y sashimis, y después de la cena, tras haber recibido una llamada de teléfono, empaquetó sus pertenencias.

Estaba tan acostumbrada a que Hoang fuera a casa de unos y de otros, que no se preocupó al verle marcharse la noche del 22 al 23 de agosto. Al día siguiente, ante la ausencia de noticias, Diana empezó a inquietarse, al igual que otras 11 familias hongkonesas.

Wong Wai-yin, un técnico de 29 años, tampoco dijo nada a sus allegados sobre su proyecto de fuga. Procesado en Hong Kong por fabricación de explosivos, acudió a todas las citas con la justicia.

Tras su desaparición, su esposa y su madre registraron todas sus cosas, y encontraron un mensaje donde se disculpaba en caso de que sucediese algo.

“No he cambiado su almohada desde que desapareció”, cuenta a la AFP la esposa de Wong, que pide conservar el anonimato. “Tengo tanto miedo del día en que desaparezca su olor”, añade apenada.

Rápidamente comenzaron a circular rumores, sobre todo en los foros en internet que utilizan los activistas prodemocracia.

Las autoridades chinas dijeron que interceptaron a 12 hongkoneses a unos 70 kilómetros (43 millas) al sureste de la ciudad de Shenzhen, en China continental. (Foto de ISAAC LAWRENCE / AFP)
Las autoridades chinas dijeron que interceptaron a 12 hongkoneses a unos 70 kilómetros (43 millas) al sureste de la ciudad de Shenzhen, en China continental. (Foto de ISAAC LAWRENCE / AFP)

Devorados por la justicia china

La confirmación de su detención no llegó hasta el 26 de agosto, cuando China anunció que 12 hongkoneses habían sido arrestados por “haber atravesado ilegalmente la frontera”.

Un diario pro-Beijing publicó después los nombres de los sospechosos y los cargos por los que son procesados en Hong Kong, antes de que se conocieran los detalles de este temerario intento de huida a Taiwán, isla situada a 700 kilómetros, más allá del mar de China Meridional.

A medida que la represión china se abatió sobre la excolonia británica, Taiwán se impuso como un posible lugar de asilo para los hongkoneses que desean huir, ya que la isla hace la vista gorda cuando alguien se presenta sin los papeles y visados necesarios.

La pandemia de COVID-19 complicó las posibilidades de viaje en avión a Taiwán, y además la justicia hongkonesa confisca a menudo los pasaportes de personas inculpadas. De ahí la opción marítima.

Primer grupo que fue oficialmente detenido, los “12 de Hong Kong” querían escapar de un juicio en Hong Kong y acabaron devorados por la muy opaca justicia china.

Sin embargo, la excolonia británica posee un sistema judicial independiente y respetado, donde se garantizan los derechos de defensa y los juicios son públicos.

En China, la condena de las personas inculpadas está casi asegurada. Las autoridades chinas tardaron 20 días en confirmar que los 12 estaban detenidos en Shenzhen, sin dar su identidad.

Durante una reciente conferencia de prensa, algunos miembros de las familias de los 12 detenidos afirmaron que los abogados chinos que habían designado no pudieron ver a sus clientes, a los que las autoridades habrían dado abogados de oficio.

El ejecutivo hongkonés, que está alineado con Beijing, indicó que solo pediría la entrega de los 12 una vez que terminen los juicios en China.

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