El presidente portugués, Marcelo Rebelo de Sousa, se ajusta la máscara facial durante una visita a la fábrica de automóviles en Palmela, a 30 kilómetros al sur de Lisboa. (Foto: AFP/CARLOS COSTA)
El presidente portugués, Marcelo Rebelo de Sousa, se ajusta la máscara facial durante una visita a la fábrica de automóviles en Palmela, a 30 kilómetros al sur de Lisboa. (Foto: AFP/CARLOS COSTA)

Lisboa [EFE]. Desde este lunes, Portugal ya no exigirá el deber de confinamiento por el entre su población, salvo excepciones, y abrirá un período de nueva normalidad donde es posible hacerse un tatuaje, ir al gimnasio, comer en el restaurante o salir de compras con la familia a un centro comercial.

El único borrón de Portugal, que se ha convertido en ejemplo de gestión de la pandemia en el sur de Europa, se ha producido en su capital, Lisboa, donde en los últimos días se registran el 90 % de los casos de todo el país debido a una serie de brotes, por lo que el levantamiento de las restricciones ha de esperar hasta el próximo jueves, 4 de junio.

En algunas zonas obreras de la periferia como Azumbuja o el barrio de Jamaica se han registrado cadenas de contagio, por lo que en toda la región de Lisboa y en el Valle del Tajo no se podrán abrir los centros comerciales, medida que el 4 de junio será revisada por el Gobierno.

En el resto del país, la ciudadanía ya tiene la libertad de la denominada nueva normalidad, que le permitirá hacer una vida similar a la “prepandemia”, aunque con una serie de cautelas con el fin de evitar la propagación de la COVID-19.

Los restaurantes podrán trabajar con el total de su capacidad, pero entre mesa y mesa habrá una distancia mínima de metro y medio o incluso tendrán que instalar paredes de metacrilato para mejorar el aislamiento.

Los gimnasios, las salas de cine, teatros o auditorios también comienzan su actividad a partir de este lunes, aunque, al igual que el resto de empresas, obligarán a los usuarios a mantener el distanciamiento social y en muchos casos será necesario acudir con mascarilla.

La nueva situación lusa, que, según el primer ministro portugués António Costa, se ha logrado gestionar controlando la pandemia del coronavirus y manteniendo la economía, obliga al uso de mascarilla en el transporte público, puntos de atención al público, escuelas o establecimientos comerciales.

Hace dos semanas, Portugal abrió sus escuelas para retomar las clases de los alumnos de 11º y 12º (16 y 17 años) y 125.000 niños de pre-escolar (de 2 a 5 años) pueden regresar a las guarderías a partir de este lunes con motivo de la tercera fase de desconfinamiento.

Una esteticista con una máscara facial y un escudo acrílico lima las uñas de un cliente en un salón de belleza en Lisboa. Portugal vive un periodo de desconfinamiento. (Foto: AFP/PATRICIA DE MELO MOREIRA)
Una esteticista con una máscara facial y un escudo acrílico lima las uñas de un cliente en un salón de belleza en Lisboa. Portugal vive un periodo de desconfinamiento. (Foto: AFP/PATRICIA DE MELO MOREIRA)

El teletrabajo es otra de las cuestiones que cambia desde este lunes en Portugal, ya que deja de ser el sistema preferente, salvo para padres que tengan que cuidar a sus hijos (menores de 12 años), personas con discapacidades superiores al 60 % o inmunodeficientes o cuando la empresa no garantice las condiciones de seguridad e higiene necesarias.

Los números de la Dirección General de Salud (DGS) de Portugal dicen que el país ha logrado controlar la pandemia, que deja, hasta la fecha, dos millares de fallecidos y algo más de 32.000 contagiados.

La playa y el turismo pretenden aliarse para que poco a poco emerja la actividad económica, por lo que a partir del día 6 de junio comenzará la temporada oficial de baño.

Sin embargo, desde hace una semana las playas lusas reciben cada día a numerosos bañistas, incluso hasta el presidente Marcelo Rebelo de Sousa o el primer ministro se dieron un baño en las playas de Lisboa el pasado fin de semana, para mostrar al mundo la seguridad que existe en este país.

El fútbol es otra de las rutinas que regresa a Portugal esta semana, ya que desde el día 3 se volverán a disputar los partidos de Liga para concluir las diez jornadas que restan de campeonato.

Eso sí, la nueva normalidad impide a los portugueses acudir a los estadios, ya que los encuentros serán a puerta cerrada.

Para sortear esta situación, el alcalde de Oporto, Rui Moreira, ha propuesto a la Liga la iniciativa “drive-in”, que permita a los aficionados acudir en su coche hasta una explanada verde de la ciudad, donde, sin bajarse del auto, podrían seguir el partido desde una pantalla gigante. Sin embargo, parece que los derechos televisivos no permitirán ejecutar esta idea.

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¿Qué es el coronavirus?

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), los coronavirus son una amplia familia de virus que pueden causar diferentes afecciones, desde el resfriado común hasta enfermedades más graves, como el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV) y el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS-CoV).

El coronavirus descubierto recientemente causa la enfermedad infecciosa por coronavirus COVID-19. Ambos fueron detectados luego del brote que se dio en Wuhan (China) en diciembre de 2019.

El cansancio, la fiebre y la tos seca son los síntomas más comunes de la COVID-19; sin embargo, algunos pacientes pueden presentar congestión nasal, dolores, rinorrea, dolor de garganta o diarrea.

Aunque la mayoría de los pacientes (alrededor del 80%) se recupera de la enfermedad sin necesidad de realizar ningún tratamiento especial, alrededor de una de cada seis personas que contraen la COVID-19 desarrolla una afección grave y presenta dificultad para respirar.

Para protegerse y evitar la propagación de la enfermedad, la OMS recomienda lavarse las manos con agua y jabón o utilizando un desinfectante a base de alcohol que mata los virus que pueden haber en las manos. Además, se debe mantener una distancia mínima de un metro frente a cualquier persona que estornude o tose, pues si se está demasiado cerca, se puede respirar las gotículas que albergan el virus de la COVID-19.

¿Cuánto tiempo sobrevive el coronavirus en una superficie?

Aún no se sabe con exactitud cuánto tiempo sobrevive este nuevo virus en una superficie, pero parece comportarse como otros coronavirus.

Estudios indican que pueden subsistir desde unas pocas horas hasta varios días. El tiempo puede variar en función de las condiciones (tipo de superficie, la temperatura o la humedad del ambiente).

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