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Caso Epstein: el giro de Trump y los escenarios que se abren ahora que el Congreso aprobó la publicación de los archivos
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El Congreso de Estados Unidos votó el martes 18 a favor de la divulgación de los archivos del Caso Epstein en un escenario tenso para la gestión de Donald Trump, quien se vio presionado a dar un giro en su postura sobre el tema. La decisión de la Cámara de Representantes podría suponer un importante golpe para la imagen del presidente.
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La iniciativa fue impulsada en la semana previa por el representante demócrata Ro Khanna y Thomas Massie del Partido Republicano, siendo aprobada con 427 votos a favor y tan solo uno en contra, proveniente de Clay Higgins.
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El escenario en el que surgió la propuesta estuvo marcado por la publicación por parte de parlamentarios del Partido Demócrata de tres antiguas cadenas de correos electrónicos de Jeffrey Epstein. Los mensajes hacían alusión a un presunto conocimiento de Trump acerca de la red de tráfico sexual del fallecido pederasta y sugerían que habría tenido contacto con una víctima.
“[Trump] sabía acerca de las chicas”, señalaba uno de los correos de Epstein, mientras que en otro se mencionaba que una agraviada “pasó tiempo” con el mandatario y que esto “nunca se había mencionado”.
Los representantes republicanos respondieron publicando 20.000 páginas de documentos sin filtrar relacionados a Epstein, calificando la medida de los demócratas como un intento de utilizar de forma malintencionada la información proveniente del caso.
Pese al rechazo inicial de Trump a la publicación del informe, a lo largo de los últimos días ya se hablaba de una intención creciente entre un grupo de congresistas del Partido Republicano por liberar el contenido de los expedientes.
El nombre del jefe de Estado norteamericano ha aparecido previamente en los documentos ligados al caso junto al de otros líderes políticos como Bill Clinton, aunque es claro que esto por sí solo no implica su potencial participación en dicha trama de abuso.
Trump ha admitido haber sido amigo de Epstein —con quien aparece en varias fotografías— pero afirma que dicha relación finalizó a mediados de la década del 2000, bastante antes del estallido del escándalo ligado al fallecido empresario.
Larry Summers, expresidente de la Universidad de Harvard y secretario del Tesoro de Estados Unidos durante el mandato de Bill Clinton, anunció este lunes que renunciará a todos sus compromisos públicos luego de aparecer en los documentos publicados por la Cámara de Representantes de Estados Unidos.
“Estoy profundamente avergonzado de mis acciones y reconozco el dolor que han causado”, señaló en un comunicado.

Cambio discursivo
Los archivos del Caso Epstein son un conjunto de registros judiciales, listas de personalidades y testimonios relacionados a la red de delitos sexuales montada por Epstein, en la que habían estado involucradas menores de edad como víctimas. Tras el suicidio del empresario dentro de prisión en el 2019, varios documentos en torno al caso comenzaron a aparecer.
El tema tuvo presencia en la última campaña presidencial de Donald Trump y la publicación de esos documentos tenía un lugar especial en la agenda de un importante sector de su base electoral, siendo el mismo líder del Partido Republicano abiertamente partidario de la desclasificación de los expedientes.
No obstante, desde el inicio de su segundo mandato Trump tuvo un llamativo cambio de posición volviéndose cada vez más esquivo en lo que se refería a los documentos. Pese a que la fiscal general Pam Bondi había señalado inicialmente tener a la mano una presunta carpeta de clientes de la red de Epstein, en julio el Departamento de Justicia estadounidense anunció que una “revisión” profunda de los archivos “no había revelado ninguna lista”.
El presidente de Estados Unidos pasó a calificar los documentos en cuestión como falsos y atribuyó su existencia a una campaña del Partido Demócrata y sus líderes para desprestigiarlo a él y a su agrupación política, mensaje que ha mantenido hasta el presente.

Tal viraje en la postura en la cúpula de gobierno generó críticas entre algunos sectores de partidarios del presidente.
Hasta hace poco Trump se había mostrado reacio a los intentos de exposición del expediente, pero la reciente publicación de los correos de Epstein que lo mencionaban y la intención de la Cámara de Representantes —incluyendo a sus miembros republicanos— de votar a favor de la desclasificación lo habrían llevado a ceder.
“Los republicanos de la Cámara deberían votar a favor de la publicación de los archivos de Epstein porque no tenemos nada que esconder”, señaló Trump el domingo.
Lo anterior no le impidió al jefe de gobierno apuntar nuevamente hacia sus adversarios políticos.
“Los demócratas eran los amigos de Epstein, todos ellos. Es un engaño y no quiero que esto quite mérito a la grandeza que el Partido Republicano ha logrado en el último tiempo”, declaró recientemente en el Despacho Oval.
Para el internacionalista y docente universitario Francisco Belaunde, Trump únicamente accedió a que se realice la votación para “tener menos problemas políticos”.
“Hay una parte importante de su electorado que justamente estaba exigiendo que se divulgaran los archivos, como él mismo antes de ser presidente pedía. Se ha dado cuenta que eso le estaba generando serios problemas con su base y ha tratado de controlar esa especie rebelión que estaba teniendo internamente”, señala el profesor de las universidades de Lima y San Ignacio de Loyola.

Esa decisión pragmática no habría sido fácil de tomar para el líder del Partido Republicano, pues medios como “The New York Times” señalaron que antes de mostrarse a favor de liberar los expedientes, Trump ejerció presión al interior de su agrupación para evitar la aprobación de la medida en el Congreso.
Según dicho medio, el mandatario envió emisarios a los representantes republicanos para señalarles que la apertura de los documentos se consideraría un “acto hostil” hacia su figura, lo que tendría consecuencias para ellos.
Tras la luz verde en el Congreso a la divulgación de los documentos, Trump recibirá este miércoles 19 el proyecto que obliga a la entrega de los archivos del caso, luego de que el Senado acordara enviar de forma inmediata la ley al Despacho Oval.
Límites y reputación
En opinión de Jorge Antonio Chávez, analista internacional y profesor de la Academia Diplomática del Perú, la capitulación de Trump en torno la publicación de los archivos Epstein únicamente se produjo cuando era evidente cuál iba a ser el resultado de la votación parlamentaria.
“A pesar de que la composición de fuerzas en ambas cámaras del Congreso estadounidense es en buena parte favorable a los republicanos, hay sectores dentro de este último partido que han apoyado que estos archivos sean mostrados. Trump en realidad ha tenido que retroceder porque sabía que era absolutamente inviable poder sostener esa posición de fuerza. Es más, hace unos días había llamado ‘traidora’ a una congresista republicana por impulsar que estos archivos se revelen”, comenta.
Sin traducirse en algún tipo de desobediencia general, situaciones como el impacto de los aranceles en los sectores de interés electoral republicano ya habían sido fuentes de cierto nivel de cuestionamiento al interior del partido de gobierno estadounidense.
Así sucedió con el proyecto de una “Ley de revisión comercial”, el cual buscaba que el presidente se sometiera a la aprobación del Congreso para imponer aranceles. La propuesta era impulsada por republicanos, entre los que se encontraban Mitch McConnell, pero Trump no tuvo problemas para mantener el control de la política arancelaria.

El líder republicano por ahora había demostrado ejercer un poder firme sobre su agrupación, pero lo sucedido el martes demuestra que la cohesión partidaria en torno al presidente tiene límites. Belaunde apunta que, pese a que Trump había sido poco receptivo con los pedidos de sus congresistas de flexibilizar los aranceles, hizo algunas concesiones en la materia cuando vio que esto afectaba su popularidad entre la ciudadanía, lo que sugiere que sigue siendo susceptible a la opinión de su base.
“El poder de Trump en su partido es menos monolítico que antes y eso se puede ir agravando si se ve que sigue perdiendo popularidad. Muy posiblemente algunos republicanos comiencen a pensar que tal vez no sea una buena idea un apoyo tan férreo con vistas a las elecciones del próximo año”, indica el catedrático.
Jorge Chávez tiene una opinión similar y apunta que los parlamentarios republicanos por ahora han sido consecuentes en su apoyo a Trump, debido a que este demanda lealtad total, mas no están dispuestos a hacerlo a cualquier costo.
“Hay miembros del Partido Republicano que entienden que hay ciertas líneas rojas y cuando se trata de casos tan serios como el de Epstein, pues claramente hay que actuar con transparencia. De lo contrario se pueden afrontar algunos costos políticos de cara a la propia base electoral, los representantes y senadores. Daría una mala imagen que por una cuestión de espíritu de cuerpo cierren filas y traten de evitar que esa información sea de dominio público”, señala el docente de la Academia Diplomática.
Annie Karni y Tyler Pager, periodistas de “The New York Times”, sostenían que tal presión hacía casi seguro que, si la publicación de los archivos Epstein no se aprobaba en esta instancia, se habría dado en otra posterior. El medio estadounidense indicaba que los demócratas ya habían contactado al senador John Thune, líder republicano en la cámara alta, instándolo a programar una votación en torno al tema.
En ese escenario es que Trump habría preferido que se apruebe liberar los documentos, no solo de cara a dejar el tema atrás sino también para evitar mostrar una imagen de fragilidad que sería perjudicial en la implementación de su agenda.
“Haber persistido daría a entender que sus congresistas, sus partidarios y los miembros del Partido Demócrata estarían enmendando la plana al presidente y que eso se podía ver cómo una fisura o una señal de debilidad en un periodo crítico para Trump, porque en los próximos meses esas impresiones van a ser fundamentales de cara a las elecciones del medio término”, apunta Chávez.











