El Tesoro de Estados Unidos impuso sanciones contra tres ministros turcos en respuesta a la ofensiva de Ankara contra los kurdos en el norte de Siria. (AFP)
El Tesoro de Estados Unidos impuso sanciones contra tres ministros turcos en respuesta a la ofensiva de Ankara contra los kurdos en el norte de Siria. (AFP)
Redacción EC

Washington. El Tesoro de impuso sanciones contra tres ministros en respuesta a la ofensiva de Ankara contra los kurdos en el norte de .

Los titulares de Defensa, Hulusi Akar; Interior, Suleyman Soylu; y Energía, Fatih Donmez, ingresaron a la lista negra del Tesoro, lo que implica la congelación de sus activos y la prohibición de realizar transacciones directas o indirectas con Estados Unidos.

Estados Unidos responsabiliza al gobierno de Turquía por la escalada de violencia de las fuerzas turcas, que pone en peligro a civiles y desestabiliza la región”, indicó el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin.

Más temprano, el presidente había anunciado que ordenaría nuevas sanciones contra , detendría todas las negociaciones comerciales y aumentaría los aranceles al acero con el fin de presionar a Ankara para que cese su ofensiva en Siria en contra de las fuerzas kurdas, a las que considera una amenaza terrorista.

“Estoy completamente preparado para destruir rápidamente la economía de Turquía si los líderes turcos continúan por este camino peligroso y destructivo”, advirtió Trump en un comunicado divulgado por la Casa Blanca, en relación a la incursión del Ejército turco en Siria contra los kurdos.

Trump dijo que pronto aprobará una orden ejecutiva que permita sanciones contra funcionarios y exfuncionarios de Turquía.

También dijo que subirá los aranceles al acero de Turquía hasta el 50%, al mismo nivel anterior a la reducción de esos gravámenes en el mes de mayo, y descartó alcanzar un acuerdo comercial con Ankara por sus “acciones desestabilizadoras” en Siria.

Antes de la invasión, Trump ordenó que algunas de las fuerzas estadounidenses se retiraran de la zona de peligro. Algunos críticos dijeron que la decisión de Trump dio luz verde a Turquía para atacar a los kurdos, que habían ayudado a Estados Unidos a combatir al grupo Estado Islámico.

Trump también advirtió que “pronto” emitirá una orden ejecutiva “autorizando la imposición de sanciones contra los funcionarios actuales y anteriores del Gobierno de Turquía y cualquier persona que contribuya a las acciones desestabilizadoras de Turquía en el noreste de Siria”.

“La orden autorizará una amplia gama de consecuencias, incluidas sanciones financieras, el bloqueo de bienes y la prohibición de entrada a Estados Unidos”, agregó.

En ese documento oficial, el mandatario defendió la labor de Estados Unidos en la lucha contra el Estado Islámico (EI) y justificó de nuevo su decisión de retirar las tropas norteamericanas del norte de Siria, zona del conflicto.

Tanques turcos que participan en la invasión del norte de Siria. (AFP / Aref TAMMAWI).
Tanques turcos que participan en la invasión del norte de Siria. (AFP / Aref TAMMAWI).

Asimismo, consideró que la ofensiva militar de Turquía “pone en peligro a civiles y amenaza la paz, la seguridad y la estabilidad en la región”.

“He sido perfectamente claro con el presidente (turco, Recep Tayyip) Erdogan: la acción de Turquía está precipitando una crisis humanitaria y está estableciendo condiciones para posibles crímenes de guerra. Turquía debe garantizar la seguridad de los civiles, incluidas las minorías religiosas y étnicas”, señaló.

En este sentido, aseguró que su Gobierno “utilizará agresivamente las sanciones económicas para atacar a aquellos que permiten, facilitan y financian estos actos atroces en Siria”.

“Estoy completamente preparado para destruir rápidamente la economía de Turquía si los líderes turcos continúan por este camino peligroso y destructivo”, subrayó.

El Ejército turco comenzó la invasión del norte de Siria el pasado 9 de octubre, después de que Estados Unidos, aliado de los kurdos en la guerra contra el EI, anunciara su retirada de la zona ante la inminencia de la operación, lo que ha sido considerado como una “traición” por las Fuerzas Democráticas Sirias (FSD).

Turquía quiere arrebatar a los kurdos el control de 480 kilómetros de largo y 30 kilómetros de ancho de lo que ha denominado “zona de seguridad” para sacar de allí a las FSD y a su principal grupo, las Unidades de Protección del Pueblo (YPG), a la que considera una organización terrorista vinculada con la guerrilla del Partido de Trabajadores de Kurdistán (PKK).

Fuente: AFP / AP / EFE