EleccionesEl presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió el despido “inmediato” del presentador Jimmy Kimmel luego de los comentarios satíricos de este último acerca del mandatario y su esposa, Melania Trump.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió el despido “inmediato” del presentador Jimmy Kimmel luego de los comentarios satíricos de este último acerca del mandatario y su esposa, Melania Trump.
El comediante señaló en uno de sus monólogos de la semana pasada que la primera dama tenía el “aura de una futura viuda”, lo que el gobernante estadounidense calificó como un “llamado a la violencia despreciable”.
Los comentarios del presentador de televisión se produjeron dos días antes del intento de atentado en la Cena de Corresponsales en un hotel de la capital.
La propia Melania Trump se pronunció este lunes 27 en X afirmando que “la retórica odiosa y violenta de Kimmel” tenía como objetivo “dividir” a Estados Unidos.
“Su monólogo sobre mi familia no es comedia: sus palabras son corrosivas y agravan la enfermedad política dentro de América”, señaló la primera dama. La esposa de Donald Trump pidió a ABC, cadena en la que se emite el programa de Kimmel, “tomar una postura” y no “encubrir” al humorista.
Kimmel’s hateful and violent rhetoric is intended to divide our country. His monologue about my family isn’t comedy- his words are corrosive and deepens the political sickness within America.
— First Lady Melania Trump (@FLOTUS) April 27, 2026
People like Kimmel shouldn’t have the opportunity to enter our homes each evening to…
Kimmel rechazó estas afirmaciones y se defendió este martes 28 indicando que la broma era una referencia a la diferencia de edad entre Trump y su esposa, indicando que la pareja presidencial era consciente de la distorsión que hacían de su mensaje.
“Fue una broma muy suave sobre el hecho de que él tiene casi 80 años y ella es más joven que yo. No fue, ni por asomo, una llamada al asesinato. Y ellos lo saben”, declaró el presentador televisivo.
La prensa estadounidense reportó en las últimas horas que a causa de este incidente la Comisión Federal de Comunicaciones del país norteamericano estaría planteando adelantar la revisión de la licencia de transmisión de ABC. Se trata de una medida extraordinaria debido a que la renovación de estos permisos estaba programada recién para el 2028.
Este último cortocircuito se suma a un largo historial de polémicas entre el presidente norteamericano y Kimmel a lo largo de la última década.
De la cordialidad a la enemistad
Las relaciones entre Trump y Kimmel ha tenido varios episodios complicados, pero hace 10 años ellas se encontraban en términos considerablemente más cordiales.
A mediados del 2015 el magnate estadounidense anunció su candidatura a la presidencia y el humorista ya había cuestionado algunas de las propuestas de Trump.
Más allá de estas diferencias, el por entonces candidato accedió a presentarse en el programa de Kimmel en octubre de aquel año, pero canceló su aparición a último momento, situación a la que el conductor haría referencia entre bromas.
“No se preocupen, esta noche les daremos a todos los asistentes una pelota de básquetbol empapada en colonia para que puedan experimentar plenamente cómo habría sido si Donald Trump hubiera estado aquí”, dijo el comediante a su audiencia.
Luego de aquel desencuentro, en diciembre del 2015 Trump finalmente acudió al show de Kimmel y el diálogo fue sorpresivamente afable. El empresario inmobiliario recibió de buena manera los comentarios mordaces y las bromas del conductor, quien mostró un libro satírico ficticio con el ideario del entonces candidato.

Trump toleró entre risas las referencias socarronas al polémico informe que su médico personal, Harold Bornstein, elaboró para desmentir las acusaciones que indicaban que sus malos hábitos de salud y avanzada edad planteaban problemas con respecto a su aptitud para la presidencia.
El citado informe médico describía la condición de Trump como “extraordinaria” y lo presentaba como “la persona más saludable que podría llegar a la presidencia”, siendo cuestionado por varios especialistas porque la información presentada era vaga. Tres años después Bornstein admitiría que fue el mismo Donald Trump quien le dictó el contenido del documento.
Pese a todo, aquel diálogo fue cordial y el mismo Trump hizo referencias irónicas a personalidades políticas rivales como los demócratas Bernie Sanders y Hillary Clinton.
Sin embargo, tras la victoria electoral de Trump en el 2016, Kimmel se convirtió en un crítico todavía más feroz del entonces presidente electo de Estados Unidos.
El comediante cuestionó los proyectos de reforma sanitaria del gobierno republicano, señalando que el mandatario buscaba derogar o modificar la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio, conocida popularmente como Obamacare. Kimmel afirmaba que Trump “odiaba” este marco normativo de subsidios esencialmente “por llevar el nombre de Barack Obama”.
Kimmel también cargó contra la primera administración de Donald Trump por su gestión del manejo de armas, sobre todo tras el tiroteo de Parkland (Florida) en el 2018, que dejó un saldo de 17 muertos e igual cantidad de heridos. Kimmel dijo que el presidente y el bloque republicano en el Congreso debían dejar de ofrecer solo “sus pensamientos y oraciones” a las víctimas de este tipo de atentados y generar leyes que impidieran que las armas de alto calibre llegaran a manos de los asesinos.

Las causas judiciales que involucraron a Trump durante su primer gobierno también fueron objeto de los comentarios del presentador. Este frecuentemente habló de forma mordaz sobre la investigación de interferencia rusa en las elecciones del 2016, el proceso por el caso de Stormy Daniels y el juicio político del mandatario.
Un reporte de la revista Rolling Stone publicado en febrero del 2023 reveló que cinco años antes Trump estaba “furioso” con los comentarios del conductor en su programa, “Jimmy Kimmel Live”, y ordenó a los funcionarios de la Casa Blanca presentar una queja contra ABC.
Informantes señalaron que agentes estatales se comunicaron en dos ocasiones con altos ejecutivos de Disney, matriz de ABC, sabiendo que “no se iba a cambiar nada”, pero que lo hicieron de todas formas por insistencia de Trump.
El mandatario a la carga
Para el 2024 estaba bastante claro que la relación entre Trump y Kimmel era bastante mala. Ese mismo año tuvo lugar uno de los episodios más comentados de esta enemistad.
El humorista fue elegido para conducir la gala de los premios Oscar —en marzo— y Trump mostró su desacuerdo con la elección. “¿Ha habido alguna vez un peor presentador que Jimmy Kimmel en los Oscar?”, escribió en su red social Truth Social cuando se estaba realizando la ceremonia.
Durante el evento —y contra el consejo de los organizadores— Kimmel leyó el mensaje y se burló de este. “Gracias, presidente Trump. Me sorprende que todavía esté despierto, ¿no se supone que ya pasó su hora de ir a la cárcel?”, dijo el anfitrión de la edición de ese año.

Ese mismo mes Trump presentó una demanda por difamación contra ABC, aunque esta tuvo como motivo las declaraciones de otro presentador, Robert Stephanopoulos. En diciembre del 2024, con un Trump que acababa de ganar nuevamente las elecciones, la cadena televisiva alcanzó un acuerdo según el cual pagaría 15 millones de dólares a la biblioteca del presidente y otro millón en gastos legales. Este hecho fue considerado un precedente de lo que sucedería en el 2025, cuando la polémica entre Trump y Kimmel alcanzó su punto más alto.
En julio de ese año el programa de otro presentador popular, Stephen Colbert, fue cancelado supuestamente por motivos financieros. Lo llamativo fue que el anuncio se produjo después de que Colbert cuestionara con ironía un acuerdo extrajudicial que Paramount —propietaria de CBS, el canal donde se emitía su programa— había alcanzado con Trump tras una demanda similar a la emprendida contra ABC.
El presidente estadounidense afirmó que “se rumoreaba que Jimmy Kimmel sería el siguiente”, y añadiendo que Jimmy Fallon tendría un destino similar. El presentador de ABC respondió haciendo alusión a un presunto mensaje de cumpleaños que Donald Trump habría recibido por parte del pederasta Jeffrey Epstein años atrás.
En septiembre del 2025 se cumplió el pronóstico de Donald Trump cuando “Jimmy Kimmel Live” fue suspendido luego de los comentarios de su conductor sobre la reacción de Trump y sus partidarios ante la muerte del activista conservador Charlie Kirk.
“La pandilla MAGA está intentando desesperadamente caracterizar al chico que mató a Charlie Kirk como cualquier cosa menos uno de ellos, y hacen todo lo que pueden para obtener rédito político de esto”, se pronunció Kimmel.
“Así no es como un adulto llora la muerte de alguien a quien considera un amigo, así es como un niño de cuatro años llora la muerte de un pez dorado”, añadió.

Brendan Carr, presidente de la Comisión Federal de Telecomunicaciones de EE.UU., y otras personalidades del gobierno criticaron con dureza las declaraciones de Kimmel. El mismo Trump señaló que “le encantaba” la idea de que el conductor televisivo fuera despedido y consideró el retiro de su programa como “grandes noticias”.
Empresas como Nexstar y Sinclair, propietarias de gran cantidad de estaciones locales afiliadas a ABC, afirmaron que se negarían a emitir el programa, lo que contribuyó a la cancelación.
La suspensión del show de Jimmy Kimmel fue un tema sumamente divisivo entre la opinión pública estadounidense, pues personalidades del entorno presidencial como Carr señalaban que el presentador buscaba “engañar al público” y consideraron las palabras de Kimmel como una burla intolerable.
Desde el frente opositor al gobierno se citó la medida como un acto contra la libertad de expresión. Los críticos sostenían que Trump amenazaba a empresas como Disney y Paramount con someterlas a leyes antimonopolio para hacer que cumplan su voluntad y se deshicieran de figuras que le resultaran incómodas al mandatario. Bajo el punto de vista de personalidades demócratas, el boicot de empresas como Nexstar se debía al mero interés corporativo por congraciarse con el presidente.

Pese a que se anunció que la suspensión de “Jimmy Kimmel Live” sería indefinida, el programa volvió al aire luego de una semana en medio de las críticas a la medida.
Los recientes reclamos de Melania Trump y el presidente son el último capítulo de una polémica que parece tener más episodios por delante.
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NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.














