La elección del presidente de EE.UU. finalizará el próximo 3 de noviembre (Reuters)
La elección del presidente de EE.UU. finalizará el próximo 3 de noviembre (Reuters)
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¿El Kremlin seguirá empujando para que “ sea grande de nuevo”, como reza el eslogan de campaña de ? ¿Está Pekín ayudando a la campaña del demócrata ?

Esas preguntas son las que se están haciendo dentro de la comunidad de inteligencia de Estados Unidos de cara a las elecciones presidenciales del próximo 3 de noviembre.

Un documento de un alto funcionario advierte que los poderes extranjeros van a utilizar “medidas para influenciar, de manera abierta o encubierta” la votación estadounidense. Y señala en particular a Rusia, China e Irán.

Pero los tres países no deben mirarse como uno solo, de acuerdo a la inteligencia estadounidense., sino que cada uno tiene un objetivo distinto.

Estos documentos también están bajo un fuerte escrutinio. Un informante señaló hace poco que se le había pedido que minimizara las amenazas rusas sobre el tema porque eso “hacía ver mal al presidente”.

Así que, con poco menos de un mes para las elecciones, ¿qué necesitan saber los votantes estadounidenses sobre una posible influencia extranjera en su futuro político?

Rusia

¿Qué dice la inteligencia? Como ya ha quedado en evidencia, Rusia tuvo un papel determinante en las elecciones de 2016 y en sus consecuencias.

La inteligencia de EE.UU. cree que Rusia trató de influenciar los últimos comicios presidenciales a favor de Donald Trump y ponen como ejempo las reuniones que el equipo del actual presidente tuvo con funcionarios rusos, un ciberataque en contra de la candidata demócrata Hillary Clinton, los intentos de obtener las bases de datos de los votantes por estado y los esfuerzos por amplificar noticias falsas en internet.

El mes pasado, un panel liderado por senadores republicanos señaló que apoyaba la conclusión de que Rusia quería que Trump ganara las elecciones. Además, concluyeron que su campaña era un blanco fácil para la influencia extranjera, pero descartaron que se tratara de una conspiración criminal.

La inteligencia estadounidense dice que Rusia nunca ha dejado de intentar interferir en la política estadounidense (Reuters)
La inteligencia estadounidense dice que Rusia nunca ha dejado de intentar interferir en la política estadounidense (Reuters)

Para las elecciones de este año, el objetivo ha cambiado: de Hillary Clinton pasó al actual candidato demócrata, Joe Biden.

En el documento señalado, que está escrito en un lenguaje tal que pueda ser comprendido por un ciudadano común, el jefe del Centro Nacional de Contrainteligencia y Seguridad (NCSC, por sus siglas en inglés), William Evanina, dijo que Rusia estaba “usando una rango de medidas con el objetivo primario de denigrar al ex vicepresidente Joe Biden”.

En la visión del director del FBI, Christopher Wray, Rusia nunca ha dejado de mediar e influir en los temas electorales y considera que las elecciones parlamentarias de 2018 “fueron un ensayo de lo que sería el gran show de 2020”.

Por su parte, el gobierno ruso ha negado consistentemente cualquier interferencia en elecciones extranjeras. A principios de este año, un vocero del Kremlin señaló que esas acusaciones eran “anuncios paranoicos” que no tienen “nada que ver con la verdad”.

Ahora, más allá de si Rusia quiere o no un segundo mandato de Trump, otra visión que destacan a menudo los analistas es que ese país tiene el impulso constante de desestabilizar a sus rivales alimentando la confusión.

Por ejemplo, este año un documento de la Unión Europea anotaba que había una campaña rusa para difundir noticias falsas sobre covid-19, para hacer mucho más difícil la repuesta del bloque de países europeos a la pandemia.

Rusia, de nuevo, negó estas acusaciones.

¿Qué dicen los candidatos? Biden indicó recientemente que “habría un castigo” si Rusia continuaba con su supuesta interferencia y calificó al país de “oponente” de EE.UU.

El presidente Trump siempre ha minimizado las acusaciones de interferencia rusa, poniendo en una situación incómoda a sus propios expertos en inteligencia.

Después de una reunión con Vladimir Putin, en 2018, se le preguntó al mandatario si le creía a la comunidad de inteligencia estadounidense o al presidente ruso en relación a estas denuncias.

Trump respondió: "El presidente Putin señala que no fue Rusia. No veo ninguna razón para que haya sido ". Después, el propio Trump dijo que había sido malinterpretado.

China

¿Qué dice inteligencia? Fuentes de alto nivel dentro del gobierno de Trump han señalado que es China, mucho más que Rusia, la mayor amenaza para las elecciones de 2020.

He visto los informes de inteligencia y eso es lo que he concluido”, dijo el Fiscal General de EE.UU., William Barr.

El congresista demócrata Adam Schiff, quien es el jefe del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, señaló que Barr “estaba llanamente mintiendo” con esos comentarios.

En su informe, el jefe del Centro Nacional de Contrainteligencia y Seguridad, William Evanina, señala que la inteligencia de EE.UU. cree que “China prefiere que Trump - a quien Pekín ve como alguien impredecible- no obtenga la reelección”.

“China está ampliando sus esfuerzos de influencia para cambiar la percepción que se tiene de Pekín en EE.UU., presionando a figuras políticas que tienen una visión contraria a los intereses chinos y buscando limitar las críticas hacia su país”, señaló el directivo del NCSC.

Joe Biden se enfrentará al actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en las elecciones de este año. (GETTY IMAGES)
Joe Biden se enfrentará al actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en las elecciones de este año. (GETTY IMAGES)

El uso de la palabra influencia es notable.

Aunque China se ha vuelto más sofisticada en los modos en que busca influenciar la opinión de las personas -como lo hace con las “bodegas” de contenido, las brigadas de comentaristas online y las cuentas y usuarios fabricados en las redes sociales-, no está claro hasta dónde el gigante asiático está realmente dispuesto a llegar.

China continuará sopesando los riesgos y beneficios que trae tomar una acción agresiva”, anotó Evanina.

La intención sería en cambio difundir y promover la visión de mundo que tiene China más allá de sus fronteras.

Facebook canceló recientemente una red de cuentas relacionadas con este país, en las que se apoyaba al estado chino y sus intereses en la zona en disputa del Mar del Sur de China.

China ha negado rotundamente toda interferencia en asuntos de otros países.

¿Qué dicen los candidatos? Este mes, el presidente Trump retuiteó un artículo del portal de derecha Breitbart, que apoya al republicano, que tenía como título “China parece favorecer a Biden en la elección presidencial”.

“Por supuesto que China quiere a Biden. He tomado millones de dólares de China y se los he dado a nuestros granjeros y a la oficina del Tesoro de EE.UU. China se apoderará de EE.UU. si Biden & Hunter ganan la elección!”, escribió Trump en referencia del hijo de Biden, Hunter.

Las relaciones entre ambos países no pasan por su mejor momento, con disputas en varios frentes desde el covid-19 hasta la ley de seguridad impuesta por China en Hong Kong.

Joe Biden ha tratado de defenderse ante la idea de que es demasiado permisivo con China, como lo ha acusado Trump, y ha prometido ser “firme” en temas como las violaciones a los derechos humanos.

Sin embargo, los demócratas argumentan que, al menos en las las elecciones es Rusia la que está siendo más agresiva.

¿A qué le teme más EE.UU.? Depende a quien se le pregunte

Gordon Corera, corresponsal en temas de seguridad de la BBC.

En 2016, el gobierno de EE.UU., así como los principales portales de redes sociales, se demoraron en hacer frente a la interferencia rusa.

Ahora nadie se queda callado, pero el paisaje ha cambiado.

Empresas como Facebook o Twitter hablan bien alto sobre lo que están haciendo y la comunidad de inteligencia de EE.UU. publica evaluaciones periódicas.

Pero el tema se ha politizado profundamente.

Los demócratas se centran en la interferencia rusa que favorece al presidente Trump, mientras que los partidarios del mandatario republicano han intentado llamar la atención sobre la influencia china que trabaja en contra de su reelección.

Los funcionarios de seguridad nacional han tratado de caminar por una línea muy fina, al reconocer que ambas cosas están sucediendo (así como la influencia iraní de bajo nivel), pero a la vez evitan marcar las diferencias por miedo a quedar atrapados en la lucha partidista.

La interferencia rusa se ha visto más organizada y encubierta hasta ahora, pero no necesariamente en la misma escala o con el mismo impacto que el pirateo y la filtración de correos electrónicos de los demócratas en 2016.

Las tácticas también han evolucionado en aquellas entidades que buscan interferir, a menudo amplificando noticias y publicaciones genuinas de EE.UU. en lugar de inventar contenido falso.

Y existe la preocupación de que puedan venir más ataques en las etapas finales de la campaña, incluidos potenciales esfuerzos por restarle la credibilidad al proceso electoral en sí.

Irán

¿Qué dice inteligencia? En su informe, Evanina indica que Teherán está en contra de otro mandato del presidente Trump, que creen que resultará en una “continuada presión de EE.UU. sobre Irán para que cambie el régimen”.

Los esfuerzos de Irán, anotó el funcionario, se enfocarán “en la influencia por internet, como propagar desinformación en redes sociales y circular contenido anti EE.UU.”.

Joe Biden es el candidato democráta a la presidencia de EE.UU. (GETTY IMAGES)
Joe Biden es el candidato democráta a la presidencia de EE.UU. (GETTY IMAGES)

Estas informaciones fueron respaldadas por expertos de Microsoft, quienes dijeron que hackers con vínculos con Rusia, China e Irán están intentando espiar a figuras clave de la elección estadounidense.

Sobre Irán, la compañía anotó que un grupo iraní conocido como Phosphorus ha intentado sin éxito acceder a las cuentas de los funcionarios de la Casa Blanca y de personal de la campaña de Trump, en mayo y junio de este año.

Un vocero del ministerio de Relaciones Exteriores iraní calificó el reporte de Microsoft como “absurdo”.

“Irán no está preocupado sobre quién será el próximo presidente de EE.UU.”, dijo el portavoz Saeed Khatibzadeh.

Un reporte del Atlantic Council, a principios de este año, anotó que los esfuerzos de la influencia iraní estaban enfocados en promover la agenda nacional, como su apuesta por la supremacía regional.

“Casi todo el contenido difundido por los esfuerzos de influencia digital de Irán se relaciona directamente con su visión del mundo o con objetivos específicos de política exterior. En consecuencia, es más fácil identificar las operaciones de Irán que las de otros actores como Rusia, cuyo contenido es más probable que sea políticamente agnóstico”, señalaba el informe.

¿Qué dicen los candidatos? El tema de Irán no es prominente en las elecciones a diferencia de Rusia y China.

Trump ha tenido una política agresiva en contra de Irán, sacando al país del histórico acuerdo nuclear y ordenando la muerte del poderoso general Qasem Soleimani.

Biden, por su parte, ha indicado que está política ha fracasado. En un artículo publicado por CNN, anotó que hay “una forma de ser duro con Irán”, obligando al país que deje las actividades desestabilizadoras, mientras se les ofrece “un camino diplomático”.

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