Por Milagros Asto Sánchez

Ante un tribunal abarrotado en Los Ángeles, el abogado Mark Lanier se concentró en sostener una premisa: las redes sociales fueron creadas para “volver adictos los cerebros de los niños” y son tan perjudiciales como los casinos o los cigarros. Con la defensa de ese argumento inició esta semana el primer juicio civil en Estados Unidos para determinar si esas plataformas han causado daños a menores de forma deliberada.

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