EconomíaHasta antes de la pandemia de coronavirus, la ciudad de Nueva York registraba tres décadas de cifras históricamente bajas sobre delincuencia y homicidios, pero desde el año 2020, estas han vuelto a subir por factores como la entrada ilegal de armas en la ciudad o las leyes benignas que favorecen la libertad bajo fianza de los acusados mientras llega su juicio. Ahora, las autoridades buscan retirar de las calles el mayor número posible de armas con una singular estrategia: comprándolas.
La fiscal general del estado de Nueva York, Letitia James, es quien organiza esta amnistía que se celebrará el próximo sábado 29 de abril en nueve distintas partes del estado. Se pagará a quien entregue su arma sin hacerle preguntas.
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“Este es un programa de amnistía, en el que no se harán preguntas sobre la persona que entrega el arma”, precisó en un comunicado la Oficina de la Fiscal General del estado.
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La fiscal tiene el propósito de retirar el mayor número posible de armas, sobre todo las ilegales y las conocidas como “armas fantasma”, aquellas que no tienen registro.
A partir de kits con piezas, las “armas fantasma” son ensambladas para hacerlas difíciles de ser rastreadas por las autoridades, pues carecen de número de serie, y suelen ser utilizadas por personas que legalmente no pueden acceder a ellas.
Cabe precisar que en la amnistía no se aceptarán armas de policías retirados ni de vendedores de armas con licencia.
La oficina de la fiscal Letitia James “aceptará, sin hacer preguntas, armas de fuego descargadas que funcionen y que no funcionen a cambio de una compensación económica que se entregará mediante una tarjeta de prepago”, indica la nota. No se pedirá documento de identidad a las personas.
Por su lado, la policía informó que los montos a pagar serán:
- 500 dólares por rifle de asalto o arma fantasma.
- 150 dólares por pistola (se darán $500 dólares si es la primera vez que entrega un arma).
- 75 dólares por rifle.
- 25 dólares por réplicas, armas antiguas, caseras o impresas en 3D.
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El comunicado señala también que no hay límite en el número de armas que puede entregar una persona. Únicamente insiste en que deben estar descargadas y guardadas en una bolsa de plástico, una bolsa de papel o una caja.
Nueva York
es uno de los cinco estados de Estados Unidos que prohíben a los ciudadanos llevar armas largas cargadas.
Según la fiscalía, desde el 2019 se han retirado más de 4.000 armas en circulación.
Además, como parte de la lucha contra la creciente violencia, el año pasado los legisladores del estado de Nueva York elevaron de 18 a 21 años la edad mínima para comprar armas semiautomáticas.
También se prohibió la venta de munición que atraviese chalecos antibalas.
Altas cifras de homicidios en Nueva York
En el año 2022, la ciudad de Nueva York registró 434 asesinatos, una cifra menor que la del periodo anterior, cuando se registraron 488, según las estadísticas anuales del Departamento de Policía de la ciudad. En el 2020 hubo 452 homicidios, mientras que en el 2019 la cifra ascendió a 318 y a 290 en el 2018.
Con excepción de los asesinatos, todos los demás delitos subieron en el 2022 frente al año 2021. Así, se registraron 1.615 violaciones (1.491 en el 2021), 17.408 atracos (13.831 en el 2021), 26.039 agresiones (22.835 en el 2021) y 15.731 robos en ausencia (12.811 en el 2021).
393 millones de armas de fuego
están en manos de los estadounidenses, según la organización suiza Small Arms Survey (SAS).
El alcalde de la ciudad de Nueva York, Eric Adams, que ya lleva un año en el cargo, ganó las elecciones del 2021 con la promesa de devolver la seguridad a la ciudad aplicando la mano dura contra la delincuencia.
En diciembre del año pasado, en una entrevista con el canal Fox 5 New York, cuestionó las fianzas con las que salen libres los delincuentes que son atrapados en la ciudad: “Malas personas están de vuelta en las calles, atrapa, suelta, repite... Tenemos que dejar libre al sistema judicial”, dijo.
El año pasado, durante sus primeros meses como alcalde de Nueva York, el alcalde Erik Adams esbozó sus planes para luchar contra la violencia.
Dijo que el Departamento de Policía de la ciudad aumentará la cooperación con las fuerzas del orden estatales y federales para frenar el flujo de armas ilegales y trabajará para que los agentes realicen controles aleatorios de armas en los puntos de entrada a la ciudad, como las estaciones de autobús y tren.
El alcalde también sostuvo que la policía usará nuevas tecnologías para identificar a las personas que portan armas.
El plan de Adams contempla la ampliación de las recompensas en efectivo para los informantes que comparten pistas sobre delitos relacionados con las armas. Además, la ciudad ayudará a los comercios a pagar la instalación de cámaras de vigilancia, incluidas las que apuntan a la calle.
El plan también busca que se pongan en marcha y se amplíen los programas de tutoría para jóvenes y que se les dé trabajo, con la esperanza de mantenerlos ocupados durante algunos descansos escolares, cuando la violencia y la delincuencia tienden a aumentar.
Adams pidió recursos para el cuidado a la salud mental y que se garantice que los futuros jueces que se nombren en la ciudad tengan un "compromiso demostrado" de mantener a las personas armadas fuera de las calles de la ciudad.

La muerte de civiles inocentes
Estados Unidos es un país donde hay más armas que personas. Ello incrementa el riesgo de que se registren asesinatos de personas inocentes por la sola sospecha de sentirse en peligo. Eso le sucedió la semana pasada a la joven Kaylin Gillis, de 20 años, quien murió en Nueva York por una bala que impactó en el auto que era conducido por su novio.
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En el norte del estado de Nueva York, Kevin Monahan, de 65 años, disparó desde la entrada de su casa a dos automóviles y a una motocicleta que se alejaban.
En los vehículos iban Kaylin Gillis, su novio y sus amigos. Ellos habían tomado una vía equivocada mientras buscaban la casa de un amigo donde iba a realizarse una fiesta. Cuando el grupo se dio cuenta de su error y comenzó a retirarse, Kevin Monahan disparó, dijo el sheriff del condado Washington, Jeffrey Murphy, en una conferencia de prensa el lunes.
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De acuerdo con CNN, nadie salió de los vehículos y no hubo interacción entre Monahan y quienes iban en los carros antes de los disparos.
“Tan pronto como nos dimos cuenta de que estábamos en el lugar equivocado, comenzamos a irnos, y fue entonces cuando sucedió todo”, dijo a NBC el novio de Gillis, Blake Walsh.
“Mi amigo dijo: ‘Están disparando, ¡vete!’ Traté de pisar el acelerador lo más rápido que pude, y ahí fue cuando se produjo el disparo fatal (que mató a Gillis)”, agregó.
CNN precisa que en el país hay alrededor de 120 armas por cada 100 estadounidenses. La mitad de las armas de fuego de propiedad privada pertenecen a una fracción de la población adulta de EE.UU., según un informe de 2017 de las universidades de Harvard y Northeastern.
Aproximadamente tres de cada 10 adultos dicen que poseen un arma y cuatro de cada 10 dicen que viven en un hogar con un arma, según una encuesta del Pew Research Center de 2017 citada por CNN el año pasado.
NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.

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