Trump tritura los sondeos y llega a la Casa Blanca
Trump tritura los sondeos y llega a la Casa Blanca
Gisella López Lenci

Cuando en aquel junio del 2015 bajó por las escaleras mecánicas de su propio hotel y anunció su candidatura presidencial, los más felices fueron los comediantes. Tenían material asegurado para varios meses. , el magnate neoyorquino, celebridad de reality show, conquistador de modelos y aficionado al Twitter, se presentaba al mundo como uno de los 18 postulantes republicanos. Nadie le daba crédito… y les calló la boca. Contra todo pronóstico terminó siendo el candidato del partido conservador, sin él siquiera serlo.

Y el martes, derribando todos los mitos posibles en una campaña presidencial estadounidense, ganó una de las elecciones más reñidas y controversiales que se recuerde.

Donald J. Trump, cuesta escribirlo, será el próximo presidente de los Estados Unidos de América, ante la sorpresa de todo el planeta.

Pasada la medianoche, el republicano obtuvo los 289 votos electorales que necesitaba para ganar la elección, mientras que su rival, la demócrata Hillary Clinton llegó a los 218.

Contra lo que estimaban la mayoría de analistas hasta pocos minutos antes de que cerraran los locales de votación, Trump ganó en la mayoría de los estados claves, como Florida, Ohio, Carolina del Norte, Nevada y Nueva Hampshire.

Florida, nuevamente, se convirtió en uno de los estados más peleados, donde Trump ganó con una ventaja de apenas 2%.

Ohio, donde estuvo El Comercio la semana pasada, fue uno de los estados fundamentales, pese a que muchos de los expertos políticos comentaron a este Diario que a Trump no le bastaría solo Ohio, sino la mayoría de los ‘swing states’, cosa que finalmente sucedió. Pero esta vez se volvió a repetir la historia: el candidato que gana en Ohio obtiene finalmente la presidencia. 

--- La celebración  ---

El magnate no escogió uno de sus tres hoteles en Nueva York para recibir los resultados, sino lo hizo en el New York Hilton en Midtown Manhattan, ubicado a muy pocas cuadras de la emblemática Trump Tower de la Quinta Avenida.

Por su parte, Hillary Clinton planificó un gran evento en el Centro de Convenciones Jacob Javits, cerca de Times Square, también en Manhattan. El Comercio llegó horas antes de conocerse los resultados a este lugar, donde miles de seguidores de la demócrata llegaron confiados para una celebración, pero terminaron abrazados y envueltos en lágrimas.

Clinton, que se había preparado para consagrar su carrera como la primera mujer en convertirse en presidenta de Estados Unidos, debió guardar en su cartera su discurso de victoria.

--- Viene el "trumpismo" ---

El populismo de Trump terminó finalmente convenciendo a los estadounidenses, que ahora presentan al mundo un presidente con ideas proteccionistas, sin interés por el cambio climático y con una particular visión de la política exterior. Eso sin contar su caballito de batalla en la campaña: su retórica antiinmigrante y su persistente promesa de construir un muro “más grande, más hermoso, más alto” en la frontera con México.

Pero Trump supo recoger el descontento creciente hacia el ‘establishment’ político, cuya principal representante era su rival, Hillary Clinton, ex primera dama y ex secretaria de Estado y con serios problemas de conexión con la población.

Hasta el martes, se hablaba de la importancia del voto latino, el cual finalmente no logró inclinar la balanza, y fueron los votantes blancos de la clase trabajadora –su principal colchón electoral- quienes le dieron la victoria.  Aunque los latinos fueron en masa a sufragar –en 75% creció el porcentaje de latinos que votó en Florida- no fue suficiente para contener lo que Trump ha llamado “un movimiento que quiere recuperar su país”.

El candidato más políticamente incorrecto que pudo presentarse a esta elección será quien finalmente jurará en enero como la persona más poderosa del planeta. Y con él, la manera de hacer política ha cambiado para siempre. Para bien, o para mal. O viceversa. 

LAS ÚLTIMAS NOTICIAS DEL MUNDO