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Un botín de 6,7 millones de euros en coimas para el exnúmero dos de Pedro Sánchez: cómo el Caso Cerdán complica más al gobierno socialista español
Según un informe oficial, el exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, habría cobrado el 2% de las obras adjudicadas al conglomerado Acciona a cambio de contratos
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Resumen
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Pedro Sánchez (izquierda) y Santos Cerdán en octubre del 2023, antes de que se diera a conocer su rol en un presunto grupo criminal. (Foto: OSCAR DEL POZO / AFP)
España sigue con atención los nuevos hallazgos que vinculan con una trama de corrupción en la concesión de obras públicas al exnúmero tres del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) Santos Cerdán. Un caso que involucra a su predecesor directo en la secretaría de organización del partido, al exministro de Transportes José Luis Ábalos, y que complica al gobierno de Pedro Sánchez desde hace meses.
El proceso gira en torno a la presunta colusión de funcionarios del gobierno y miembros del partido socialista con el empresario Antxón Alonso, dueño de la empresa Servinabar 2000, y ejecutivos del conglomerado de construcción Acciona para conseguir concesiones irregulares de obras públicas a cambio de coimas.
Ábalos y su asesor, Koldo García, también se han visto implicados en otro caso de corrupción relacionado a supuestas irregularidades en la compra de mascarillas durante la pandemia.
Estos casos han golpeado considerablemente al gobierno de Pedro Sánchez, quien asumió el cargo en el 2018 tras liderar una moción de censura contra Mariano Rajoy del Partido Popular (PP), envuelto entonces en una crisis de corrupción, que el flamante mandatario prometió entonces limpiar.
Cerdán, quien fuera hombre de confianza de Sánchez, fue liberado tras cinco meses de prisión luego de que el Tribunal Supremo considerara que se había “mitigado seriamente” el riesgo de destrucción de pruebas, aunque obligado a compadecerse cada 15 días ante el juzgado y restricciones contra su salida del país.
El ex número tres del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Santos Cerdán, llega a comparecer ante el Tribunal Supremo como sospechoso en Madrid el 30 de junio de 2025. El 19 de noviembre un juez le otorgó libertad condicional. (Foto de Thomas COEX / AFP)
/ THOMAS COEX
Su liberación ocurrió un día después de que un informe de la unidad central operativa de la Guardia Civil (UCO) detallara minuciosamente los mecanismos mediante los cuáles Cerdán gestionaba el cobro de coimas a empresas como la de infraestructuras Acciona.
El origen de la corrupción
Según el informe de la UCO, Cerdán, Koldo García y Antxón Alonso integran una supuesta organización criminal que había conseguido ilegalmente contratos de obras públicas con la complicidad de José Luis Ábalos y un directivo de Acciona, Fernando Merino. Los cinco son investigados por los delitos presuntos delitos de cohecho, malversación, tráfico de influencias y pertenencia a organización criminal.
La trama tendría como origen el año 2015, cuando Koldo García entró en contacto con el directivo de Acciona, Fernando Merino, a la par en que Antxón Alonso fundaba la empresa constructora Servinabar con miras a facilitar el proyecto Mina Muga para la constructora y por cuya “asesoría” firmaron un acuerdo de 2,8 millones de euros en mayo del 2017.
Cerdán aquí cumplió un rol central en la operación, al no solo ser dueño del 45% de las acciones de Servinabar mediante un contrato secreto entre él y Alonso en el 2016, sino también al introducir a Koldo García a Ábalos en el 2017. Una relación que facilitó las tramas de los conspiradores cuando este último asumió el cargo de ministro de Transportes en el 2018, con García como su asesor.
El exministro de Transporte, José Luis Ábalos (izquierda), sonríe mientras posa con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el resto de los nuevos ministros para una foto de familia tras su primera reunión del gabinete en el palacio de La Moncloa, en Madrid, el 8 de junio de 2018. Ábalos ha estado en el centro de un caso de corrupción que ha salpicado el gobierno de Sánchez desde 2024. (Foto de JAVIER SORIANO / AFP)
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Gracias al rol prominente de Ábalos en el gobierno, el grupo criminal pudo facilitar los trámites en torno a Mina Muga y otros proyectos parecidos para empresas constructoras, cobrando un 2% neto del importe de adjudicación a cambio de su ayuda. Sin embargo, Acciona fue por mucho su principal cliente y de los 10 millones de euros percibidos por Servinabar entre el 2015 y el 2025, 6,7 millones (alrededor del 75%) fueron de sus tratos con el conglomerado.
La Guardia Civil considera que Cerdán cumplía una doble función de “intermediario entre Acciona y la Administración Pública” y la canalización de fondos procedentes a la constructora a Koldo García y a Ábalos”.
Asimismo, aunque Cerdán no cobraba dividendos, sí aprovechó beneficios indirectos al colocar a su hermana, esposa y cuñado en el padrón de la empresa y utilizar fondos de Servinabar para gastos personales, incluido el alquiler de un piso en Madrid por 62.840 euros y pagos con tarjeta de crédito por más de 33.000 euros.
La gota que derramó el vaso
El escándalo ha sido un duro golpe para Pedro Sánchez, con sus críticos señalando que la mayoría de la corrupción involucró a prominentes miembros del PSOE y que ocurrió después de que tomara el control del partido en el 2017 y por lo tanto, bajo su responsabilidad.
“¿Para sacar algo adelante hay que reservarle una mordida del 2% al PSOE?”, ironizó el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo del Partido Popular, quien a su vez ha exigido la renuncia del jefe de gobierno.
Sánchez por su parte se ha disculpado repetidamente por el escándalo, pero ha negado haber tenido conocimiento de las presuntas irregularidades, insistiendo que el PSOE tiene “tolerancia cero” frente a la corrupción y que ya cesaron a Cerdán en su cargo y lo obligaron a dejar su escaño en el Parlamento.
De todos modos, es una situación complicada para el jefe de gobierno, ya asediado por escándalos de corrupción que involucran a su esposa Begoña Gómez y hermano menor David Sánchez. ¿Qué impacto podrían tener las nuevas revelaciones en el gobierno socialista?
Begoña Gómez, esposa del presidente del gobierno Pedro Sánchez. Foto: EFE/Javier Lizón
“Lo que ha mantenido a Sánchez en el poder es la renuencia de los partidos nacionalistas a negociar con la derecha”, señaló al Diario Jorge Chávez Mazuelos, profesor de la Academia Diplomática del Perú.
El especialista se refiere a la frágil alianza entre el PSOE con la coalición de partidos de izquierda Sumar y varios grupos independentistas como el Esquerra, Junts, EH Bildu y el Partido Nacionalista Vasco, que mantienen a Sánchez en el poder, pero que son unidos más por conveniencia - y oposición a la derecha - que por cohesión ideológica. “Una alianza entre la derecha y los partidos nacionalistas sería contra natura: son como el agua y el aceite”, consideró el experto.
Para Chávez, esta situación solo cambiaría si se descubre una conexión directa entre los casos de corrupción y Sánchez, lo que lo pondría en una situación complicada. “Mientras tanto, como no hay una vinculación directa, Sánchez se cura diciendo que ha colaborado con la justicia y separado a Cerdán inmediatamente”, agregó.
Es una opinión similar a la esgrimida por el internacionalista Enrique Banús, director del Instituto de Estudios Europeos de la Universidad de Piura, quien agregó que las últimas revelaciones no son tan sorpresivas y “no aportan nada nuevo que provoque que algún socio rompa con Sánchez”.
De todos modos, el experto proyecta que el gobierno continuará “arrastrándose” hasta las elecciones del 22 de agosto del 2027, salvo que aparezca una implicancia directa de Sánchez en la trama, algo que considera improbable tras múltiples informes que no la han encontrado.