¿La debacle electoral acaba con el plan de reelección de Rajoy?
¿La debacle electoral acaba con el plan de reelección de Rajoy?
Redacción EC

Madrid. Para cualquiera que tuviese dudas sobre su estrategia de reelección, el presidente español, Mariano Rajoy, tenía una respuesta simple: "Confía en mí".

Pero la debacle de su partido en las elecciones locales y regionales complicó su plan de que una recuperación económica le garantizaría un segundo mandato a fines de año.

Dentro de seis meses, cuando está previsto que se celebren las elecciones generales en España, la economía estará creciendo al 3% y se habrá creado medio millón de empleos.

Este fue el mensaje de Rajoy mientras hacía campaña por el país para el Partido Popular (PP) antes de los comicios municipales y regionales del fin de semana.

No obstante, muchos votantes apenas han sentido la recuperación y, tras una serie de escándalos de corrupción que afectaron al partido gobernante, dieron su confianza el domingo a nuevas fuerzas como Podemos, una plataforma antiausteridad, y Ciudadanos, un grupo favorable a las políticas de mercado.

Si bien el PP fue el más votado a nivel nacional, la irrupción de los nuevos partidos le llevó a perder su mayoría en poderosos gobiernos regionales y ayuntamientos de todo el país, en su peor resultado en 20 años.

Un destacado miembro del PP que asistió a la reunión del comité ejecutivo del partido el lunes y pidió no ser identificado dijo que es hora de reflexionar, porque el partido sufrió un gran revés.

"Es obvio que vamos por el camino equivocado. Somos el partido que ganó la mayoría de los votos, pero los votantes nos enviaron un mensaje de indignación", dijo.

"No hemos hecho una autocrítica seria (...) Hay algo que no está funcionando y tenemos que diagnosticar de forma apropiada qué es", agregó.

Tras el encuentro, Rajoy mantuvo su línea argumental.

Aseguró que mantendría el foco en la recuperación económica y que simplemente intentaría explicarla mejor a los españoles, pero sin cambiar su gabinete ni renovar su estrategia.

Preguntado acerca de si aún creía que sigue siendo el mejor candidato posible para las elecciones generales, dijo: "Sí".

"La victoria del PP es incuestionable, pero también es evidente que no hemos alcanzado las mayorías que los ciudadanos nos confiaron hace cuatro años", afirmó.

El PP perdió unos 2,5 millones de votos frente a las anteriores elecciones locales y cerca de 5 millones respecto de la mayoría absoluta que obtuvo en las generales de 2011.