Redacción EC

Madrid. [AFP]. La Guardia Civil de desmanteló una fábrica ilegal de tabaco inaudita en la que, escondida bajo tierra, producía más de 3.500 cigarrillos de contrabando por hora, informó este jueves este cuerpo policial y la Europol.

La instalación, hallada en la provincia sureña de Málaga, “estaba oculta bajo una cuadra de caballos y contaba con una cadena de producción completa que permitía la fabricación de más de 3.500 cigarrillos a la hora”, señaló la Guardia Civil en un comunicado.

Es la primera fábrica subterránea descubierta en la Unión Europea”, añadió en un comunicado la Europol, que colaboró en las pesquisas junto a cuerpos de seguridad de Lituania, Polonia y el Reino Unido.

La operación permitió la intervención de “17.600 kilogramos de picadura de tabaco”, según la Guardia Civil y “tres millones de cigarrillos” de acuerdo con Europol, que cifra en 625.000 euros semanales los ingresos generados por esta actividad.

Veinte personas han sido detenidas” como integrantes de esta organización criminal, compuesta “principalmente por ciudadanos británicos” y con un prófugo de ese país como uno de sus dirigentes.

También integraban el grupo un lituano y seis ucranianos que trabajaban dentro de la fábrica, “a 4 metros bajo el suelo” en “condiciones insalubres y cuyo contacto con el exterior era nulo”, señaló la Guardia Civil.

Cuando los encontraron, estos seis trabajadores se encontraban faltos de aire, precisó la autoridad española.

España y otros países miembros de la Unión Europea ya han desmantelado talleres clandestinos. En Bélgica, al menos seis fábricas ilegales de cigarrillos fueron cerrados entre 2013 y 2017, año en el que intervinieron casi 30 toneladas de tabaco ilegal cerca de Amberes.

El mercado negro de tabaco representa “46.300 millones de cigarrillos en 2018” y un costo anual de “10.000 millones de euros” para los estados de la Unión Europea, según la Europol.

En el mundo, casi uno de cada diez cigarrillos proceden del contrabando, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que a finales de 2018 impulsó la entrada en vigor de un protocolo internacional de lucha contra el tabaco de estraperlo.