Europa hace frente a la mayor ola de inmigrantes y refugiados desde la Segunda Guerra Mundial, muchos huyendo de la guerra, la persecución y la pobreza en Oriente Medio y África.

La gestión de la crisis migratoria tiene dividido al bloque de los 28, que celebrarán una reunión extraordinaria sobre el tema el 14 de septiembre.

El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, dijo este martes en Berlín en una comparecencia con la canciller alemana Angela Merkel que la crisis migratoria es "el mayor desafío para Europa" en los próximos años.

La propia Merkel dijo el lunes que no debe dañarse el "estrecho vínculo (de Europa) con los derechos civiles universales" en la gestión de esta crisis migratoria. Y pidió de nuevo que se instauren cuotas por país para recibir a inmigrantes, una idea que muchos Estados miembros rechazan.

"La prioridad de Europa sigue siendo impedir que los inmigrantes pierdan la vida al intentar llegar a Europa", declaró este martes desde Zagreb el presidente del Consejo Europeo Donald Tusk, quien de paso condenó todas las "reacciones hostiles, racistas o xenófobas".