Por Renzo Giner Vásquez

Un auto envuelto en llamas se consume junto a la valla de una carretera que atraviesa el pueblo de Velyki Vyazomy, en la periferia de Moscú. A pocos metros, un hombre se toma la cabeza, horrorizado. Un cuerpo yace tendido junto al vehículo, es el de Darya Dugina, quien acaba de morir ante la atónita mirada de su padre, Alexander Dugin, conocido como el Rasputín del presidente ruso Vladimir Putin.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: