Redacción EC

París [AFP]. Una trabajadora sexual transgénero peruana murió atropellada por un automóvil el viernes de madrugada en el Bois de Boulogne, un parque de conocido por ser un centro de prostitución, en un acto intencionado según los primeros elementos de la investigación.

El drama se produjo hacia las 2H30, según una fuente policial.

Se ha abierto una investigación por homicidio voluntario, informó a la AFP la fiscalía de París el viernes por la noche.

Dos testigos explicaron a los investigadores que un Renault Clio con tres personas a bordo aceleró a toda velocidad y embistió voluntariamente a la víctima en el Bois de Boulogne antes de darse a la fuga.

Pese a la intervención de los servicios de emergencia, la víctima murió en el acto.

En el mismo bosque murió hace año y medio otra prostituta transgénero peruana, , asesinada a tiros en agosto del 2018.

Según un comunicado de la asociación Acceptess-T, la víctima se llamaba Jessyca Sarmiento. Era “una mujer trans peruana que llegó a Francia el año pasado”.

“Recibió seguimiento de una asociación abolicionista de la prostitución una primera vez” pero sin éxito, señala Acceptess-T, a la que acabó recurriendo Jessyca Sarmiento.

“El mes pasado comenzó a participar en nuestras clases de francés, era estudiosa, esmerada y generosa, cada vez traía la comida para sus compañeros. Era el elemento motor del grupo según su profesor”, afirma la asociación que contactó con su familia en Perú.

Unas 30 trabajadoras sexuales transgénero, la mayoría de ellas peruanas, se congregaron el viernes por la noche en la escena del drama alrededor de un altar levantado con velas, rosas rojas y blancas y retratos de Jessyca Sarmiento.

“Justicia para Jessyca, corearon varias veces. A unos metros de distancia todavía se veía un charco de sangre en el borde de la carretera.

“Lo que nos trae aquí es la ira. Las autoridades tratan la situación a la ligera, estamos en una situación de crisis, las chicas nos llaman todas las noches para decirnos que son víctimas de actos violentos muy graves”, declaró Giovanna Rincón, presidenta de Acceptess T, la organización de defensa de los derechos de las personas trans que organizó la reunión.

“No queremos seguir siendo víctimas colaterales de las leyes represivas”, agregó.

Según ella, la ley de prostitución del 2016, que penaliza al cliente, es responsable del aumento de actos violentos contra las trabajadoras sexuales al obligarlas a ejercer en áreas apartadas para esconderse de la policía.

“Todas las noches nos preguntamos si vamos a volver a casa con vida”, contó una de las trabajadoras sexuales.

“No es porque seamos extranjeras, porque no tengamos documentación, que no somos seres humanos. Ni siquiera los animales merecen esto”, agrega Veronica Castro, una prostituta transgénero que trabaja en el mismo parque.