Por Milagros Asto Sánchez

Enojado por las crecientes tasas de contagio de COVID-19, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, canalizó su furia en una dura frase contra los no vacunados, pero en el camino lo que más logró fue ganarse el enfado y rechazo de gran parte del país.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: