esUn informe del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS) reveló que Rusia gastó en el 2024 en defensa más que todos los países de Europa. Ello a pesar de que las naciones del Viejo Continente incrementaron sus presupuestos militares. Además, el estudio confirmó que las sanciones impuestas a Moscú por parte de Occidente no han neutralizado a su industria militar, que recibe cifras récord de partidas destinadas a mantener sus operaciones bélicas en Ucrania, país invadido por las fuerzas de Vladimir Putin desde febrero del 2022. Otra conclusión del estudio indica precisamente que la guerra en Ucrania ha elevado el gasto mundial en armamento.
Según el estudio anual The Military Balance 2025 del IISS, en el 2024 Rusia destinó 462.000 millones de dólares a gastos militares, superando el total de Europa, que se situó en 457.000 millones de dólares. El gasto ruso representó el 6,7% del PBI del país, más del doble de los niveles registrados en los años anteriores a la invasión de Ucrania.
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El IISS estimó que es probable que el gasto en defensa continúe aumentando en Rusia en el 2025, hasta alcanzar el 7,5% del PBI, lo que le garantizará sostener la guerra en Ucrania durante todo el año.

El estudio del IISS también detalla las pérdidas militares rusas en la guerra de Ucrania. En el 2024, el país gobernado por Putin perdió unos 1.400 tanques, elevando a 4.400 el total de carros de combate destruidos desde el inicio de la invasión. Muchos de estos vehículos han sido reemplazados por blindados de la década de 1960, que estaban almacenados desde la era soviética.
Rusia también ha perdido en Ucrania una cuarta parte de sus aviones de combate SU-34, según el IISS.
El documento destaca que se mantiene la cooperación de Rusia con sus aliados Irán y Corea del Norte. Menciona que 10.000 tropas norcoreanas han sido enviadas a apoyar a las fuerzas rusas en la guerra de Ucrania.
También refiere que la producción iraní de drones y misiles balísticos para Putin se ha incrementado.
Parte del armamento ruso usado en Ucrania es de origen norcoreano y representa casi un tercio de los misiles balísticos disparados contra Ucrania en el 2024, según funcionarios de defensa ucranianos y el recuento de ataques de la cadena de noticias CNN.

¿Pero cómo Rusia puede mantener un gasto militar récord si las potencias de Occidente han sancionado con dureza al país, especialmente en sectores claves como la energía, la banca y la tecnología con el fin de afectar su economía?
El internacionalista Francisco Belaunde Matossian explicó a El Comercio que las sanciones no tumbaron a Rusia porque este país tenía un fondo soberano de cientos de miles de millones de dólares, que en realidad eran sus reservas producto de la venta de petróleo y de gas.
“Además, Rusia ha conseguido nuevos clientes para su petróleo y gas, por lo que ha seguido vendiendo estos recursos a pesar de las sanciones. Si bien su economía ha sido golpeada, no está neutralizada. El rublo se ha caído, la inflación es alta, pero Putin sigue disponiendo de grandes recursos económicos para afrontar la guerra”, destacó Belaunde.
Con respecto a Europa, Belaunde dijo que estos tres años de guerra han demostrado que el bloque no puede anular a Rusia.
“A ello hay que agregar que ahora la preocupación de Europa está centrada en el hecho de que Estados Unidos ya no va a apoyar a Ucrania. Además, el año pasado aproximadamente un gran porcentaje del apoyo a Ucriania llegó desde Europa, y ello se debe también al problema que hubo en el Congreso de Estados Unidos, que demoró meses en aprobar una nueva partida de recursos para Kiev”, remarcó Belaunde.
Europa también incrementa su gasto militar

Con respecto a Europa, el IISS informó que el gasto de defensa aumentó en 11,7% en el 2024, marcando el décimo año consecutivo de crecimiento para un total de 50%.
Explicó que la anexión de la península ucraniana Crimea por parte de Rusia ocurrida en el 2014 elevó la percepción de amenaza en Europa y renovó los compromisos de larga data de los miembros de la OTAN de gastar el 2% del PBI en defensa como mínimo.
Hasta el momento, 22 de los 32 países socios de la OTAN han logrado llegar al 2% del gasto del PBI en defensa, muy lejos de la exigencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que sostiene que la meta debe ser el 5%.
El análisis del IISS sostiene que si los miembros europeos de la OTAN mantuvieran la tasa de crecimiento del 2024, el gasto en defensa alcanzaría un promedio del 3% del PBI en cinco años y el 5% en diez.
“Los países europeos ya están aumentando bastante su gasto en defensa, con el compromiso del 2%. Muchos países empezaron a incrementar su presupuesto militar precisamente por la guerra en Ucrania. Polonia ya está por encima del 4%, pero no va a ser fácil para los demás alcanzar lo conseguido por esta nación”, indicó Belaunde.

A escala global, el gasto en defensa aumentó en un 7,4 % en el 2024 hasta alcanzar los 2,46 billones de dólares. El país que más dinero destina a su aparato militar sigue siendo Estados Unidos, con 842 mil millones de dólares el año pasado.
El presupuesto de defensa de China, la otra gran potencia mundial, creció un 7,4% en términos reales hasta los 222.000 millones de dólares, superando la tasa media del 3,9% del resto de Asia.
En el caso de América Latina y el Caribe, el IISS indicó que el gasto en defensa registrable alcanzó los 59.500 millones de dólares, lo que representa un aumento del 4,1%.
“A pesar de este repunte, los presupuestos regionales aún no se han recuperado de los recortes relacionados con la pandemia de COVID-19, y el crecimiento sigue siendo moderado debido a las persistentes presiones financieras y las bajas percepciones de amenaza”, precisó el IISS.
Destacó que después de siete años de recortes en términos reales casi continuos, el gasto de defensa de Argentina comenzó a estabilizarse y se materializaron nuevas inversiones, como la compra de 24 aviones de combate F-16 de segunda mano a Dinamarca.
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